lunes, 16 de septiembre de 2013

Estrategias para manejar los conflictos de personalidad en el trabajo

conflicto en la empresa
“Los mayores conflictos no son entre dos personas, sino entre una persona y sí misma.” Garth Brooks

Todos en algún momento de nuestra vida profesional vamos a tener que lidiar con gente que no nos gusta o con las que nos parece que nunca podremos llevarnos bien. Un choque entre dos tipos de personalidades muy marcadas puede que probablemente sea la raíz de estos conflictos. A pesar de dar a veces todo nuestro mejor esfuerzo, parece que no podemos hacer que la relación funcione. El resultado final de esto es que la calidad y el disfrute de nuestro trabajo se van a resentir y nuestros niveles de estrés se dispararán. En la mayoría de los casos, cuando se producen conflictos de personalidad en el lugar de trabajo esta influye también en la relación con otros compañeros.

Por: Oliver

¿Cuál es el origen de los conflictos de personalidad?

Las diferencias en el estilo de trabajo: Las personas trabajan de diferentes maneras. Eso es una realidad en tu lugar de trabajo. Algunas personas trabajan rápidamente y completan sus tareas tan pronto como se le han sido asignadas, mientras que otros tienen que esperar hasta prácticamente la fecha límite en la cual tienen que terminar con esa actividad. A algunos les gusta trabajar en lo primero que les llega a la mano, mientras que otros prefieren trabajar metódicamente paso a paso a través de una lista de comprobación.

Las diferencias de fondo: El género, el origen étnico, las condiciones económicas y sociales, las opiniones políticas y/o las creencias religiosas pueden hacer que las personas vean las situaciones de diferente perspectiva. Nuestra percepción esta en gran parte determinada por nuestras experiencias y creencias personales. Estas diferencias en nuestra perspectiva puede tener un gran impacto en la forma en cómo interactuamos con los demás.

Las diferencias de actitud: El cinismo, la arrogancia o la irritabilidad, todo ello contribuye a una actitud de negatividad. Una actitud negativa interfiere con una comunicación efectiva. Nadie quiere estar cerca de una persona terriblemente negativa. Si eres naturalmente alegre, un tipo de persona optimista, es posible que tengas dificultades para tratar con alguien que tiene una actitud negativa. Algunas personas se quejan constantemente y buscan defectos, mientras que otros buscan lo positivo y se centran en encontrar soluciones. Esto hace que la colaboración sea extremadamente difícil.

Las personas competitivas frente a las cooperativas: Algunas personas sienten la necesidad de competir y de compararse constantemente, mientras que otras tratan de cooperar y trabajar juntos en lugar de tratar de ser mejor que otro compañero de trabajo. Es muy difícil trabajar con personas que tienen posturas condescendientes, mezquinas y/o agresivas. Una actitud constante de rivalidad y de socavar al otro puede ser muy agotador. Cuando una actitud competitiva es llevada al extremo, esto puede derivar en un sabotaje intencional, lo que pone a la otra persona en un estado perpetua defensiva.

Consecuencias que generan dichos conflictos

Los conflictos de personalidad existen, esto es un hecho comprobado. Sin embargo, es importante darse cuenta de que puede haber graves consecuencias cuando dos personalidades fuertes se enfrentan.

Estrés: Tener que lidiar con estos choques de personalidad provoca una gran tensión y ansiedad. Al estar en un constante estado de alerta al estar preparándote para la siguiente interacción desagradable, puede causar tensión tanto física como mental. En ciertas situaciones, esta tensión puede tener un impacto real sobre la salud física. A veces, el nivel de estrés es insoportable, haciendo que los trabajadores abandonen sus puestos de trabajo.

Baja productividad: Cuando los miembros de un equipo de trabajo están en conflicto entre sí, esto tiene un efecto negativo sobre el proyecto en su totalidad. Los conflictos drenan la energía y disminuye la productividad. La eficacia de los equipos se basa en gran parte en su capacidad para trabajar de manera cooperativa. Cuando esa cooperación se rompe, el progreso de todo el equipo sufre. No importa si estos choques de personalidad son manifiestamente obvios o sutiles, ellos afectan a la moral del equipo y en ocasiones a la oficina entera.

Como manejar los choques de personalidad

La buena noticia es que si bien los conflictos laborales son inevitables, hay maneras de minimizarlos.

Algunas cosas a tener en cuenta:

Tu camino no es siempre es el camino correcto y tu personalidad no es necesariamente la “normal”.
Exceptuando lo anterior, las personas tienen diferentes perspectivas. Todas son válidas.
Si se maneja de forma correcta, los diferentes tipos de personalidad pueden fortalecer un equipo, a través del aporte de ideas y soluciones.
Cuando los conflictos de personalidad han llegado al punto en que interfieren con la capacidad para trabajar, hay que tratar de lidiar con ellas.
Estrategias a aplicar:

1.-Aceptación. A veces todo lo que se necesita para deshacer un conflicto entre dos personas es un poco de bondad y comprensión. Cuando estamos en condiciones de aceptar las diferencias de personalidad, a menudo se desactiva la actitud defensiva y la fricción.

2.-Mantente profesional. Compórtate todo el tiempo de una manera profesional. Mantén la calma y se cortés durante las interacciones. Aún cuando existan diferencias de personalidad, si ambas partes siguen siendo profesionales, la confrontación podrá ser evitada. No es necesario que los compañeros de trabajo se caigan bien para trabajar juntos de manera efectiva. Actúa profesionalmente y no tomes las cosas como algo personal. Cuida tu tono de voz. Es importante asegurarse de que el tono de tus comunicaciones ya sea en persona, por correo electrónico o por teléfono sea apropiado y no hostil.

3.-Encuentra la fuente del problema. Cuando surgen conflictos de personalidad, es importante determinar cuál es el verdadero problema. ¿Es sólo una diferencia de opinión, o hay un problema subyacente más serio? Es una buena idea resolver el problema con la otra persona de forma directa. Es importante que ambas partes conozcan y tengan una comprensión del conflicto con el fin de tener alguna esperanza de resolución.

4.-Llévalo a instancias superiores: Si has sido incapaz de resolver un conflicto que está interfiriendo con tu trabajo, puede que sea necesario ponerlo en conocimiento de la administración. A veces la mediación eficaz por terceros es todo lo que se necesita para resolver los conflictos. Algunas compañías ofrecen talleres o capacitación que enseñan a sus empleados como lidiar con las dificultades y aprender a llevarse bien con los demás a pesar de las diferencias. Cuando estas estrategias no funcionan, puede ser necesario que la administración separe a las partes involucradas en el conflicto. En casos extremos, puede que sea necesaria que una de las partes sea transferida a otro departamento o división para eliminar el contacto.


Los conflictos de personalidad puede ser uno de los mayores retos en el lugar de trabajo. Los conflictos por lo general se pueden diluir mediante la aceptación, la comprensión, la acción apropiada y actuando de forma profesional. Es imprescindible recordar que si bien no se puede controlar la conducta de otras personas, si puedes controlar la forma como tú reaccionas a ello. Cuando los conflictos se pueden resolver, el resultado dará un lugar de trabajo más feliz y más productivo. Lo importante es no dejar que los conflictos de personalidad y relaciones destructivas en el trabajo interfieran con tu carrera. Lidia con ello, resuélvelo o al menos sigue adelante con tu vida.

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