lunes, 17 de junio de 2013

6 sencillos pasos para localizar tu felicidad

“El éxito consiste en obtener lo que se desea. La felicidad en disfrutar lo que se obtiene.” Ralph Waldo Emerson

¿Son felices todos los ricos?

¿Son infelices toda la gente pobre?

¿Son felices todas las personas que trabajan como voluntarios y ayudan a otros?

¿Son infelices todas las personas que viven con un montón de desorden en su vida?

Por:Oliver

Todos sabemos que las respuestas a todas estas preguntas son un rotundo “no”. Pero tenemos consistentemente la ida de que el dinero, el voluntariado o una vida organizada, entre otros pensamientos por el estilo es lo que creará mágicamente nuestra felicidad.

Muchos de nosotros pensamos subconscientemente que si nos limitamos a hacer todas cosas de la manera correcta (o cualquier cosa que creamos “buenas”), el hada de la felicidad mágicamente aparecerá ante nosotros, nos tocara en la nariz con su brillante varita y seremos de pronto felices para siempre.

Tan tonto como pueda sonar todo esto, tú sabes que quieres creer en ello y probablemente has vivido parte de tu vida en un intento de hacerlo realidad.

Te voy a dar una noticia. Tú puedes encontrar la felicidad con más facilidad de lo que crees simplemente poniéndole un poco de atención a tu vida.

6 sencillos pasos para localizar tu felicidad

1- Date cuenta de que no hay nada que encontrar



Tu felicidad siempre ha estado y siempre vivirá en tu corazón. Ha estado contigo desde el momento en que naciste y no hay manera de deshacerse de él.

Piensa en esto: ¿Qué niño ha nacido infeliz? Los bebés como limpios de corazón que son, no saben nada de la vida pero aman y son felices.

A medida que creces, dependiendo de cómo tú decidas elegir interpretar y responder a tu entorno y a las experiencias de la vida, es lo que va a dictaminar lo que va a ocurrir con tu felicidad.

Conozco a personas que han sido criados en hogares muy ricos, con todos los lujos y que han sido tratados como reyes y reinas y hoy en día se sienten miserables.

Y sé de personas que han huido de sus hogares por problemas con su adolescencia, que han vivido en las calles con pandillas y que luego han pasado su vida de adultos trabajando con jóvenes con problemas mientras viven humildemente y no podrían estar más felices.

2- Ser feliz es una opción

En todo momento estás haciendo una elección consciente o inconsciente de cómo juzgar e interpretar las cosas y a las personas que te rodean.

Estas cosas no “hacen” que sientas algo por sí mismas. Tu mente subconsciente reúne todos los datos de tu vida hasta ahora y entonces proyecta una interpretación de ellas. Tú puedes optar por aceptar o crear conscientemente una nueva interpretación por tu cuenta.

“La felicidad no depende de las condiciones externas, esta es regida por nuestra actitud mental.” Dale Carnegie

Por ejemplo: si alguien me grita, puedo optar por tomármelo como algo personal y molestarme. Puedo pensar en todo tipo de historias negativas acerca de la otra persona y eso me va a disgustar más aun. Puedo sentirme incomodo por causa de su acción. Puedo optar por interpretar las acciones de esa persona de una manera que me prive de mi felicidad.

O puedo elegir creer que esa persona ha tenido un mal día y no es más que un desahogo. Tal vez alguien le gritó y se sienten mal y decide desahogarse en mí. Yo puedo elegir creer que su enojo no tiene nada que ver conmigo ni nada que esté relacionado con ello. Puedo elegir mantener mi nivel de felicidad, independientemente de lo que otros hacen o dicen de mí.

3- Descubre tu felicidad

Si no te has sentido feliz por un tiempo, piensa en todas las cosas que has añadido a tu vida que han sofocado tu felicidad.

¿Qué relaciones, hábitos y cosas has creado en tu vida que no te sirven?

Como mencioné al principio de este artículo, muchos de nosotros hacemos cosas que nos han dicho que se supone que nos harán felices y nos preguntamos por qué no siempre funciona.

Lo que funciona para unos puede que no funcione para ti por muchas razones. Todos tenemos diferentes experiencias, emociones, creencias, valores y lo que funciona para cada persona se basa en su propio modo de ser.

Observa cómo las cosas que no están apoyando a tu felicidad están en realidad asfixiando tu vida.

4- Determina tus verdaderos valores

Para encontrar lo que funciona en ti, tendrás que quitar las capas de lo que “supuestamente” debería ser tu vida, identificando quien eres realmente y cuáles son tus principales valores, sin importar lo que otros piensan que deberías ser.

Tomate un poco de tiempo para estar tranquilo y darte cuenta de cuáles son tus auténticos valores. ¿Qué representan? ¿Cuáles son los principios inquebrantables que dan forma a cada decisión que tomas? ¿Cómo definirías tu carácter?

Esta es la parte más importante del proceso.



5- Alinea tu vida con dichos valores

Ahora que has identificado tus valores, deshazte de cualquier cosa en tu vida que no esté en alineación con dichos valores.

Esta es la parte más difícil pero si no tomas medidas importantes en esta etapa, tu felicidad tratara de luchar por brillar a través de la pintura barata de las expectativas de otra persona que cubre tu cuerpo.

Para que esto sea más fácil de hacer para ti, en lugar de tratar de averiguar que debes eliminar, imagínate que acaba de volver a nacer. Eres un bebé recién nacido en el cuerpo de un adulto.

Tu felicidad es naturalmente radiante. Sientes alegría y paz. Tú sabes que quien eres en tu interior. Tú sabes cuáles son tus valores.

¿Qué personas y cosas pondrías selectivamente en tu vida que estén en consonancia con tus valores y lo que eres? ¿Dónde y cómo vivirías? ¿Cuáles serían tus hábitos diarios?

A esto se le llama vida intencional. Tú tomas decisiones muy conscientes acerca de lo que sucede en tu vida así que no tendrás que preocuparte por cosas como “limpiar la casa” de forma diaria.

“La felicidad es cuando lo que piensas, lo que dices y lo que haces están en armonía.” Mahatma Gandhi

Piensa por qué simplemente eliminar lo innecesario sólo te da una solución feliz a corto plazo. Si no cambias tus hábitos de comprar sin pensar y llevar a casa todo tipo de cosas al azar (con lo que solo crearas desorden), terminaras sintiendo el peso de todas esas cosas. Eliminar lo innecesario te hará sentirte bien por un día o dos y luego volverás a la tienda para repetir el proceso.

¿Qué pasaría si tomas decisiones más conscientes acerca de las cosas que traes a casa antes de comprarlas? Considera crear una norma que diga que si traes a casa algo nuevo entonces tienes que deshacerte de algo que ya posees. ¿Qué tan importante es esa nueva compra ahora? ¿Realmente mejorara tu vida a largo plazo?

6- Permite que tu felicidad brille



Deja que tu luz brille

Mediante la eliminación de cargas innecesarias, de los “deberías hacer”, de obligaciones innecesarias, de relaciones toxicas y de creencias injustificadas de tu vida, crearas la libertad y el espacio que necesitas para que tu felicidad brille.

Hazlo Real

Mucha gente puede pensar que esto suena poco realista. Que es imposible despojarse de todo lo que enturbia sus vidas y vivir de una manera tan optimista

Esto es simplemente una creencia que se ha adoptado de nuestra cultura que dice que todos tenemos que vivir dentro de los límites de las expectativas que tienen los demás de nosotros.

He escuchado a sobrevivientes de cáncer a los cuales se les han dicho que sólo tenían unos pocos meses de vida. Sin nada que perder, ellos cambiaron radicalmente sus vidas y rápidamente arrojaron de las mismas cosas o personas que no servían a sus propósitos. Se volvieron muy intencionales sobre quién y qué cosa podía entrar en sus vidas.

Al hacer esto, crearon niveles de felicidad que nunca habían experimentado antes. Y ellos siguen viviendo vidas activas décadas después de que se les dijeron que tenían unos meses de vida.

También he conocido a personas que simplemente no podía seguir viviendo bajo el peso de las expectativas sociales. Estos fueron ejecutivos de altos vuelos y “miembros respetables de la sociedad.” Finalmente se dieron cuenta de que en realidad no importa lo que otros piensan de ellos.

Se dieron cuenta de que su felicidad dependía de ellos y que otras personas no tienen por qué preocuparse de su felicidad.

Crearon vidas poco convencionales pero muy felices a ser ellos mismos, siguiendo sus sueños y viviendo en consonancia con sus valores y con un único propósito

“La felicidad depende de nosotros mismos.” Aristóteles

Nuestra sociedad ve a las personas que están perpetuamente felices como anomalías, parias, bichos raros, etc. Es como si estuviéramos de alguna manera siendo egoísta con la felicidad – como si hubiera una cantidad limitada de la felicidad para todos.

Está bien ser feliz y está bien ser feliz todo el tiempo.

Nada ni nadie te hará sentir cualquier cosa. Tú decides cómo sentirte en cada momento.


Elije la felicidad.

No hay comentarios:

Publicar un comentario