miércoles, 17 de abril de 2013

Una vida plena o resignada… ¿Cómo es la tuya? 4 Claves para despertar tu entusiasmo


De alguna manera, lo sabemos.

Lo reconocemos.

En lo profundo de nuestro ser, de nuestro sentir, hay una verdad que a veces no sabemos cómo escuchar, mucho menos cómo vivir.

Por: Leo Alcalá

Y en palabras más, palabras menos, esta es la esencia:

La vida es para vivirla a plenitud…

Desde quienes somos realmente. En total autenticidad y libertad. Libertad para ser y hacer lo nos nace del alma ser y hacer.

Esta sensación —la de un saber que sin palabras nos recuerda que la vida es para otra cosa que no es preocuparnos por pagar las cuentas ni mantener el status quo ni quedarnos atrapados en el succionador remolino de la cotidianidad— surge como un llamado.

Un llamado del alma, de quienes somos realmente, que está buscando expresarse, revelarse y experimentarse.

¿Lo sientes? ¿Sientes ese llamado?

¿Intuyes que tiene que haber otra manera de vivir?

¿Una que no sea la de la permanente carrera por alcanzar lo que creemos que en un futuro nos hará feliz?

¿Una que no sea la de tolerar y mantener por costumbre una vida que ya no es reflejo de lo que realmente queremos?

La hay.

Es posible.

Es posible salirnos del succionador remolino y de la permanente carrera.

Es posible hacer de nuestra vida un juego de expresión, expansión y disfrute de quienes somos, en vez de una lucha por sobrevivir.

Pero para eso, necesitamos desaprender. Y aprender nuevas maneras de ser.

Necesitamos desaprender cómo le entregamos poder al afuera para determinar nuestras vidas.

Desaprender cómo nos aferramos a la ilusión y la necesidad de controlar y predeterminar lo que será.

Desaprender a darle poder a nuestra mente y nuestros pensamientos por encima de quien realmente somos (una pista: tú no eres tus pensamientos más de lo que eres tu mano derecha).

Desaprender a desconfiar de la vida… y de nosotros mismos.

Y en ese soltar, en ese despertar de las hipnosis desde las que nos hemos restringido, frenado y limitado, reencontrarnos con nuestra esencia y libertad.

Reconectarnos con una manera diferente de vivir. De dejarnos ser. Y de disfrutarnos esta maravillosa aventura que es nuestra existencia.

Y desde ese soltar y redescubrir, aprender a vivir por resonancia… no por justificación.

Vivir según lo que te hace vibrar. Según lo que te entusiasma y enciende tu alma.

Dejando a un lado —o mejor dicho, atrás— las justificaciones que hemos usado para mantenernos fuera del camino que nuestra alma clama recorrer.

Vivir por resonancia requiere que:

Puedas conectar con lo que te entusiasma y lo que refleja lo que te hace vibrar.

Te abras al proceso de moverte y expandirte, dispuesto a pasar por la incertidumbre que eso pueda implicar.

Te atrevas a hacerte eco de tu llamado y tu entusiasmo en la acción.

Y vayas desmontando las hipnosis (las creencias, historias y justificaciones), que frenen tu camino, tu libertad y tu autenticidad.

Sobre esta manera de vivir, y sobre el proceso de hacerla tuya, quiero compartir mucho más. Hay distinciones, principios y anécdotas a contar.

Fuente: Inspirulina

No hay comentarios:

Publicar un comentario