lunes, 31 de diciembre de 2012

10 maneras de empezar a creer en ti mismo


Autoconfianza
“La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito.”
Ralph Waldo Emerson

Creer en ti mismo es otra manera de decir que tienes confianza. ¿Qué es confianza? Confianza es tener seguridad de algo y se relaciona a menudo con la autoestima. Es estar seguro de ti mismo. Es creer que tienes mucho que ofrecer y que eres valioso. Gran parte de esto se gana a través de los logros y los éxitos que consigues. Algunas personas lo obtienen a través de las opiniones de otras personas.

Por: Oliver


Confiar en ti mismo también significa que tú crees que eres capaz de manejar cualquier situación que se te presente en la vida. Para conseguirlo debes prepararte para adquirir conocimientos y experiencia.

Muchas veces no luchamos por lo que queremos, ya sea porque no creemos que seamos capaces de lograrlo o porque no estamos motivados. Puede que no estemos motivados por el miedo a fracasar en nuestras metas y esto a menudo es causado por creer que no somos capaces o no somos dignos de éxito. La motivación requiere de confianza y de autoestima.

Debes darte cuenta de que tú eres valioso y digno desde tu nacimiento. Aquí te dejo algunas sugerencias que pueden ayudarte a mejor tu nivel de autoconfianza:

1. Voluntariado

No hay nada que te haga sentir mejor contigo mismo que ayudar a los demás y hacer que los días de otra persona sean mucho mejor. Sentirse útil y necesitado por otras personas mejora tu confianza y autoestima. Tú podrás aprender cosas nuevas sobre ti mismo: las cosas que te hacen sentir bien y cosas que hacen que te sientas seguro.

Los actos de bondad mejoran tu estado de ánimo al aumentar la producción de serotonina. ¡Es una actividad que todos ganan!

“Sé útil primero a los demás, si quieres ser útil a ti mismo.” Séneca

2. Redacta una lista

Realiza una lista de todas las cosas que ya hayas superado y/o logrado en tu vida. A continuación, puedes empezar a añadir cosas nuevas a medida que la vayas llevando a cabo. Ver esta lista es algo que te producirá una increíble motivación.

3. Rodéate de personas que te apoyen

Si tienes personas alrededor tuyo que se la pasen criticando, sus palabras pueden afectar tu percepción de ti mismo. A menos que puedas entender plenamente los siguientes hechos que pongo a continuación, es mejor que los elimines si es posible de tu vida o por lo menos reduzcas al mínimo su contacto con ellos.

- Debes entender que sus palabras son sólo sus opiniones.
- Debes entender que sus opiniones no son hechos consumados.
- Debes aprender a no tomar las cosas personalmente.

Encuentra personas con valores e intereses similares a los tuyos que te apoyen y te ayuden a progresar. Esas personas podrán su confianza en ti y al saber que ellos estarán ahí para ayudarte cuando lo necesites te dará una gran motivación y confianza.

“Un verdadero amigo no se interpone en tu camino a menos que estés hundiéndote”
Arnold H. Glasow

4. Comienza a aceptarte a ti mismo

Para poder creer en ti mismo debes primero aceptarte como persona. ¿Cómo puedes creer en algo que no puedes aceptar plenamente? Si no te aceptas como eres entonces estás rechazando parte de tu persona y posiblemente incluso llegues a odiarte. Será imposible que creas en ti mientras el rechazo y el odio estén presentes.

Aceptarte tal como eres es necesario para empezar a aumentar tu autoestima poco a poco. Recuerda que no se puede mejorar aquello que no se ve o no se acepta. Así que no tengas miedo de reconocer lo bueno y lo no tan bueno.

Es mejor que te aceptes tal como eres que intentar luchar contra ti mismo. Una vez que lo hagas podrás cambiar o mejorar aquello que no te gusta. Cada uno es dueño de su propia vida y todos tenemos la posibilidad de ser mejores.

“Una vez que aceptamos nuestros límites, podemos superarlos” Albert Einstein

5. Cambia tu enfoque

Deja de centrarte en lo que te falta o lo que está mal en tu vida. En su lugar céntrate en estar agradecido por todas las cosas que tienes y por todas las áreas de tu vida que van bien.

Cada vez que te “escuches” a ti mismo pensando en algo negativo (y probablemente te sientas con pesadez o como decaído), reemplázalo pensando en algo por lo cual estás agradecido y sonríe.

6. Enfréntate a nuevos desafíos

Crea oportunidades para demostrarte a ti mismo que eres más de lo que actualmente crees que eres. Lo que crees que eres como persona pudo haber sido definido probablemente por otras personas. Una vez más esto es sólo la opinión de ellos.

Puedes empezar poco a poco tomando una clase o haciendo un taller que te enseñe algo que tú consideras una debilidad en ti mismo.

¿Quieres hacer algo más grande? Aprende algo completamente nuevo. Tómate unas vacaciones solo. Inicia una empresa/negocio. Haz algo que te asuste.

“Las dificultades fortalecen la mente, como el trabajo lo hace con el cuerpo.” Séneca

7. Sigue aprendiendo y creciendo

Cuanto más conocimiento y entendimiento tengamos sobre las cosas más capaces seremos de manejar cualquier situación. Esto incluye aprender más acerca de ti mismo: es decir ganar autoconciencia.

Esto significa que debes leer mucho, tomar clases e ir a seminarios y talleres. Escribir un diario es una herramienta muy valiosa para la autoexploración. ¡Explora! ¡Investiga!

Investiga cómo es tu forma de trabajar, cómo los seres humanos trabajan en general y cómo funciona el mundo. Vas a comenzar a ganar conocimiento y sabrás como utilizar estos conocimientos en cualquier situación, tú ganarás experiencia y esto te dará sabiduría. Y la sabiduría aumentará tu confianza.

8. Establece metas

Establece metas pequeñas y alcanzables a corto plazo para demostrarte a ti mismo que puedes lograr lo que te propongas con un poco de esfuerzo.

“No existen personas perezosas, sólo personas que no tienen metas que les inspiren” Tony Robbins

9. Mantente a la altura de tus propias expectativas

Muchas veces la falta de confianza viene del hecho de que estamos persiguiendo los objetivos que otras personas han puesto para nosotros y no nuestras propias metas. No es tu trabajo el tener que satisfacer las expectativas que los demás tienen puestos en ti. Es tu trabajo estar a la altura de tus propias expectativas, debes perseguir tus propios sueños y utilizar tus propios talentos, habilidades y dones para servir al mundo.

10. Deja de compararte con otras personas

Tu apariencia, logros, éxitos y cualquier otra cosa deben ser solo tuyos. Tú tienes todas las herramientas que necesitas para cumplir tus metas y no las metas que han logrado los demás.

Te deseo todo lo mejor en tus esfuerzos para que comiences a creer en ti mismo. Esto es algo muy digno de esfuerzo.

martes, 25 de diciembre de 2012

Tips para evitar el estrés y la depresión en Navidad

Si la tristeza y la nostalgia te atrapan en estas fiestas, sigue estos consejos que pueden disminuir tu ansiedad y animarte a disfrutar la temporada.
Para muchas personas, la época decembrina es una temporada muy esperada y llena de mucho amor y felicidad. Sin embargo, para otras, puede ser estresante o con una alta dosis de nostalgia que puede llevar a la depresión.
 Por: Mariana Vergara Aldana 

El tráfico, los gastos económicos y físicos, las reuniones y, por ende, los preparativos son factores de mucho estrés y es muy fácil dejarse llevar por el entorno de las compras navideñas, el sentimiento que pareciera obligado a estar feliz y radiante, o a sentirse comprometido a pasar las fiestas con la familia.
¿Cómo impedir que esta temporada se vuelva una espiral de tristeza y presión?
La clave está en la claridad. Si no tenemos claro qué queremos hacer realmente, cuáles son nuestras expectativas sobre la época, cuáles las posibilidades para el gozo de la temporada y carecemos de un plan estructurado de lo que vamos a hacer, entonces el desenlace puede ser desastroso.
Así que para sentirte tranquilo y olvidarte del estrés en la temporada decembrina y de fin de año, te sugerimos tomar en cuenta estas recomendaciones:
1. No te comprometas nunca con algo que no vas a poder hacer por cuestiones de tiempo o dinero.
2. Haz un plan con las actividades o reuniones que tendrás y lo que necesitas para cada una de ellas, para que previamente, puedas organizarte y tener todo listo para cuando llegue tu evento.
3. Nunca dejes las cosas para el último momento. Estar a las prisas te hará sentirte estresado y no podrás lograr tus objetivos.
4. Piensa en los regalos, analiza realmente qué te gustaría darle a esa persona y cómo conseguirlo para que las prisas no entorpezcan tu plan. Las listas siempre funcionarán.
5. No gastes de más, sé objetivo con la cantidad  que tienes y lo que puedes gastar. Piensa que si te comprometes por quedar bien, luego te sentirás molesto por haber caído en la trampa del regalo sin sentido.
6. Si te preocupa tu economía, busca otras posibilidades como hacer tú mismo los regalos; esos son más significativos.
Claves para no caer en depresión
Mientras que para algunos, diciembre significa unión, compañía y amor, para otros es sinónimo de soledad y tristeza.
Aquellas personas que se sienten tristes y sin ganas de asistir a fiestas, normalmente es porque experimentan nostalgia que provoca la misma época: lo que se hizo, lo que no, los seres queridos que ya no están, etc.
Para otros es momento de reflexión y perdón. Es el momento en el que se revisan algunos problemas, por ejemplo familiares, se reviven en esta época y hacen que muchas otras se sientan desoladas por su situación familiar, social y/o laboral.
Si es tu caso, es fundamental que tomes en cuenta que lo que nos rodea es nuestro presente y es importante. Es válido recordar el pasado y a los seres queridos que ya no están, pero vivir las fechas decembrinas con la gente que sí tenemos alrededor y aprovecharla para reír y compartir con los demás es un giro que puedes darle a las fiestas.
Si esta situación de tristeza sobrepasa, es de vital importancia buscar ayuda terapéutica, de lo contrario, vivir cada diciembre de dicha forma será muy difícil y puede traer repercusiones importantes en la vida de la persona. Recuerda que la depresión es una enfermedad curable que puedes resolver con apoyo de un médico especializado. 
Fuente: Alto Nivel

lunes, 17 de diciembre de 2012

Como conseguir ser productivos en el periodo navideño


¿Podemos ser productivos en el periodo navideño?

Las fiestas todos los años son las mismas, pero depende de como estén repartidas en el calendario afectará más o menos a la productividad en las empresas. Cuando caen en días entre semana las fiestas de navidad y año nuevo lo cierto es que esta semana está prácticamente perdida, entre el antes y el después. Y eso por no hablar de las comunidades en las que también es festivo el día 26, que hace que se alarguen un poco más las celebraciones.



¿Qué puede hacer la empresa para intentar mejorar la productividad?

Muchos pueden pensar que es poco lo que se puede hacer, pero en realidad, estoy convencido de que es justo todo lo contrario. Cuanto más se programe el trabajo, más se organice, más tareas vamos a ser capaces de sacar adelante. No podemos dejarnos llevar por la rueda de fiestas, puentes, celebraciones, cenas de empresa y demás actos sociales.

Si nos fijamos este año tenemos dos semanas limpias de festividades. El objetivo sería afrontar esas dos semanas con una programación del trabajo a llevar a cabo muy clara, donde cada empleado tenga un objetivo marcado, realista, como si afrontáramos un mes de trabajo, pero concentrado en estas dos semanas.

Pero también pongamos de nuestra parte y evitemos, en la medida de lo posible celebraciones propias en estas semanas. Nada de cenas de Navidad en estas semanas, o se hacen antes o después, pero se tiene que generar un ambiente de trabajo, nada de gente preguntando por los pasillos si vamos a la cena, o si la cesta de navidad la queremos de dulces o de salados, etc. En todo caso programemos estos actos sociales a final de una semana, en lugar de colocarla en medio de la misma.

Las semanas con días festivos podemos afrontarlas de otra manera. Tenemos que tener en cuenta que parte de la plantilla lo más probable es que esté de vacaciones. Son muchos los que se desplazan en estas fechas a pasar las fiestas con su familia y sobre todo en la semana que va del 24 al 31 muchas empresas están en cuadro. Las tareas que tengamos programadas tienen que ajustarse a la plantilla disponible.

Programar las tareas de cierre de año

Por último una cuestión básica es programar la realización de las tareas de cierre del año en cada departamento. Ya sea en el departamento contable y fiscal o en el informático, tenemos que ser conscientes de forma precisa que debemos tener una serie de trabajos que son específicos de cada fin de año. Un ejemplo sería la copia de seguridad anual de los datos, que se realiza como copia completa y se guarda para recuperar nuestra empresa ante posibles problemas.

También tenemos un cierre de año fiscal, que debemos tener controlado para que sea lo más beneficioso para nuestra empresa o los ajustes en la contabilidad del IVA. Y estas tareas se tienen que programar y verificar para que no se nos pase nada por alto, ya que, en muchos casos, no tenemos tiempo después para rectificar.

Un objetivo claro

Todos los trabajos a realizar tienen que impulsarse de manera clara para cada departamento. Lo ideal es hacer una reunión mensual para que todo el mundo tenga un objetivo claro de lo que debe hacer este mes. De esta manera se puede conseguir ser un poco menos improductivo en el periodo navideño, donde las distracciones que tenemos y nuestro grado de concentración es mucho menor que en otras épocas del año.

Esto para el general de las empresas, porque en otros sectores, como puede ser comercio u hostelería estas fechas tienen por lo general un volumen de negocio mayor, siendo claves las ventas que se consigan para el resto del año en muchos casos. Aquí ya no valen distracciones, hay que ser capaz de sacar el máximo rendimiento, dentro de nuestras posibilidades a la campaña de Navidad.

Fuente: Blog de Sage

lunes, 10 de diciembre de 2012

3 Tips de Steve Jobs para sumar talento


¿Quieres contratar gente valiosa en tu empresa? Sigue la metodología del co-fundador de Apple para formar equipos ganadores.

Para su libro In the Company of Giants, los autores Rama Dev Jager y Rafael Ortiz le preguntaron a Steve Jobs sobre cómo formar un equipo. El emprendedor les respondió, “Cuando tienes una startup, las 10 primeras personas determinarán si la empresa tendrá o no éxito”.

¿Quieres reclutar y contratar gente talentosa e innovadora? Aquí te compartimos algunas ideas de Jobs para el proceso de contratación, de acuerdo a Jay Elliott, ex vicepresidente de la firma quien fuera contratado por el mismo Steve:

Por Jay Elliott

Define los requisitos, pero no seas rígido

A primera vista, este punto puede parecer muy obvio. Sin embargo, continuamente, las personas encargadas de contratar empleados no se han dado a la tarea de definir de manera precisa cuál es la necesidad. Podrías estar entrevistando a la persona perfecta y no darte cuenta; o el encargado de cubrir ese puesto podría estar buscando al candidato incorrecto; o, peor aún, que contrates a la persona incorrecta.

Jobs siempre tenía una idea exacta de la necesidad, pero, al mismo tiempo, no era rígido acerca de las cualificaciones. A veces sus elecciones me sorprendían: cuando él veía algo en un candidato, por lo general los demás no lo veíamos… sin embargo, algo le decía “Ésta es la persona indicada para el trabajo”. Y tenía razón.

Eso fue lo que ocurrió con Susan Kare. En su secundaria en Pennsylvania, Susan conoció a Andy Hertzfeld, quien se convertiría en uno de los primeros miembros del equipo de Mac. Steve se había cautivado con la “interfaz gráfica” que había visto en el Centro de Investigación de Xerox en Palo Alto, que utilizaba íconos en la pantalla que facilitaban las operaciones de rutina.

¿Quién iba a imaginar esos íconos, así como otras partes del diseño de pantalla para que fuera fácil (hasta obvia) de usar? Andy sugirió a Susan, quien era una artista reconocida. Prácticamente cualquier otro ejecutivo en esa posición no hubiese entrevistado a Susan. Ella era una artista creativa que no sabía nada de tecnología. No tenía la frase “calificada para el trabajo” escrita en ningún lado.

Sin embargo, Steve identificó una chispa en ella: la habilidad de ponerse rápido al corriente y la creatividad necesaria para generar ese tipo de contribuciones innovadoras que Steve impulsaba. Finalmente, Jobs decidió que el talento y la pasión de Susan eran más importantes que el hecho de que su conocimiento tecnológico era nulo. Y la contrató como parte clave del equipo de Mac.

No limites tu búsqueda a los métodos tradicionales

Las invitaciones a Steve para impartir clases en la Universidad de Stanford se convirtieron en parte de su rutina. Los estudiantes consideraban un privilegio el tener la oportunidad de discutir problemas de negocios reales con el emprendedor cuya compañía era líder en la nueva industria de computadoras personales. Pero esto también funcionaba para Steve quien encontraba en los alumnos una forma de sentirse inspirado. Además, en cada estudiante, Jobs veían un posible candidato para contratar para el grupo Macintosh.

Mike Murray era un estudiante veinteañero de MBA. Steve habló de Apple y de cómo estábamos tratando de cambiar el mundo con las computadoras personales. Eso era todo lo que Mike necesitaba escuchar; él quería ser parte de ese proyecto. Steve quedó impresionado, y Mike obtuvo un trabajo como cabeza de marketing de Mac.

Bob Bellville tenía 21 años en la primavera de 1981 y estaba cerca de graduarse de Stanford. Por ocho años, había trabajado medio tiempo para Xerox. Steve notó que Bob tenía una profunda perspicacia sobre cómo construir tecnología en un producto. Bob también tenía una valiosa percepción sobre cómo debía operar la compañía, algo que a Steve le gustó. El entrepreneur vio en él a un ingeniero inteligente que tenía un pensamiento independiente y habilidades de liderazgo.

Alguien en Stanford le dio a Steve el nombre de Mike Boich, un exalumno de Stanford que había aplicado para un MBA en Harvard. Steve se puso en contacto con Mike y lo contrató. Fue Boich quien se enfrentó a uno de los mayores retos de Macintosh en su lanzamiento, acuñando la palabra “evangelistas” para referirse a las personas en el equipo que él ayudó a reunir: Su trabajo era persuadir a los desarrolladores de software de crear programas para Mac. Esto probó ser un esfuerzo contundente, tanto que Macintosh no hubiese sobrevivido sin los evangelistas.

La gente talentosa conoce gente talentosa

Steve solía decir, “Asegúrate de que sólo contrates jugadores de 10”. Si contratas gente no tan talentosa, afirmaba, éstos contratarán gente aún menos talentosa, lo que pronto destruirá toda la operación. Sin embargo, obviamente no todo el mundo puede contratar sólo a los más calificados.

Entonces, ¿cómo encuentras personas talentosas y que queden en tu empresa? Una de tus mejores fuentes son tus mismos empleados. La gente inteligente por lo general prefiere la compañía de otras personas inteligentes. Cuando necesites contratar a alguien, pídeles a tus mejores empleados que te recomienden a alguien que admiren.  

lunes, 3 de diciembre de 2012

9 pasos que transformarán tus ideas en un negocio real.

¿Quién no ha tenido alguna “idea genial” y ha fantaseado con montar su propia empresa? ¿Y cuántos lo han dejado ahí solo porque no sabían por dónde seguir?
Las ideas son gratis, es su implementación de ellas lo que les da el valor. Aun así, implementar una idea no es una tarea fácil y antes debemos comprobar sobre el terreno si nuestra idea puede llegar a ser un negocio.
Por: Xavi Sanchez
Business Model Generation + Customer Development + Lean Startup
En este artículo voy a utilizar ideas y conceptos de estas 3 metodologías, que conforman un triángulo de impresionante poder a la hora de poner en marcha una aventura empresarial.
Además salpicaré el texto con mis propias ideas y con más información que he ido aprendiendo a lo largo de los años.
Para hacerlo más fácil de seguir he decidido ordenar el proceso en etapas numeradas, a pesar de que algunas se pueden realizar perfectamente en paralelo.
Paso 1: Reformula tu idea en forma de problema a resolver
Tener una buena idea está muy bien, pero para que sea un idea potente debemos tratar de reformularla en forma de problema.
Este problema es el que nos debemos centrar en resolver, y saber si existe un buen número de usuarios con ese mismo problema y que pagaría por resolverlo.
Paso 1.1: Empieza la documentación y la formación
Si tienes un poco claro que quieres ser un emprendedor y montar tu propia empresa, lo mejor que puedes hacer es empezar a formarte lo antes posible. No hace falta que sea formación académica, sino leer blogs, libros, acudir a charlas, hablar con otros emprendedores…
Desde el inicio también debes empezar a documentar tu idea, a qué tipo de cliente le puede interesar la idea, qué otras opciones existen en el mercado… Busca y lee todo lo que puedas que esté relacionado con tu idea.
Tanto la documentación como la formación pueden empezar lo antes posible y se deben mantener a lo largo de todo el proceso e incluso una vez esté el proyecto en marcha.
Paso 1.2: Crea un blog personal o del proyecto (y escribe en él)
Si ya tienes un blog, más ideas tendrás para escribir, sino crea un blog lo antes posible y escribe sobre la idea, el mercado, la competencia, la tecnología, las metodologías… que estén relacionados con tu proyecto. No tengas miedo de que te puedan copiar porque al igual que tú has tenido una idea, todos tenemos muchas a lo largo del día.
Escribir te puede ayudar a muchas cosas:
  • A poner orden en tus ideas
  • A conocer otros bloggers afines a tu proyecto o tu rama
  • A crear una pequeña base de seguidores que más adelante se pueden llegar a convertir en los early adopter de tu negocio
  • A testear ideas

Paso 1.3: Empieza a trabajar tu networking
 “Si caminas solos irás más rápido, si caminas acompañado llegarás más lejos”
Emprender no es una tarea fácil por lo que te conviene rodearte de los mejores y trabajar tu red de contactos.
Puedes twitear, usar linkedin… pero lo mejor que puedes hacer es acudir a eventos de emprendedores y salir de tu zona de confort para conocer a gente con tus mismas inquietudes y, si hay suerte, complementarias.
Paso 2: Formula tus hipótesis de solución y crecimiento
A partir del problema que has detectado debes trabajar en encontrar la mejor solución posible con los mínimos recursos necesarios, estamos hablando de una primera conceptualización de un MVP, Producto Viable Mínimo.
Además necesitas establecer una hipótesis básica sobre el crecimiento de tu negocio una vez esté en marcha. No hace falta hacer algo muy rebuscado pero es necesario conocer en qué tipo de mercado vas a operar para saber cómo puedes dirigir tu crecimiento. Conocer el tipo de mercado también te servirá para muchas otras fases del proyecto, por lo que vale la pena reflexionar sobre el tema durante todos los pasos del proyecto.
Paso 3: Esboza un primer modelo de negocio
Ya tienes una primera idea sobre qué problema vas a resolver, cómo resolverlo y como hacer crecer el negocio, es el momento de plasmarlo todo en un formato tan sencillo y tan potente a la vez como es el Business Model Canvas.
No te obsesiones con hacerlo perfecto, de momento solo estamos esbozando y jugando con las herramientas y conceptos. Haz unas cuantas pruebas de modelo de negocio y quédate con la más prometedora.
En esta fase seguramente habrás llegado a un mayor conocimiento de la idea, por lo que es positivo corregir y mejorar tus hipótesis sobre problema, solución y crecimiento.
Paso 4: Pon a prueba tus hipótesis de forma cuantitativa
Ya has trabajado bastante en tu idea y has conseguido plasmarla en 3 hipótesis. Tanto el problema como la solución son hipótesis testeables en una fase muy temprana del proyecto, no así el crecimiento, del que ya hablaremos en un próximo artículo.
Hay muchas formas de poner a prueba tus hipótesis pero existe una forma muy barata e interesante de hacerlo. Debes crear una web muy pero que muy sencilla en formato landing page (página de aterrizaje), en la que hables sobre el problema que has detectado y que estás trabajando en una solución de la que podrán ser los primeros en saber suscribiéndose a la web, con un call to action (llamada a la acción) muy claro.
En esta web debes instalar un código de Google Analytics para conocer las métricas fundamentales para comprobar tu hipótesis, la conversión, es decir del total de usuarios que han visitado la página cuántos se han registrado para conocer la solución.
Ahora toca comprar un poco de publicidad en Google Adwords, dependiendo del coste de las palabras claves de tu proyecto, te saldrá más o menos caro, deberían bastarte unos 50-100 € para hacer unas primeras pruebas y conseguir información interesante.
Puedes hacer unas cuantas pruebas cambiando el diseño de la página y el texto del mensaje para acabar de afinar.
Con estas pruebas tendrás los ratios de conversión, que si has acertado con el problema serán bastante altos. Además solo que existan usuarios que visiten tu web quiere decir que están buscando info relacionada con el problema. Es difícil fijar un ratio de conversión aceptable para decidir seguir con el proyecto, depende mucho del tipo de problema y del tipo de mercado. A más mercado disponible menos porcentaje necesario para poder hacer negocio.
Si los resultados han sido pobres puedes dedicarte a jugar un poco con todas las variables, diferente mensaje, diferente público objetivo, diferentes palabras clave… Pero no deberías gastar mucho más de 100€ para encontrar una respuesta convincente. Si la información no es positiva, mejor dejarlo ahí habiendo gastado un poco de tu tiempo y 100€ que seguir adelante con un producto/servicio que nadie comprará más adelante, todo eso que te ahorras.
Una vez estés satisfecho con los resultado debes repetir el mismo proceso pero con la hipótesis de la solución. Y te puede pasar lo mismo, que a la gente no le convenza la solución y pruebes a jugar con las variables una vez más, o que los resultados sean buenos y tengas un negocio prometedor entre manos.
Paso 5: Pon a prueba tus hipótesis de forma cualitativa
En esta fase ya contarás con un buen número de e-mails de toda la gente que tiene el problema que pretendes resolver y/o que la solución propuesta le ha interesado, es hora de ponerlos a trabajar.
Pídeles permiso para hacerles una serie de preguntas y prepara un cuestionario para entender todavía mejor el problema y acabar de ajustar la solución a sus necesidades.
En este paso no te puedes fiar de todo lo que te dicen (como dice House todos mentimos), porque ni siquiera ellos mismos tendrán muy claro sus respuestas. Pero si te debe servir para acabar de certificar que el problema existe y lo quieren solucionar, y que la solución que propones les gusta.
Una parte del cuestionario fundamental consiste en saber cuánto están dispuestos a pagar o si están dispuestos a pagar por la solución. No debe ser una pregunta abierta, sino proponerles una serie de opciones que ya habrás estudiado y fijado convenientemente al calcular los ingresos y costes en tu modelo de negocio.
Paso 6: Revisa tu modelo de negocio
Con toda la nueva información recibida es hora de actualizar tu modelo de negocio y hacer una versión más o menos definitiva (nunca será definitiva porque siempre estamos en beta).
Si tenías alguna duda es el momento de dejarlo todo lo más cerrado posible para que no hayan sorpresas.
Paso 7: Construye tu primer MVP, Producto Mínimo Viable
El papel lo aguanta todo así que lo mejor es probar nuestras hipótesis y modelo de negocio con una primera versión de nuestro producto o servicio, nuestro primer MVP, que publicaremos y publicitaremos convenientemente para conocer la realidad del mercado.
Si hemos seguidos los pasos nuestras opciones de éxitos estarán optimizadas, pero aun así no todo saldrá bien o no saldrá bien de ninguna forma.
Deberemos establecer una serie de métricas accionables que nos permitan obtener la mejor información posible del funcionamiento de nuestro negocio.
Paso 8: Plasma todo lo aprendido en un pequeño plan de empresa
No soy muy fan de los planes de empresa, he perdido mucho tiempo con ellos, pero es una herramienta todavía necesaria para algunas cosas y que nos permiten reflexionar sobre asuntos importantes.
Con toda la info que hemos obtenido en cada fase no será difícil trazar un los puntos básico de nuestro plan de empresa, a excepción de la parte operativa y financiera que necesitarán de mayor trabajo.
Paso 9: Pivotar o perseverar
Ya hemos pasado de la idea al negocio en 8 pasos básico, ahora toca medir todo muy bien, ir ajustando nuestro MVP y aprender de estos ajustes.
Periódicamente debemos revisar nuestras métricas y decidir si el rumbo es positivo y debemos perseverar en esta dirección, o en cambio las cosas no avanzan al ritmo necesario y nos debemos plantear pivotar nuestro modelo de negocio para alcanzar otros usuarios, dotar de nuestro producto o servicio de otros beneficios…
Como vemos no es un proceso sencillo y hay que trabajar mucho para conseguir pasar de una idea a un negocio. Lo bueno de seguir estos pasos es que continuamente nos enfrentamos con la realidad, lo que nos permite dejar un proyecto “malo” de lado lo más rápido posible para no gastar nuestro tiempo y dinero en algo que la gente luego no quiera.
Y si conseguimos sobrevivir a los continuos reality checks, nuestro proyecto y nuestra motivación ganarán peso pasito a pasito.
Fuente: Emprenderalia


lunes, 26 de noviembre de 2012

Usa tu subconsciente para cambiar tu vida


“Nunca vayas a dormir sin hacerle una petición a tu subconsciente.”
Thomas Edison

A tu subconsciente le encanta trabajar mientras tu cuerpo realiza otras tareas que son más sencillas. Yo lo puedo demostrar muy fácilmente preguntándote cuantas buenas ideas has tenido mientras conducías o en la ducha. Tu mente se encuentra en un estado optimo cuando estás relajado y quizás un poco distraído.

Por: Oliver

Al realizar peticiones al subconsciente podrás…

• Mejorar tu motivación.
• Ayudarte a ser más feliz.
• Aumentar tu inteligencia emocional.

Tú probablemente veas una mejoría en menos de un mes.

Mi última petición fue…

“Por favor, dame más paciencia al ir al trabajo y permíteme disfrutar de mi tiempo aunque este en el tren”

En menos de un mes ya estaba disfrutando de mi trayecto al trabajo.

Otra de mis peticiones fue…

“Voy a encontrar formas creativas para hacer que mi blog crezca.”

Yo tomé este enfoque porque al realizar una solicitud o petición a mi subconsciente éste me proveería de ideas las cuales pondría a prueba en la vida real.

Cambia tu forma de pensar

Mi forma de pensar comienza a cambiar cuando introduzco en mi subconsciente un determinado tema. Empiezo a ver las cosas desde ángulos que nunca antes se me hubieran ocurrido. Estas peticiones al subconsciente funcionan para asuntos personales así como para preocupaciones relacionadas con el trabajo.

Hacer una petición a tu subconsciente sólo toma cinco minutos:

Primer paso: Antes de apagar la luz, cierra los ojos y toma un minuto para hacer una petición a tu subconsciente. Puede ser cualquier cosa pero que sea posible de conseguir poco a poco. No intentes pedir ser astronauta para finales del mes. Tu subconsciente es bueno pero no tan bueno.

Segundo paso: Toma dos minutos para visualizarte a ti mismo siendo capaz de hacer eso que quieres. Da igual si lo que quieres es conseguir estar motivado para correr antes de ir trabajar o tratar de comer alimentos saludables, debes visualizarte haciendo lo que le has pedido a tu subconsciente. Digamos que deseas correr todas las mañanas antes de ir al trabajo: imagínate levantándote unos minutos antes de lo habitual, poniéndote tu ropa de ejercicio, los zapatos deportivos y salir al aire fresco. Entonces comienzas a correr, ves la salida del sol sobre los edificios, los pájaros cantando y te sientes muy bien.

Tercer paso: Ahora toma dos minutos para imaginar la sensación que vas a tener cuando logras conseguir lo que deseas. ¿Cómo te sientes cuando entras de nuevo en tu casa después de haber hecho ejercicio en la mañana? ¿Energizado? Cualquiera que sea la sensación de que deseas logras, imagina que ya has creado esa emoción dentro de ti mismo. Deja que esta penetre dentro de ti y luego ve a dormir y deja que tu subconsciente haga el resto del trabajo.

Tu mente subconsciente quiere ayudarte a mejorar tu vida, sólo tienes que confiar en sus vastos recursos y permitir que haga su trabajo.

La acción hace que tu petición se vuelva real

Puede que no quieras ir a correr después de que hayas realizado la primera solicitud a tu subconsciente pero trata de visualizarte haciendo lo que quieres (según el paso 2) un par de semanas. A continuación, comienza a poner en marcha lo del ejercicio y da una caminata de tan solo cinco minutos. Al dar este paso aunque sea pequeño comenzaras a prepararte mentalmente para iniciar tu rutina de correr. Después de un par de semanas ve a por ello. Ahora tú ya tienes tus emociones enfocadas en correr y debes ponerlo en acción.

Al permitir que tus emociones cobren impulso tú obtendrás suficiente motivación la cual te ayudará a lograr esas cosas que te harán feliz.

¿Alguna vez has tratado de hacer uso de tu subconsciente antes de acostarte? Puedes escribir tu experiencia en la sección de comentarios.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Los 10 días más terroríficos para tu empresa


Tu primer día

Tu primer día, tu primer negocio. Seguramente vas a vivir algunos de los momentos más emocionantes de tu vida, pero también algunos de los más aterradores. Durante las primeras horas tu mente será un hervidero de ideas, de preguntas: ¿Qué he hecho? ¿De verdad que no acabo de cometer el error más estúpido de mi vida? Por otro lado, la llegada de los primeros clientes, las primeras ventas, las primeras emociones positivas que te dan ese empujón inicial.

Por:Rodolfo de Juana

Problemas económicos

En un mundo ideal ninguna empresa sufriría problemas económicos, siempre podrían pagarse las nóminas y no habría que despedir a nadie. Pero todos sabemos que las cosas no funcionan así.
Todos sabemos que puede que algún día el momento en el que tengamos que enfrentarnos a la tremenda situación de no tener dinero, de no poder pagar a nuestros proveedores o a nuestro personal. Anticiparnos a esta situación, aprender a reaccionar antes de que se produzca, identificar los signos que deberían hacer saltar todas las alarmas. Son algunas recetas que tendremos que poner en marcha para evitar lo peor.

Siempre se van los mejores

Más probable incluso que el punto anterior es que llegue el día en que uno de nuestros mejores empleados nos comunique que lo deja, bien porque ha encontrado una oportunidad mejor, bien porque ya no nos aguanta.
Es muy posible que no podamos hacer nada para evitarlo. No obstante, si tener un plan de promoción de carrera, si ofrecemos salarios justos y otros incentivos sociales, si fomentamos la conciliación y el teletrabajo, etc. es posible que muchos de los mejores se acaben quedando a nuestro lado.

La traición

Nos han traicionado. Nuestro gestor, nuestro contable, un empleado cualquiera, ha robado a la empresa. Ha desaparecido información confidencial, los balances están adulterados o de repente no tenemos tanto dinero en caja como el que creíamos tener.
No es fácil prevenir este tipo de hechos. Podemos sin duda parcelar responsabilidades, aumentar la inversión en seguridad en la empresa, mejorar los procesos de selección, fomentar un clima de confianza mutua y con eso en un futuro, tal vez, podamos minimizar los daños.

¿Qué crédito?

El banco en el que hemos confiado desde el principio, el que ha financiado el nacimiento de nuestro negocio e incluso su expansión, nos dice de un día para otro que ya no tiene crédito para nosotros. Una situación a la que hoy en día se están enfrentando miles de pequeños empresarios en nuestro país.

La demanda judicial

Siempre resulta desconcertante descubrir que un antiguo (o actual) empleado, un socio, un proveedor, etc. nos lleva ante los tribunales.
El único consejo que podamos dar en este punto es estar siempre preparados para lo peor, mostrar voluntad para llegar a un acuerdo ante de que se celebre el juicio y por supuesto, que todos los contratos y documentos legales que hayamos firmado en el pasado sean lo más específicos posibles para poder evitar interpretaciones ambiguas por parte del poder judicial.

Hacienda llama a tu puerta

Entre los días más terroríficos de tu vida como emprendedor, estamos seguros que una inspección de Hacienda ocuparía un merecido lugar en el podio. Asume que una llamada de Hacienda no suele acarrear nunca nada positivo, incluso cuando no tengas nada que ocultar, tu actividad habrá sido al menos poco transparente para la Administración.
En caso de que no tengamos nada que ocultar, conviene realizar una buena preparación previa de todos los documentos que nos vayan a solicitar y facilitar al máximo la labor de inspección.

Adiós a tu mejor cliente

Uno de los momentos más dramáticos de Mad Men se produce cuando Roger Sterling pierde la cuenta de Lucky Strike, la más importante de la compañía, la que le proporciona casi un 60% de sus ingresos. Tal es el golpe, que Sterling Cooper Draper Price se piensa muy en serio la posibilidad de cerrar.
Aunque finalmente consiguen salir adelante, la lección es importante: nunca pongas todos los huevos en la misma cesta.

La guerra de precios

Si nuestra competencia empieza a “tirar los precios” y nuestro margen comercial no nos permite hacer lo mismo, lo vamos a pasar mal.  ¿Cómo pueden tener beneficios? ¿En qué están recortando? Normalmente competir por precio en un buen producto suele ser la peor de las soluciones, porque no vamos a poder mantenerla en el tiempo.

Acabas de perder todos tus datos

Un ataque informático, un apagón eléctrico, un virus…son muchas las causas que pueden provocar que perdamos información importante para nuestra empresa. No sólo es importante tener una buena solución de seguridad, sino un plan de contingencias que incluya un buen sistema de copias de seguridad.

Fuente:Muypymes