viernes, 4 de noviembre de 2011

Poder es querer

Nos encantarían que las cosas cambien para bien nuestro, y para eso siempre esperamos que cambie el mundo, que cambie el entorno, que cambien nuestros vecinos, que cambien nuestros familiares. Pero, ¿eso pasa realmente? ¿Y si eso pasa logramos ver los cambios que queremos? La respuesta es un categórico NO.


Luego nos enojamos con el mundo porque no es como nos gustaría, porque no se comporta como quisiéramos y porque nos trata injustamente. Cuando en realidad deberíamos dejar tranquilamente girar al planeta tierra y darnos cuentas que tenemos un secreto guardado en nuestro interior, algo que esta tan a la vista que nos cuesta verlo de verdad. Desde que nacemos venimos con un poder increíble, un poder que ha sido capaz de crear las más grandes riquezas, de construir grandes monumentos, que ha logrado enamorar a muchas personas, un poder que es capaz de crear naciones, ese poder lo tiene todo el mundo pero pocos los han logrado usar efectivamente.


Fíjense en los grandes personajes históricos, en los grandes artistas, ellos no creo que hayan tenido mucha diferencia con nosotros, en el sentido de que eran o son personas que cuentan con los mismos órganos que nosotros y con el mismo tiempo de vida, entonces ¿Cuál es la gran diferencia entre ellos y nosotros? La gran diferencia es que ellos saben apreciar el valor del tiempo y más exactamente el del ahora, el del presente, el momento de poder no está ni en el pasado, ni en el futuro, está aquí y ahora. Ellos fueron capaces de entender que el real cambio en sus vidas partía por ellos en este mismo momento. Al respecto nos podemos cubrir en excusas para seguir siendo infelices o empezar prácticamente a cambiar las cosas que no nos gustan y por sobre todo y más importante aun potenciar o empezar a hacer las cosas que nos gustan.


Podemos quedarnos sentados frente a la pantalla del computador con ganas de beber agua y esperar a que alguien telepáticamente adivine lo que queremos y nos provea de ella, o podemos pararnos ir a una llave de agua y beber hasta quedar a nuestro gusto. Siempre queremos que el mundo cambie, pero no queremos cambiar nosotros porque eso requiere trabajo, pero que lindo es trabajar por algo que queremos y que nos guste, el definir nuestro propio territorio a nuestro gusto con las cosas que queremos tener, con lo que queremos ser y donde queremos estar. Ese cambio para que sea real, debe empezar en este mismo momento con una acción concreta y debe ser sostenido en el tiempo con otras acciones concretas que lleven a las personas hasta sus propios objetivos.


Somos poder, aquí y ahora, tenemos la capacidad de elegir libremente lo que queramos en nuestra vida. Dejemos de quejarnos y hagamos algo más productivo para nosotros con nuestra propia vida.

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