lunes, 22 de agosto de 2011

3 métodos de delegación

tres métodos de delegación

La delegación es algo que se puede hacer de distintas maneras. Normalmente es mejor delegar en una persona la responsabilidad total de:

1.- Una tarea
2.- Un proyecto
3.- Una función

Si se divide entre varias personas, se crea una situación en la que el trabajo no le pertenece a nadie. (el ej. del papel en el borde de la mesa, todo el mundo ve que se va a caer, lo dicen nadie lo coje y el papel se cae) Y si no le pertenece a nadie, no se realizará de modo satisfactorio.

Si no tienes experiencia delegando, el método más sencillo para empezar es encargar una tarea. Se trata de delegar una tarea específica: Escribir un informe, buscar información u organizar una reunión.

Delegar un proyecto implica un nivel más alto de delegación. Aumenta el alcance del encargo delegado y, por norma general, es necesario que la persona delegada pueda asumir un amplio abanico de responsabilidades. Son ejemplos de delegación de proyectos: desarrollar un nuevo manual para empleados, realizar una encuesta a los clientes, o formar a otros nuevos empleados en un nuevo programa informático.

Los líderes con muchos colaboradores directos pueden preferir delegar por funciones. Una función es un grupo de tareas y proyectos vinculados con una actividad en curso, como por ejemplo, las ventas, el marketing o la formación. Siguiendo este método, cada función es delegada en un miembro del personal, que periódicamente pone al día al líder sobre las actividades vinculadas en esa función.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada