lunes, 18 de julio de 2011

El ambiente laboral en tu empresa


El ambiente laboral en una franquicia, negocio o empresa es parecido a un campo de batalla, pues los colaboradores deben coordinarse en equipo para seguir objetivos y metas reales que los lleven a realizar una misión exitosa. Eso es tan importante que en muchas ocasiones es detonante en la toma de decisiones para seguir o dejar una empresa.

Por Ferenz Feher

En otros ámbitos de nuestra vida, en el amoroso por ejemplo, podemos elegir con quién estar y cómo queremos estar. Si por una u otra causa estas condiciones no son las que deseamos, podemos elegir libremente si queremos continuar o cambiar de aires. Lo mismo pasa cuando nos afiliamos a organismos como la Asociación Mexicana de Franquicias, a un Club Deportivo, Partido Político o cualquier otra agrupación. Tomamos la decisión de ingresar porque tenemos algo en común con el resto de las personas afiliadas. No obstante, si no sentimos esa integración o existe la molestia de agruparnos con alguna persona en específico, evitamos el trato eludiendo las reuniones, cancelando la membrecía o simplemente nos damos de baja.

Cuando se trata de nuestra familia, es verdad que tenemos mayor libertad y opciones que en el mundo laboral, sabemos con quién nos llevamos mejor, qué temas podemos hablar con quien, a quién solicitarle un favor, etc. Y aunque es bien dicho que “nadie elige a su familia” es muy común que miembros de una familia completa peleen entre sí y decidan poner distancia parcial o total para evitarse. Lo mismo pasa en un matrimonio, si no se lleva bien la pareja, se divorcia. He visto inclusive a gente que en circunstancias adversas decide dar en adopción a sus hijos, debido a la incapacidad de protegerlos y educarlos como se merecen. En el ámbito amistoso, es mucho más sencillo elegir quiénes entran en ese círculo, creo que como dice un escritor español: "Tener amigos es el segundo ser. Todo amigo es bueno y sabio para el amigo. Uno valdrá tanto como quieran los demás". No hay duda, por tanto: en el ámbito de las amistades podemos y debemos elegir.

Siempre podemos “escapar” de todos estos ámbitos, menos en el laboral. Porque si estamos en una franquicia, negocio o trabajo en general, aceptemos o no las políticas, debemos seguirlas, porque todo tiene una razón de ser, cada acción tiene una reacción, si nos gusta o no debemos brindar lo mejor de nosotros mismos y dárselo a la empresa para crecer en conjunto, no importando clase, colores, condiciones, opiniones y creencias, todos debemos ir hacia el mismo lugar.

No importa que no hayas elegido a tus compañeros de trabajo, en algunos casos, podemos elegir a nuestros subordinados, pero nunca a tus jefes. Es posible que puedas elegir proveedores, pero no a tus clientes; al contrario, ellos te eligen a ti. En el mundo empresarial además de relacionarte con gente de todo tipo debemos actuar en sinergia con ellos para conseguir determinados objetivos.
Por ello, ante todo debemos tener muy alto el valor del respeto, el ser amable con tus compañeros y respetuoso con tus jefes es la base para edificar un buen ambiente de trabajo. Justamente por la falta de respeto en el mundo laboral nos encontramos con multitud de problemas interpersonales que la empresa te exige superar para conseguir realizar tu trabajo con eficacia.

El trabajo no es sólo aprender habilidades técnicas sino, sobre todo, es un campo de desarrollo interpersonal. El verdadero factor determinante son las relaciones personales. Quien sabe desarrollarlas adecuadamente progresará y se sentirá bien en su trabajo. El que no lo haga así tiene las puertas abiertas y siempre puede encontrar otros horizontes, pero debe tomar en cuenta que son las personas y sus actitudes quienes forman y fortalecen el ambiente en cualquier empresa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario