miércoles, 29 de junio de 2011

Consejos de otra generación


Como otros muchos, vengo de una generación mimada y alejada de todo tipo de incomodidades: debíamos tenerlo y todo y ahora, con el pretexto de que no sufriéramos las limitaciones y la escasez por la que pasaron nuestros padres.

Mónica Martínez

Esta mañana hablando de esto con mi tía me comentaba: “es verdad que hay crisis, pero también es cierto que hasta hace unos años, hemos vivido muy por encima de nuestras posibilidades: restaurantes, salidas, las mejores escuelas… Y muchos nos hemos encontrado con multitud de créditos que pretendían dar solución a antiguas facturas, con la ilusoria seguridad de lograríamos pagarlas poco a poco con nuestros modestos trabajos fijos. Créditos con elevados intereses que han ido engrosando la enorme bola de deudas que ahora estamos obligados a pagar”.

"Los tiempos cambian pero nosotros debemos cambiar también"
Reflexionaba sobre todo esto y lo ponía en comparación con mi situación actual y con la de otros muchos compañeros de la carrera: escasez de prácticas, desaparición de los trabajos estables, necesidad de experiencia y de una formación especializada…

Y coincidiendo con mi tía: “la situación es mala, pero la solución es clara: adaptarse o morir”. Hay que mentalizarse de que el trabajo se conformará de esporádicos proyectos, con equipos diferentes en lugares diferentes: un día te tocará trabajar en Madrid, otro en Galicia, y el de más allá pasar unos meses en Alemania.

Sin embargo, supone un error relacionar esta definición a profesiones relacionadas con la empresa: abogados, recursos humanos, ventas… Los psicólogos (por ejemplo) también tenemos que atender a esta definición: contratos puntuales para atender a necesidades específicas, con esto me refiero desde investigaciones hasta llevar a cabo cursos de formación y consultas en diferentes provincias.

Por ello es indispensable contar con una formación amplia y variada, pero siempre guardando cierta coherencia con lo que somos y con lo que queremos mostrar. Un psicólogo que se quiere dedicar a recursos humanos, tiene que tener claro el área que más le interese dentro de éste área: formación, selección… Para que una vez que lo tenga claro, seleccione cursos que le ayuden a especializarse en esa rama en concreto, sin olvidar otros elementos que pueden ayudar a su contratación, como por ejemplo: contabilidad, derecho…  

En definitiva, los tiempos cambian y como bien dice mi tía: nosotros debemos cambiar también

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