viernes, 25 de marzo de 2011

¿Adicto al trabajo?, conoce los riesgos


Cantidad o calidad de trabajo

El trabajar muchas horas extras no significa que hagas más trabajo. El trabajar muchas horas extras no significa que hagas más trabajo

Dale batalla a la crisis

Dedicarle más horas al trabajo cotidiano no siempre es sinónimo de dedicación, en ocasiones puede ser un síntoma de desorganización o inestabilidad personal y profesional.

Quedarte a trabajar más allá de tu horario es válido cuando se trata de una situación extraordinaria, pero si se convierte en tu patrón de conducta, debes preguntarte qué te está pasando.

"Que todos sepan que siempre eres de los últimos en salir, no significa que a la empresa le impresione tu dedicación,

En empresas con áreas de recursos humanos profesionales, lo más seguro es que les inquietará que te tomes tanto tiempo en cubrir tus metas.

Ni tanto que queme al santo… 

Se pierden 51 horas a la semana en cosas sin importancia ni relevancia para el trabajo.
ENFOQUES
Los 8 enemigos de los ascensos
La falta de equilibrio entre la vida personal y labora es un problema que muchos mexicanos no logran superar.
De las 168 horas que tiene una semana, 109 se utilizan para actividades laborales, deberes pendientes y transporte; y sólo cinco se dedican al tiempo social y tres al personal, que incluye la alimentación, higiene, sueño reposo y ejercicio físico, según el Análisis de Distribución del Tiempo de la investigadora del Tecnológico de Monterrey Estado de México, Aixa Lanett Powell.

Las  51 restantes se consideran como tiempo perdido, es decir, aquél que no apoya el cumplimiento de metas y objetivos y está fuera de todo plan, detalla el estudio.

Analiza tu situación

La pregunta clave es ¿por qué permaneces tanto tiempo en tu trabajo? ¿Es realmente necesario que lo hagas? ¿Estás ocupando efectivamente tus horas de jornada ordinaria? ¿Existe alguna manera de desempeñarte más rápido y mejor?
Si la razón de quedarte más tiempo se debe a falta de apoyo, es necesario hacer un alto en el camino y exigirle a tu superior que te proporcione las herramientas necesarias para trabajar a un ritmo tolerable.

Pero si cuentas con todos los recursos para desempeñar tu actividad, sería prudente que hagas un análisis a conciencia sobre tu permanencia voluntaria en la organización.

Si la razón tampoco tiene que ver con una falta de eficiencia en el desempeño de tus tareas, Adecco recomienda preguntarte si estás envuelto en un proceso de adicción a la oficina y/o al trabajo que puede llegar a agotarte física y mentalmente.

Primero la salud

El Síndrome de Burnout, o desgaste crónico en los trabajadores, es un mal que aqueja al 20% de los mexicanos, según datos de Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
Esta enfermedad deriva precisamente de largas jornadas de trabajo, durante las cuales el colaborador no tiene tiempo para reponer su energía.

Este tipo de padecimientos genera males físicos como gastritis, cefaleas y dolores musculares; también produce otros efectos como stress, depresión y/o agresividad.

No descuides lo más valioso

Una de las consecuencias más graves de los adictos a la oficina, es que están descuidando otros aspectos importantes.
Se trata de colaboradores que restan valor no sólo a su bienestar físico, sino que además no se interesan por su participación en los ámbitos familiar, social, cultural y espiritual.

Este análisis no es sencillo. Implica tener el valor de enfrentar los miedos y debilidades de cada persona.

El riesgo radica en darte cuenta de que permaneces más tiempo en la oficina porque sólo ahí te sientes bien, no deseas o no quieres estar en otro sitio, o bien porque solamente en ese espacio estás seguro y tranquilo.

Descubre tu oasis personal

Sin duda, el trabajo es muy importante, pero no lo es todo.
"Si quieres ser un colaborador imprescindible para tu empresa, debes estar en buenas condiciones físicas y mentales para rendir al máximo", asegura la consultora de Recursos Humanos.

Ello implica descanso y estabilidad emocional; por lo que si identificas que eres un adicto a la oficina, debes buscar ayuda profesional de inmediato.

Aunque para el paciente éste parece un problema sin solución, la clave está precisamente en él mismo: "Hay que enseñarle al cuerpo que quien manda es la mente, y quien controla la mente es uno mismo", dice la directora de la división de estudios del Estrés Post-Traumático de Mount Sinai School of Medicine, RachelYehuda.

Entre las opciones para vencer esta adicción están la de obligarte a dedicarle tiempo a una actividad que te guste y te relaje, como hacer un poco de ejercicio, desarrollar habilidades artísticas, etc. Cualquier opción puede convertirse en tu pequeño oasis.

Un escape por lo menos tres veces por semana, sería genial para empezar.

Trata de acercarte más a la familia y a los amigos, pídeles ayuda, exprésales cómo te sientes.

Tal vez no lo notes, pero esta adicción está mermando tu salud y tu calidad de vida de manera importante.

Antes de desgastarte innecesariamente, considera que toda empresa exitosa valora más la calidad que la cantidad de tu trabajo.



Fuente: CNNExpansion

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