miércoles, 5 de enero de 2011

La importancia del carácter

la importancia de desarrollar un carácter fuerte (autodisciplina, integridad, valores), y confieso que este es un tema nuevo para mí. Durante años he predicado sobre la importancia de hacer cosas para Dios (ministerio, misión) y tener una visión; en resumen, he hablado mucho de «hacer» y ahora tengo más urgencia por hablar de «ser». Me he dado cuenta de que hablar de visión obviando el carácter es sumamente peligroso, tanto como una bomba de tiempo, una construcción mal sustentada o una olla de presión.

Por: Rafael Pérez

El carácter era la inicial que el artesano ponía sobre sus obras y representaba la calidad de las mismas. Un dato curioso es que como la calidad se llegaba a percibir a lo largo del tiempo, prestigiar su carácter le tomaba al artesano toda una vida. Con cada nueva obra —siempre y cuando la calidad de ésta fuera consistente— lo iba construyendo.

Regularmente me reúno con gente que quiere hacer cosas y me pide ayuda. Mi acercamiento siempre ha sido identificar cuáles de los siguientes cuatro elementos les falta, los cuales componen el método de las combinaciones, y reforzarlos allí: verdad, visión, pasión y acción. (En los propios también aplico el mismo método.) Hoy entiendo que tener presentes estas cuatro cosas es un gran avance, pero de ningún modo una garantía de éxito. Hace falta algo más ―que cataliza y cristaliza los cuatro elementos―, y paradójicamente, este elemento faltante es el que mantiene a muchos detenidos junto a sus proyectos, convirtiéndoles en sólo soñadores. El eslabón perdido es el carácter. No importa cuánta visión tengas, llegarás tan lejos como tu carácter te lo permita. A continuación detallo tres elementos del carácter, una explicación de lo que requieren y algunas oportunidades para fortalecerlos.

Autodisciplina

Es la capacidad de terminar las cosas, de mantenerse «sobre las cosas» y de trabajar aún en los momentos en que el cuerpo o el estado de ánimo se resisten. Siempre será más emocionante hacer las cosas con la mente que hacerla con las manos. El soñador promedio prefiere quedarse haciendo diagramas, logos, canciones o brochures con declaraciones de visión, misión y valores sobre el papel antes que salir a trabajar sobre el terreno. Y si logran salir, al rato dejará de trabajar para volver a soñar.

Para fortalecer la disciplina hay que comenzar a trabajar en las cosas pequeñas y de apariencia insignificante; cada vez que consigamos una victoria allí nuestro carácter en esta parte será fortalecido. Algunas oportunidades: terminar libros pendientes, hacer la llamada molesta, tomar la decisión incomóda y comunicarla, ser puntual, hacer una lista diaria de pendientes y asegurarnos de ir tachando sus puntos a lo largo del día. Cuando tengamos éxito en estas pequeñas cosas, nuestros grandes proyectos comenzarán a caminar.

Integridad

Es la capacidad de hacer lo correcto o conveniente antes que lo cómodo o divertido, principalmente cuando nadie nos ve. Fortalecer nuestro nivel de integridad requiere un gran esfuerzo por una razón simple: cuando decides hacer lo correcto estando a solas, nadie te celebra, es más, quizás nunca nadie lo note. Pero si dejas de hacerlo, con seguridad, todos lo notarán. Cuando se habla de una chaqueta todo el mundo busca la calidad, el buen gusto, los diseños de moda, pues como va por fuera, muchos notarán nuestra elección y algunos hasta nos felicitarán. Pero llevar la ropa interior limpia y en orden es una decisión personal.

Aprendí de niño la importancia de vestir adecuadamente tanto por dentro como por fuera. Estábamos en la clase de educación física y la práctica del día era hacer pirámides. Todos fuimos a un rincón a quitarnos los tennis y cuando regresamos nos fuimos subiendo unos encima de los otros. El profesor dejó de último al estudiante más hábil que curiosamente también era el que tenía el mejor uniforme y el mejor calzado. Cuando éste quiso escalar hasta la cima para coronar la pirámide, todos nos quedamos viendo sus pies: llevaba unas medias tan andrajosas y sucias que ninguno de nosotros permitiría que tocara con ellas nuestras espaldas. Hubo que hacer un ajuste: el profesor sacó uno de los estudiantes de la base de la pirámide para que escalara hacia la cima y lo dejó a él al ras del suelo. Allí comprendí que hay que andar siempre completamente bien vestido, tanto por dentro como por fuera. 

Valores

La capacidad de alcanzar los sueños sin sacrificar las convicciones en el camino, de hacer las cosas solamente de la manera que consideramos adecuada. (Los valores son aquellas cosas que consideramos innegociables.) Cuando la distancia entre nuestra realidad actual y nuestra visión parece inalcanzable, siempre aparecerá un atajo, una oferta o un modo de hacer las cosas de forma más rápida y más fácil; pero que para tomarlo o comprarlo tendremos que dar algo a cambio que será muy valioso. Eso que entregaremos son nuestros valores y ellos constituyen nuestra esencia. Si lo tomamos, nuestros cuerpos llegarán más rápido, pero no seremos nosotros. La satisfacción no se encuentra en sólo llegar, sino, en llegar con nuestros valores a cuestas. Siempre será más satisfactorio perder un brazo o una pierna en el camino y no nuestros valores.

Uno de los valores que me legó mi padre fue el trabajo honrado. Recuerdo vívidamente la vez que fui de emergencia a un hospital porque mientras él se encontraba trabajando un poste de concreto cayó sobre su mano y casi le destruye un dedo. Su mano se fue sanando poco a poco pero no era seguro que pudiera recuperar la movilidad en el dedo pulgar. Vi en su rostro que se sentía triste por ello. Fue muy satisfactorio para mí poder acercarme a él y decirle al oído las siguientes palabras: en el Medio Oriente a muchos le cortan ambas manos cuando son sorprendidos robando, siéntete tú satisfecho, pues si acaso tu dedo queda afectado, fue por trabajar con él honradamente. Al momento vi cómo se iluminaron sus ojos. Para él, trabajar honradamente es un valor, y estoy seguro de que preferiría cien veces sacrificar un dedo y no sus convicciones. (Al final, gracias a Dios, se recuperó totalmente.)

Primero se excava, luego se edifica

Antes de construir hacia arriba se debe excavar hacia abajo. Una zapata de carácter fuerte es imprescindible para cualquier gran edificación. Lamentablemente, la tentación es siempre comenzar a edificar antes de haber excavado lo suficiente; siempre es más emocionante ver cómo se levanta un muro que asistir a la creación de su zapata. He identificado que la relación entre carácter (excavar en lo profundo de nuestro corazón) y visión (levantar algo ante los hombres) debe ser de dos a uno (2:1) por cada punto de visión deben haber dos puntos de carácter, mientras más profundo deseemos ir hacia arriba mejor cimentados debemos estar allá abajo. Las grandes visiones pueden inflar el corazón de los hombres, pero sólo un carácter fuerte los ayuda a echar raíces. Hay personas que pueden ayudarnos con sus dones y habilidades, pero el carácter no se comparte, es necesario desarrollarlo de manera personal. En lo relativo a la autodisciplina, la integridad y los valores, nadie puede complementarnos.

Sin el carácter necesario para concretarla, una visión nunca será nada mucho más allá que una buena idea. En este sentido John Lennon pudo escribir el Imagine y hasta interpretarlo, pero tengo mis reservas de que haya podido concretarlo. Lennon se fue temprano de este mundo y no pudimos comprobar si podría alcanzar su sueño de una hermandad de hombres, sin guerra, sin hambre, sin religión (cualquier cosa que entendiera por ello el artista) pero de todos modos no me parece que estuviera bien encaminado. Para alcanzar algo como eso se necesita más que imaginación, sensibilidad y buenas intenciones. Hace falta tener carácter por toneladas: autodisciplina, integridad y valores.

Fuente: PezMundial

1 comentario:

  1. Me encantó leído esta nota, me llevo un buen aprendizaje, muchas gracias.

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