viernes, 7 de enero de 2011

El Carácter de un Líder


Introducción:

A. El carácter es el fundamento esencial en el crecimiento y estabilidad de todo liderazgo.

B. Todos los personajes de la Biblia eran hombres de carácter, aunque fallaron muchas veces, el carácter que Dios había formado en ellos los hizo que se levantaran y no desmayaran.

C. Es necesario que aprendamos lo que es el carácter y que conozcamos la condición de nuestro carácter.

Sea vuestro carácter sin avaricia, contentos con lo que tenéis, porque El mismo ha dicho: Nunca te dejaré ni te desampararé.  Hebreos 13:5

El carácter

A. Son aquellas cualidades morales que cada individuo tiene. En su raíz griega la primera traducción es confiabilidad.

B. Nuestro carácter determina si el valor de las cosas que hacemos son excelentes o son pobres. Si son pobres y de poco valor es porque así es nuestro carácter.

C. Pero si lo que hacemos con excelencia y está bien hecho, es porque así es nuestro carácter.

D. El carácter también se puede definir como la señal o marca que se imprime, pinta o esculpe en alguna cosa.

E. Como discípulos del Señor debemos trabajar para que el carácter de Jesucristo sea formado en nosotros.

F. “Hijos míos, por quienes de nuevo sufro dolores de parto hasta que Cristo sea formado en vosotros.” Gálatas. 4:19.

G. Hoy nos representan los títulos y pretendemos que ellos hablen por nosotros. Pero es el carácter el que dice lo que somos.

H. La forma en que un líder trata con las circunstancias de la vida dice mucho de su carácter. Las crisis no necesariamente forman el carácter, pero sí lo revelan.

I. En una adversidad el líder tiene dos caminos donde debe elegir uno de los dos: compromiso o carácter. Si elegimos el carácter nos volveremos más fuertes.

Las acciones, las decisiones y el carácter

A. El carácter es más que hablar, cualquiera puede decir que tiene valor, o sinceridad, pero las acciones son las indicadoras de nuestro carácter real.

B. Nuestro carácter determina quienes somos, lo que somos determina lo que vemos, y lo que vemos determina lo que hacemos.

C. Nuestro carácter no se puede separar de nuestras acciones. Sansón era un campeón de Dios, ungido con problemas en su carácter, a él no le importaban los valores, como la fidelidad y la integridad.

D. El carácter es una elección; es decir, hay muchas cosas en la vida sobre las cuales no tenemos control. Un ejemplo: no podemos escoger a nuestros padres, no podemos escoger el lugar donde nacemos, no podemos escoger nuestros talentos, etc.

E. Pero si podemos escoger el carácter que deseamos tener. Cada vez que hacemos una elección estamos creando nuestro carácter.

F. Un ejemplo: tomar el dinero fácil o pagar el precio de esforzarnos hasta obtener lo que deseamos; doblegarnos ante la verdad y mentir o mantenernos bajo el peso de ella pase lo que pase.

G. Entre más crecemos más decisiones tomamos, y al tomar decisiones estamos formando nuestro carácter.

H. El talento no es un indicador del carácter. Hemos conocido mucha gente talentosa que repentinamente se ha desmoronado al lograr cierto nivel de éxito.

I. La clave estriba en el carácter débil. La gente no va a seguir a aquellos que tienen un carácter débil o que tienen grietas en su carácter.

J. Saúl era un hombre muy talentoso, era de buen parecer, era muy hábil, pero tenía grietas en su carácter, una de ellas era su arrogancia, la otra era su temor por el surgimiento de otros líderes como él o mejores.

K. Estas grietas en su carácter lo llevaron a la autodestrucción de su reinado.

 La integridad con relación al carácter

A. El diccionario Webster describe la integridad como: Adhesión a principios éticos y morales; carácter moral sólido; honestidad.

B. Es importante entender que los principios éticos no son flexibles. Una mentirilla blanca es una mentira. Robar es robar, ya sea un dólar o un millón.

C. Las enseñanzas de Jesús son más claras en cuanto a las exigencias de la integridad o al carácter de un líder.

D. Pero yo os digo que todo el que mire a una mujer para codiciarla ya cometió adulterio con ella en su corazón. Mateo 5:28.

E. Cuando hablamos de carácter no podemos dejar a un lado los principios de moralidad que muchas iglesias hoy han olvidado.

F. Alguien dijo: “El carácter se hace en los momentos pequeños de nuestras vidas”. En otras palabras siempre que quebrantamos un principio moral, estamos creando una pequeña grieta en nuestro carácter.

G. Uno de los errores que cometemos es tratar de mirar fuera de sí mismos para justificar nuestras deficiencias en el carácter. Recordemos que el desarrollo de la integridad es un trabajo interno.

El carácter de un líder

A. Hay una diferencia abismal entre el carácter y la reputación. El carácter de un líder debe de:

1. Ser permanente.

2. Tener responsabilidad.

3. Añadir valor a otras personas.

4. Construir un legado para el futuro.

5. Generar respeto e integridad. Y todo esto lo mantiene allí.

B. Salomón dijo: De más estima es el buen nombre que las muchas riquezas, y la buena fama más que la plata y el oro.

C. La palabra nombre en sus raíces hebreas y griegas se traduce como carácter.

D. Hay que preocuparse más del carácter que de nuestra reputación. Moody dijo: Si me ocupo de mi carácter, mi reputación se ocupará de sí mismo.

E. Para que nuestro carácter cambie necesitamos dejar que el Espíritu Santo trabaje en nuestro ser interior a través de la Palabra.

F. Entendamos que el Espíritu Santo no lo va a hacer a menos que nosotros nos rindamos y estemos dispuestos a ceder todo al Señor.

G. “Dame, hijo mío, tu corazón, y que tus ojos se deleiten en mis caminos.” Proverbios 23:26.

H. Veamos un poema acerca de la diferencia entre nuestro carácter y la reputación:

Las circunstancias en las que vive determinan su reputación
la verdad que cree determina su carácter
La reputación es lo que se supone que sea;
el carácter es el rostro
La reputación viene de afuera;
el carácter crece desde adentro.
La reputación es lo que tiene cuando llega a una nueva comunidad
el carácter es lo que tiene cuando se marcha.
Su reputación es lo que se hace en un momento
su carácter se edifica a través de toda una vida.
Su reputación se aprende en una hora;
su carácter no sale a luz hasta pasar un año.
La reputación crece como un hongo
su carácter dura una eternidad.
La reputación lo enriquece o lo empobrece
el carácter lo alegra o lo hace infeliz.
La reputación es lo que los hombres dicen de usted en la tumba
el carácter es lo que los ángeles afirman de usted ante el trono de Dios.

Fuente: http://www.ministeriohosanna.org/

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