miércoles, 22 de diciembre de 2010

Tómese un café con su equipo


Las empresas se centran en los proyectos y en los clientes para conseguir los mejores resultados. Pero a menudo se olvidan de una de las partes más importantes para alcanzar esos objetivos: las personas. Disponer de buenos canales de comunicación interna es clave para lograr la excelencia.

Entre el líder y su equipo a menudo existe cierta distancia que dificulta llegar a los resultados deseados. Esa brecha no es más que una falta de comunicación, es decir, el jefe no habla con su equipo. Esta carencia puede conducir a una pérdida de talento, de productividad, de esfuerzo y de trabajo en la plantilla, e incluso, a la marcha de los mejores. Algo tan básico e innato en la condición del ser humano como es la comunicación pasa desapercibida en el ámbito empresarial. Una situación que revierte claramente en los beneficios de la compañía.
Para conseguir los mejores resultados, no sólo basta con centrarse en los proyectos y en los clientes. Prestar la debida atención a las personas conociendo sus inquietudes, escuchándolas y haciéndolas partícipes de los logros y de los retos, es fundamental para la buena marcha de la organización.
Por esto, Everis ha puesto en marcha el programa Habla, que potencia la comunicación interna y acerca la dirección de la empresa al equipo. Este plan, dirigido a los socios y gerentes, se estructura en diez puntos que son impartidos por Fernando Botella, socio fundador de Think&Action, y por el ilusionista Jorge Blass.
El decálogo mágico

1.Saber escuchar: Es una parte básica de la comunicación; por eso, aprenda a hacerlo para conocer a su equipo. ¿Cuántas veces ha tomado un café con sus colaboradores? ¿Cuándo fue la última vez que lo hizo? La clave se encuentra en la actitud de cada uno, en querer comunicar.
2.Cuidar de las personas: Interesarse por las preocupaciones e inquietudes de cada uno hace que aumente la motivación y el entusiasmo de los empleados. Trabajar con un equipo ilusionado marca la diferencia con los competidores.
3.Cumplir las promesas: Cuando se compromete con algo, se juega su confianza. Y este valor es la base de toda relación. La comunicación genera confianza en el equipo, se le hace creer en su trabajo. ¿Cuál es la última promesa que ha cumplido? Sea coherente y cumpla con su palabra, así ganará credibilidad y respeto.
4.Adaptar el mensaje a cada público: ¿Qué preocupa a cada uno? Trate a cada persona como es, aprenda a gestionar la diversidad. Personalice el contenido: no todo el mundo recibe y entiende la información de la misma forma.
5.Dar ejemplo: La responsabilidad empieza en uno mismo. El jefe es la referencia y, por eso, debe predicar con sus actos.
6.Trabajar en equipo: Una sinfonía no puede tocarla uno solo. Cree hilos de comunicación entre sus empleados y fomente la colaboración. Diga lo que busca conseguir en el futuro más que comunicar las equivocaciones.
7.Creer en uno mismo : No es conveniente decir una y otra vez las cosas: es mejor reinventar el discurso. También, hablar es clave para gestionar el error. Una persona que se ha equivocado necesita el doble de comunicación.
8.Creer en el mensaje: Confíe en su manera de comunicar. Hablar es el catalizador que hace que se solucione todo.
9.En la actitud está la diferencia: No subestime la fuerza de la alegría de sus colaboradores. ¿Qué les ilusiona? Averígüelo. La actitud diferencia a los mejores de los mediocres.
10.Siéntase mago: Dé a su equipo y recibirá. El líder debe fomentar la conexión con el equipo.

Fuente: Expansion

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