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viernes, 26 de noviembre de 2010

Pep Guardiola o José Mourinho, ¿quién es el mejor directivo?

En el terreno meramente deportivo se trata de un partido de fútbol más, donde hay en juego tres puntos, como en cualquier otro encuentro de la Liga BBVA.

Por: Ismael Labrador

Pero un Barça-Madrid siempre conlleva componentes que trascienden las fronteras del deporte. La dimensión social, económica y empresarial de ambas entidades hace que el del lunes sea un duelo marcado por unos números inalcanzables en cualquier partido.

Por ejemplo, en el plano televisivo, ningún otro club del mundo sea cerca a las cifras que mueven culés y merengues.

El FC Barcelona prevé ganar esta temporada 159,9 millones de euros en concepto de ingresos de retransmisión.

Casi 140 millones de éstos pertenecen al lucrativo contrato que mantiene con Mediapro por la comercialización de los partidos de Liga, como el que le mide al Real Madrid, quien ha presupuestado para el mismo concepto algo menos: 158,09 millones, entre derechos de la Liga BBVA y la Champions League.

En España la diferencia entre ambos con el resto es brutal. Atlético de Madrid y Valencia, que son los siguientes en ganancias audiovisuales, apenas ingresaron 42 millones de euros la pasada campaña.

Ni siquiera en la poderosa Premier League inglesa existe comparación, porque ni el Manchester United (58,2 millones), ni el Liverpool (56,8) ni el Chelsea (53,9) ganan más con la cesión de sus derechos televisivos.

Gracias a este suculento pastel el Barcelona ha presentado unos presupuestos para la temporada 2010/ 11 que prevén 420,2 millones de euros en ingresos (un 1,2 por ciento más que hace un año). Los números que estima su rival y acérrimo enemigo deportivo, el Madrid, se sitúan en nada menos que 458 millones (un 6 por ciento menos que en 2009/ 10).

'Premium' vs 'lowcost'

En el escenario de las cuentas y la calculadora ambos clubes re prefacturar dinero. Pero cuando se trasladan las cifras al capítulo de la gestión, surgen dos modelos distintos de hacer las cosas.

"El modelo del Madrid es el de maximizar ingresos, mientras que el del Barça es el de minimizar costes. Es algo así como un duelo entre el premium y el low cost", resume Juan Carlos Cubeiro, presidente de Eurotalent y autor de diversos libros sobre la gestión de recursos humanos aplicada al mundo del deporte.

En el caso de los culés, hay dos datos que confirman esta hipótesis. El primero, el crédito sindicado de 155millones de euros que la junta presidida por Sandro Rosell tuvo que solicitar nada más llegar al club (julio de este año) para poder pagar las nóminas correspondientes al mes de junio.

El segundo, la puesta en marcha de un plan de reestructuración interna con objeto, precisamente, de reducir costes. "La situación puede volverse insostenible si no se acometen recortes", dicen desde la entidad blaugrana.

Esta temida insostenibilidad se explica con el siguiente dato: la temporada pasada el club azulgrana dedicó el 63,2 por ciento de sus ingresos a sufragar costes laborales, una cifra que se acerca peligrosamente al umbral máximo del 70 por ciento que recomienda la UEFA.

El Madrid, por su parte, se situó en el 43 por ciento. El Barça ya ha aplicado una reducción del 6,2 por ciento en los gastos correspondientes a personal deportivo para la campaña 2010/11, pero sigue teniendo unos costes salariales superiores a los de su máximo rival.

En el Camp Nou este año se destinarán 249,5 millones de euros al pago de nóminas, de los cuales 220,7 millones corresponden a jugadores y cuerpo técnico. En el Santiago Bernabéu esta partida se sitúa en 208,1 millones.

'Outsourcing' madridista

He aquí una paradoja: el Barcelona tiene tan sólo 19 futbolistas en el primer equipo, por 25 del Madrid, algo que diferencia los estilos de gestión de Guardiola y Mourinho. Si el primero prefiere equipos de trabajo más compactos, a fin de mantener una implicación más homogénea entre todos ellos, incentivando la promoción entre titulares y suplentes, el portugués es amante de las plantillas amplias, aunque con un aprovechamiento desigual de sus integrantes.

Mou crea escalafones y diferencias marcadas entre quienes desempeñan un rol principal y quienes trabajan en un segundo plano, bien desde el banquillo o la grada. La paradoja está en que, en lo que a puestos intermedios se refiere, la cosa dista bastante.

El equipo de trabajo del técnico madridista se limita a cinco asistentes: un segundo entrenador (Karanka), un preparador físico (Rui Faria), un entrenador de porteros (Silvino Louro), un adjunto encargado de realizar informes sobre rivales (JoséMorais) y el delegado Chendo.

Entre los seis se reparten las funciones ejecutivas del cuerpo técnico. En el Camp Nou, en cambio, el cuerpo técnico está formado por un total de 21 directivos, encabezados por Guardiola y Tito Vilanova y secundados por un entrenador de porteros (Carles Busquets), dos doctores, cuatro fisioterapeutas, tres responsables de análisis tácticos y hasta un responsable de la oficina de atención al jugador, entre otros.

Esto explica que mientras el Madrid debe hacer frente a 31 nóminas correspondientes al capítulo deportivo, el Barça abona 40. ¿Por qué esta diferencia? Es una cuestión de filosofía empresarial.

En Barcelona prefieren desarrollar sus propios departamentos internos para cada una de las parcelas de su actividad, mientras en Madrid optan por concentrar esfuerzos sólo en aquellas áreas que forman parte de sus procesos productivos. Así, los servicios médicos se externalizan a través de Sanitas, en lugar de crear un departamento propio. Es el outsourcing empresarial aplicado al fútbol.

Promoción interna

La estructura departamental es una de las diferencias entre los modos de gestión deMourinho y Guardiola. Pero no la única. Por ejemplo, en el plano de la comunicación externa, el portugués concentra todo el foco, siendo quien marca la línea de discurso del vestuario.

Guardiola, en cambio, no se prodiga en esta materia, dejando el plano mediático a sus jugadores. También tienen diferentes modos de afrontar la promoción interna, en parte motivados por una filosofía de empresa más amplia.

"La cantera es un elemento muy presente en el FC Barcelona y es un pilar básico que forma parte de su política", explica Cubeiro, cuyo último libro, Mourinho versus Guardiola: diferentes estilos de liderazgo para alcanzar el éxito, desgrana las similitudes y diferencias que tienen ambos entrenadores a la hora de desempeñar su tarea al frente de uno y otro equipo.

Así, en lo que va de curso Guardiola ha hecho debutar a cinco canteranos con el primer equipo blaugrana, y es frecuente encontrar hasta siete futbolistas formados en la propia casa en su alineación titular. En el Madrid, se forman empleados destinados a trabajar en otras empresas.

Líderes capacitadores

"Aunque no lo parezca, Mourinho y Guardiola se parecen mucho más de lo que se diferencian". Y es que ambos "son líderes capacitadores, que concentran su esfuerzo en hacer que la gente dé lo mejor de sí mismos, en lugar de asignar recursos".

En el ejercicio de este liderazgo existen aspectos que, en opinión de Cubeiro, están presentes en ambos: "Saben ganarse la autoridad moral en sus respectivos vestuarios, predicando con el ejemplo en materia de puntualidad en los entrenamientos, por ejemplo".

Más similitudes: "Los dos han prescindido de personas que consideraban tóxicas para su trabajo. Ibrahimovic, Deco y Ronaldinho en el caso de Guardiola, y Guti y Raúl en el de Mourinho"

Y ambos actúan con firmeza en la toma de decisiones estructurales. Son, pues, dos ejecutivos que comparten liderazgo en dos empresas con culturas de recursos humanos diametralmente opuestas. En el Barça lo primero es el concepto de juego, y en base a éste se monta la estructura.

En el Madrid lo que prima es aglutinar los mejores recursos, y luego se conforma qué se puede hacer con ellos. Se trata, pues de dos modelos enfrentados en un partido, con cientos de millones de euros de por medio.

Fuente: http://www.eleconomista.es/

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