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domingo, 21 de noviembre de 2010

Organizaciones "Sin Alma"

Valores como el trabajo en equipo y el apoyo mutuo sobran cuando la gente está preocupada por sobrevivir. Los trabajadores de hoy están inquietos por la economía. El miedo penetra en la organización, llegando a cada departamento y persona.

Es natural sentirse poco comprometido y mecánico – si se está enfocado solo en sobrevivir- cuando se enfrenta con una economía inestable. Como resultado, una generación de gerentes “basados en el temor” está siendo desarrollada y en la actualidad moldea la cultura de negocio en el futuro cercano. Los gerentes “basados en el temor” carecen de cualidades humanas y desafortunadamente son frecuentemente los arquitectos de las compañías del siglo XXI.

¿Quién es el Gerente “Basado en el Temor”?

Estos nuevos directivos no muestran pasión en su trabajo. Llevados por el miedo a cometer errores, sólo pueden seguir modelos establecidos en un rígido plan estratégico. Poco dispuestos para adaptarse al plan, dejan pasar oportunidades a lo largo del camino. Dependen de la jerarquía por el poder, que afianza aun más los instintos de supervivencia. Son fríos, carentes de empatía y determinación, y probablemente partidarios de la corrupción y el fraude.

Los directivos “basados en el temor” emplean recursos para la supervivencia a corto plazo a costa del crecimiento a largo plazo. Crean resistencia y temor dentro de los empleados, aumentando la sumisión pero no el compromiso.

¿A qué se parece la Organización “Sin Alma”?

La Organización “Sin Alma” está llena de personas que están satisfechas en sus profesiones – pero no con sus puestos de trabajo. Como un directivo declaro, “Amo mi área de trabajo y disfruto asistiendo a conferencias profesionales, pero la información que obtengo de esas reuniones no puede ser aplicada en la empresa donde trabajo.”

Los trabajadores en estas organizaciones se preocupan más por sus metas personales que por las metas de la organización. Indiferentes uno de otro y resistentes hacia las iniciativas de la compañía, hacen lo que puedan para asegurar sus puestos, aún si está en riesgo la estabilidad de la organización. Olvidan sus responsabilidades, mientras los directivos dejan de delegar la autoridad que prometieron compartir.

¿Cuál es la Alternativa?

Afortunadamente, hay una manera para devolver el alma a la organización, y la clave está en un Líder de “Alto Desempeño”. Sólo se necesita un líder, lleno de pasión y obligación, para crear un efecto de onda a través de la organización.

A diferencia de los ejecutivos que se basan en la posición jerárquica que ocupan en la organización, los líderes de “Alto Desempeño” están completamente integrados con la empresa. Prosperan durante periodos de recesión liderando con transparencia, empatía y altruismo. Saben que el liderazgo no es una lista mecánica de tareas, sino un sistema de interacciones humanas.

Los Líderes de Alto Desempeño usan las estrategias del liderazgo transformacional para resucitar a las organizaciones. Algunas estrategias pueden ser las siguientes:

- Desarrollar a su personal de forma individual y colectiva, personal y profesional, ayudándoles a encontrar el significado de su trabajo.

- Erradicar cinismos fomentando un sentido de trabajo en equipo.

- Ayudar a los trabajadores a ser más autónomos.

- Liberar a las personas de temores y ayudarlos a recuperar su humanidad.

Para recuperar a las organizaciones Sin Alma, es necesario que los líderes sigan tres principios vitales:

Guiar de adentro hacia afuera.

Los líderes de Alto Desempeño inician consigo mismos. Actúan como un modelo para el resto de la organización en lugar de dictar maneras de ser. Algo de lo que hacen es:

- Se transforman ellos mismos antes de querer transformar a la organización.

- Examinan sus pensamientos acerca de ellos mismos, de los demás, y del ambiente de trabajo antes de cuestionar los supuestos de sus empleados.

- Aclaran creencias que les causan conflicto.

Están dedicados a la verdad – guiando con integridad personal, admiten sus errores lo antes posible y aceptan las consecuencias de los mismos.

Intensificar la comunicación

Los líderes de alto desempeño son comunicadores de alto nivel, ellos tratan de:

- Construir equipos en donde la gente puede expresarse con creatividad y camaradería.

- Promover el diálogo honesto en cada conversación, reunión o intercambio.

- Pedir y dar una amplia retroalimentación.

- Estudiar el arte de guiar a otros y sacar sus mejores talentos.

- Difundir la actitud de “si se puede”, inspirando entusiasmo hacia las iniciativas organizacionales.

Comunicar usando métodos cruciales como:

Escuchar: es la aceptación autentica de las ideas y sugerencias de otras personas. En una cultura de escuchar, las conversaciones de las personas generan ideas innovadoras. Los líderes de alto desempeño hacen preguntas abiertas usando palabras tales como “¿Cómo…?”, “¿Qué…?”, y “¿Por qué…?” dejando que las personas expliquen sus respuestas, a diferencia de las preguntas cerradas que las hacen sentir manipuladas más que útiles.

Empatía: ayuda a los líderes a reconocer lo que la gente necesita de tal manera que puedan satisfacer esas necesidades para el bien de la compañía. Los líderes empáticos también son capaces de encontrar en todas las situaciones otros puntos de vista. Esa habilidad los ayuda a desarrollar una perspectiva que podrá satisfacer a toda la organización.

Desarrollar un sentido de camaradería

Una cultura de camaradería está definida por altruismo e interdependencia, en la cual los empleados hacen todo lo que está a su alcance para ayudar al crecimiento de la organización. Se puede crear una cultura de camaradería de las siguientes maneras:

Permitir a las personas expresar sus decisiones. Enseñarles los pasos para tomar una buena decisión:

Entender su propósito. – lo que quiere lograr.

Desarrollar posibles opciones.

Reconocer resultados posibles para cada alternativa.

Seleccionar la opción que mejor se ajuste al propósito.

Comprometer a los empleados para pensar audaz e imaginativamente acerca de satisfacer la misión de la organización para mejorar el mundo.

Crear revuelo y motivación para comprometer los corazones de las personas, estimulando sus mentes y animando sus almas.

Conclusión

Los directivos basados en el temor crean organizaciones sin alma:

-Rechazo al riesgo

-Se aferran a normas sociales y culturales.

-Estáticos y sin cambios

-Detiene la información, es lento para comunicar.

-Incapaz de usar conceptos abstractos para resolver problemas concretos.

-Intolerante, impaciente, y controlador.

-Rápido para culpar y lento para tomar responsabilidades.

-Jerárquico, con la gente de su confianza en posiciones de autoridad para poder controlar a otros.

Los líderes de alto desempeño crean organizaciones con alma:

-Interesados en aprender, crecer y ayudar a todos en la organización.

-Acostumbrado a tomar y enfrentar riesgos.

-Deseoso de aceptar cambios

-Agrupa a las personas en equipos y colabora con otras organizaciones.

-Empático, compasivo, visionario y dispuesto al futuro

-Abierto, claro y franco

-Dispuesto a cuestionar juicios convencionales.

-Da inspiración y potenciación para no forzar cambios a través del poder de la jerarquía.

Fuente: http://www.factorrh.com.mx/

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