domingo, 21 de noviembre de 2010

Del roce nace el negocio

Clubes y asociaciones de directivos desempeñan un papel clave en el mundo empresarial

Por: SUSANA CARRIZOSA

Del buen entendimiento y de los lazos de amistad que sepan establecer sus altos directivos depende en cierta medida la buena marcha de las empresas. Clubes financieros y asociaciones de directivos son importantes ejes para establecer estas relaciones generadoras de una potencial amistad fuera del entorno laboral, pero muy provechosas para los ejecutivos. Son, además, lugares de influencia y poder por los que hay que dejarse ver.

"Muchos directivos no han asumido que fortalecer sus relaciones profesionales es parte de su trabajo. Los directivos no acuden a los clubes financieros porque lo disfruten, sino porque es útil para su desempeño cotidiano. Hay cientos de gestiones que se resuelven o se desbloquean porque alguien conoce a la persona oportuna al otro lado de la mesa. Los clubes crean las condiciones para fortalecer los vínculos personales, lo que genera la confianza esencial para agilizar las operaciones", según Gonzalo de Miguel, director general de INFOVA.

Todos los clubes exigen a sus miembros ser accionistas

La profesionalización y la internacionalización son las innovadoras claves que guían la nueva andadura de los actuales clubes financieros y sociales para ejecutivos. Elitistas y exclusivos en el pasado, hoy ofrecen a sus clientes consignas renovadas en las relaciones sociales, un network ampliado, nuevos foros y mercados y unas redes profesionales altamente competitivas. "El perfil del ejecutivo que hoy se relaciona en estos clubes", explica Juan Antonio Sagardoy, presidente del Club Financiero Génova, "es el de un directivo moderno, que habla idiomas, con una importante experiencia directiva y un objetivo muy internacional. Muchos buscan promocionar sus negocios o introducirse en nuevos mercados, especialmente en economías emergentes. Desde el club hemos trazado diferentes alianzas de corresponsalía con otros clubes repartidos por la geografía mundial desde Tokio a París".

Los ejecutivos cuentan además con las asociaciones de directivos que buscan la excelencia en sus profesionales y en las empresas que los integra. "Pertenecer a una asociación de directivos nos permite mantener una estrecha colaboración entre nosotros, nos da la oportunidad de estar en contacto con colegas que tienen retos semejantes y compartir experiencias", explica Francisco Belil, consejero-delegado de Siemens, vicepresidente de la Fundación CEDE y socio de la Asociación Española de Directivos.

Entidades bancarias como Banesto, Banco Santander, BBVA o Caixa Galicia; aseguradoras como Mapfre o de otros sectores como Pescanova, Unión Fenosa, Deloitte, Garrigues o Sanitas son solo un ejemplo de empresas con presencia en estos clubes. Manuel Otero presidente del Club Financiero Vigo explica que un club es un lugar de encuentro que facilita las relaciones con terceros (clientes, entidades financieras, proveedores...) a través de almuerzos, actividades formativas, foros o encuentros. "Celebramos tribunas donde destacadas personalidades dan a conocer sus experiencias a los socios", relata Otero.

"En la Confederación Española de Directivos trabajamos para sensibilizar a todos los niveles sobre cuál es el papel que juega el directivo en la economía española y el progreso de nuestro país. El directivo es un profesional que lucha con pasión y compromiso por lograr la sostenibilidad de su empresa", manifiesta Ramón Adell, vicepresidente de CEDE.

Expertos y sociólogos unen sus voces al afirmar que el éxito de clubes y asociaciones se sustenta sobre la base de las relaciones personales. "Estamos en la era de la colaboración, donde lo importante son las redes de contactos. Los clubes y asociaciones de ejecutivos representan la parte física de las redes sociales", declara Pilar Jericó, escritora y experta en gestión del talento.

El acceso a estos clubes se hace a través de dos vías. A título individual, en cuyo caso el potencial socio deberá ser presentado por otro que ya lo sea, o a nivel empresarial. En ambos casos es necesaria la condición de accionista, por lo que dependiendo del club habrá que adquirir un número determinado de acciones. En el Club Financiero Génova ascienden a cuatro y rondan los 12.000 euros, y en el caso del Club Financiero de Vigo es una acción valorada en 20.000 euros. Cuando son las propias entidades las accionistas de los clubes será el ejecutivo beneficiario el que debe abonar una cuota trimestral que oscila entre los 300 a 600 euros. Las asociaciones de directivos son de pago anual y varían desde los 350 a los 900 euros.

Son muchas las empresas que dentro de las nuevas fórmulas retributivas y de políticas de motivación hacia sus altos directivos incluyen la pertenencia a estos clubes y asociaciones de directivos. Según un estudio de Watson Wyatt, casi el 30% de las compañías españolas pagan la cuota de asociación a un club social y el 18,5% pagan estas cuotas a organizaciones empresariales.

Fuente: El País / Negocio

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