domingo, 31 de octubre de 2010

La ‘Filosofía Perenne’ entra en la empresa a través del desarrollo personal


El cambio y la evolución son lo único que perdura con el paso del tiempo. Sin embargo, hay un mensaje que se ha venido repitiendo a lo largo de toda la historia de la humanidad.

Si realizamos un recorrido a través de las diferentes interpretaciones que se han hecho del ser humano, comprobamos como en esencia siempre ha existido un denominador común. Al conocer las ideas de los grandes filósofos y sabios procedentes de todos los rincones del planeta descubrimos elementos compartidos. Y este hallazgo trae consigo una revelación que está poniéndose en práctica en las empresas socialmente responsables.

Esta esencia común la encontramos descrita en diferentes fuentes. Desde los textos sagrados hindúes hasta los evangelios cristianos. Desde los sutras del Buda hasta los poemas místicos sufíes. Y, más recientemente, en las páginas de los últimos bestsellers de los principales gurús del management contemporáneo, entre los que destacan Stephen Covey, Fredy Kofman y Alex Rovira. Aunque difieran en la forma, el contenido de todos ellos comparte una serie de principios y valores.

Este denominador común ha sido conocido como la ‘Filosofía Perenne’, un término que fue acuñado en el siglo XVI por el erudito italiano Agostino Steuco, autor de la obra De Perenni Philosofia. Sin embargo, la democratización de este concepto no se produjo hasta mediados del siglo XX, cuando el reconocido filósofo británico Aldous Houxley publicó La Filosofía Perenne.

Por describirla brevemente, esta corriente filosófica, existencial y espiritual se basa fundamentalmente en los siguientes principios:

-Todo lo que existe forma parte de una misma unidad, que podemos sentir dentro y fuera de nosotros.
- Lo que nos separa del contacto con esta unidad es la ignorancia de no saber quiénes somos y la inconsciencia de no querer saberlo.
- El autoconocimiento y el desarrollo personal son procesos y herramientas que nos permiten crecer, cambiar y evolucionar en dirección hacia esta unidad.
- La paz interior es el indicador más fiable de que hemos alcanzado la unidad con nosotros mismos, con los demás y con la realidad de la que todos formamos parte.

Pero, ¿de qué manera se han puesto en práctica los principios de la ‘Filosofía Perenne? Para responder a esta pregunta basta con fijarnos en el legado de dos de los grandes líderes del siglo XX: Mahatma Gandhi y Martin Luther King. Todavía hoy son recordados y admirados por liderar dos de los movimientos políticos más efectivos de la historia de la humanidad: la independencia de la India y la igualdad de derechos entre razas en los EEUU.

El éxito de Gandhi y Luther king no radica en “lo que consiguieron” sino en “cómo lo consiguieron”. Los dos compartieron su compromiso por su propio autoconocimiento y desarrollo personal. Prueba de ello es que supieron liberarse de la tiranía de la ignorancia y la inconsciencia, trabajando primeramente sobre sí mismos. Y al descubrir quiénes eran y entrar en contacto con su paz interior, dedicaron su vida al servicio de los demás.

En sus discursos, los dos coincidieron en que existía una unidad más allá de las diferencias superficiales, como la raza, la cultura y la religión. De ahí que los dos encarnaran el principio de “la no violencia”, un concepto ideado por el filósofo y escritor ruso Lev Tolstoi, cuya obra “El reino de Dios”, determinó el estilo de liderazgo de Gandhi y Luther King. Como todo el mundo sabe, sus resultados fueron asombrosos. Pero lo que tal vez ha pasado más desapercibido es que la esencia de su liderazgo efectivo fueron los principios y valores de la ‘Filosofía Perenne’.

Extrapolando estos casos de éxito tan inspiradores al contexto económico actual, descubrimos que en el ámbito de los Recursos Humanos y la gestión del talento, a lo largo de los últimos años se han empezado a utilizar el Coaching, la Programación Neurolingüística (PNL) o el Eneagrama. Estas herramientas están demostrando su efectividad a la hora de potenciar el desarrollo personal y la mejora de la cultura organizacional de las empresas socialmente responsables.

Si bien no se suele hablar mucho de ello, casi todos los directivos de las grandes multinacionales participan en procesos de Coaching y asisten a cursos de Eneagrama para crecer y crear equipos de trabajo más eficientes. Si profundizamos en la esencia de estas herramientas modernas de management, vemos como sus principales pilares son el autoconocimiento y el desarrollo personal. Es decir, los mismos que han movido a los grandes filósofos, sabios y líderes a lo largo de la historia de la humanidad. Aunque todavía está dando sus primeros pasos, tenemos motivos más que suficientes para celebrar la llegada de la ‘Filosofía Perenne’ al mundo de la empresa.

Fuente: RRHHMagazine

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