domingo, 3 de octubre de 2010

El lujo busca al consumidor 'masstige'


Adaptarse o morir. Esta es la estrategia de las marcas de lujo que con la crisis están ofreciendo sus productos y servicios a un público más amplio. Nuevos clientes que no son precisamente ricos pero pueden permitirse 'caprichos'.

Con la recesión, el consumidor mira mucho más el bolsillo y se ha vuelto más exigente en sus compras. Sobre todo cuando se trata de productos o servicios que no son estrictamente necesarios.

Por ejemplo, a la hora de ir a restaurantes con cierto nivel el cliente busca más que nunca buenos productos y también mejores precios. En estos tiempos es cuando ha surgido el concepto 'masstige' (contracción de 'massive' y 'prestige') para referirse a productos y servicios de prestigio que llegan al público de masas. A gente bien posicionada e inclinada a distinguirse con la exclusividad: la clase 'masstige'.

Objetivo: los no tan ricos

El 'target' de esa nueva clase social son parejas en las que trabajan los dos miembros y manejan unos ingresos de entre 40.000 y 60.000 euros, según la consultora Boston Consulting Group. Para conquistar a este público objetivo, las empresas de renombre están ampliado su oferta de bienes de lujo a precios más asequibles y no tan prohibitivos.

En el caso de la hostelería está la iniciativa de cocinas de lujo 'low cost'. Madrid acumula ya varias de estas sucursales: restaurantes para degustar 'delicatessens' a un precio razonable, como el Fast Good de la marca NH Hoteles y de Ferran Adriá –con un servicio rápido de comida de calidad-, o el Gourmet Experience inaugurado en El Corte Inglés de Goya.

Estrategias según sectores

Pero lo de permitirse caprichos se extiende a más sectores. En el caso del turismo, viajar resulta ahora más barato con las ofertas que se encuentran en páginas web y las compañías de vuelo 'low cost'. El portal líder en reservas hoteleras, Hoteles.com, ha ideado una campaña este verano con viajes que, según la propia compañía, resultan un 12% más baratos si se comparan con los precios de 2008.

También los coches de lujo se han adaptado a la crisis. Rolls Royce, Lamborghini o Porsche han sacado al mercado modelos más económicos: superdeportivos que, aunque no estén al alcance de la mayoría, buscan animar a los indecisos, a un público más amplio, para amortiguar la caída de sus ventas.

Y para muchos más que para los integrantes de la clase 'masstige', hay empresas que ofrecen desde hace tiempo productos innovadores y originales. Por ejemplo, los del fabricante sueco Ikea, con diseños basados en los del vanguardista Phillippe Starck; o el grupo Inditex, que vende ropa a granel con las últimas tendencias.

Las más altas gamas se han dado cuenta de que deben rebajar el lujo en la crisis para seguir adelante.

Masstige: el último grito del marketing

Marcas “masstige”, marcas de lujo accesibles para la clase media

Cosmética “masstige”

Fuente: Uno

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