lunes, 25 de octubre de 2010

¿Cuanto le cuesta el absentismo?


El absentismo cuesta más de 11.000 millones de euros anuales

Por: Montse Mateos

Cada español falta a su trabajo por causa justificada 60 horas al año, lo que supone un coste de 2.000 millones de euros anuales. Nuestro país es el que ostenta los mayores niveles de absentismo de Europa. A este dinero que dejan de ingresar las empresas por las ausencias laborales, se suman 9.100 millones de euros de las faltas sin justificar.

Un 22% de los trabajadores españoles falta a sus obligaciones laborales porque se encuentra mal, tiene algún tipo de obligación familiar leve o debe solucionar un asunto burocrático. En cualquier caso se trata de ausencias injustificadas. Si a este absentismo ocasional sumamos el debidamente justificado, las empresas españolas dejan de ingresar 11.100 millones de euros al año.

Las consecuencias de este absentismo no son sólo de orden económico, sino que repercuten en el ambiente laboral, deterioran la imagen de la empresa y afectan al compromiso de los empleados en la organización. "Si se redujeran los niveles absentismo aumentarían los beneficios", señala José Ignacio Echegaray, socio de Persona, que junto con Ángela Gallifa, gerente de investigación en el IESE, presentó esta investigación llevada a cabo por AON Consulting en 10 países europeos.

El coste de la ausencia

Echegaray explica que este informe demuestra que aunque existen medios de control para combatir el absentismo, estos son ineficientes: "A largo plazo, las ausencias injustificadas y recurrentes de determinados empleados enrarecen el clima laboral e inciden negativamente en el ambiente de trabajo". Añade que además de este absentismo existe otro tipo, "el de las personas que están en su puesto pero que no hacen nada, una ausencia emocional que también repercute de manera directa en la productividad y, como consecuencia, en los resultados de negocio".

"A las personas que faltan de manera injustificada se les ve como ‘pillos’, no como empleados irresponsables consigo mismos y con el resto de sus compañeros. Aún se necesitan cambios culturales importantes"Entre las vías de actuación de las organizaciones para erradicar este problema, Gallifa señala la formación de los mandos intermedios: "Son los que más cercan están de los empleados y los que mejor pueden gestionarlos, recursos humanos no puede controlar todo el absentismo. Los mandos son aún los grandes olvidados en el estudio de dirección de personas". Este trabajo con los jefes implica que sepan cuál es el coste de de las faltas injustificadas y que sean conscientes de ello. Una de las herramientas para formarles es el coaching, metodología que sirve para fomentar el liderazgo.

Echegaray y Gallifa reconocen que la crisis ha disminuido los índices de absentismo por una razón muy elemental: el miedo a la pérdida del puesto de trabajo. No obstante, el socio de Persona reconoce que estos momentos de incertidumbre son los mejores para hacer este tipo de encuestas y medir el impacto: "Si no se erradica ahora el problema, es previsible que en época de bonanza los niveles sean más elevados. Hay que aprovechar ahora para poner un poco de orden".

Adiós al presentismo

Además de la formación, otra de las medidas que pueden incidir en una reducción de las ausencias laborales son las políticas de flexibilidad, ya sean en forma de teletrabajo o en horario flexible. "Está demostrado que las empresas que desarrollan una cultura no presencial y que trabajan por objetivos son más productivas. Es una herramienta para que el empleado esté motivado y una vía que, en ocasiones, reduce el absentismo: el profesional trabaja más a gusto, organiza su tiempo y se le mide por objetivos, no por el tiempo que permanece en la oficina".

Echegaray añade que, lamentablemente, "muchas organizaciones siguen pensando que para producir lo importante es estar. Mi experiencia demuestra que en largas jornadas laborales se pierde mucho tiempo que, a menudo, mina la motivación del empleado. Hay que diseñar medidas que animen a para producir. El absentismo se arregla trabajando con las personas. Conocerlas supone un valor extra para favorecer su actividad y hacerlas más competitivas".

Gallifa insiste en que se trata de una cuestión cultural: "A las personas que faltan de manera injustificada se les ve como ‘pillos’, no como empleados irresponsables consigo mismos y con el resto de sus compañeros. Aún se necesitan cambios culturales importantes".

Las conclusiones

Entre las conclusiones de este estudio, que se presentará mañana en el IESE destacan:

1)El absentismo tiene un impacto directo sobre la cuenta de resultados de la empresa, aunque su medición resulta compleja.

2)Las causas del absentismo son muy variadas. Se han realizado varias investigaciones que muestran la relación entre la ausencia del trabajo y factores que tienen que ver con la organización (mal clima laboral, estilo de management) y con el individuo (síndrome del burn out, monotonía, falta de implicación, etcétera).

3)La lucha eficaz contra el absentismo requiere el uso de medidas punitivas y de control, pero no son suficientes.

4)Las estrategias eficaces de lucha contra el absentismo incluyen políticas dirigidas a reforzar el compromiso de los empleados y la formación, especialmente dirigida a mandos intermedios.

5)La alta dirección tiene que estar implicada a medio y largo plazo para llevar a cabo cualquier estrategia para reducir el absentismo.

Fuente: Expansión y Empleo

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