Valor
del emprendedor, autoestima en alto. El manejo emocional,
reconocer la motivación y el entusiasmo se traduce en acciones positivas. A la
vez hay que estar preparado para “los fracasos” o resultados no esperados.
Admitir la flexibilidad, estar abiertos a los cambios y generar nuevas
acciones.
Estudiar
el mercado: Aunque lleve tiempo este procedimiento será
el faro para el negocio. Hay que detectar las tendencias, por ejemplo las
ofertas de trabajo freelance, las relacionadas al medio ambientes y recursos no
renovables. Buscar un nicho nuevo o algo que exista y se pueda comercializar o
brindar un servicio diferente.
Plan
de Negocios: Debe responder a qué, quién, dónde, cómo y
cuánto. Originalidad, no vender productos, sino soluciones. El negocio elegido
debe identificarse con habilidades y pasiones del emprendedor. Detectar un
negocio viable, es decir ver ventajas que ofrece el producto, quiénes van a
pagar por él, competidores, como comercializar, networking , tiempo, dinero.
Definir
si trabajar solo o en grupos. Esta elección depende del
proyecto, pero se sabe que un grupo se potencia mejor y conduce el negocio por
buen camino. Se debe compartir los valores y repartir en forma adecuada las
responsabilidades.
Invertir
en capacitación, actualizarse, informarse. Al definir el
negocio es necesario conocer a los competidores, el mercado local, nacional e
internacional, las tendencias. La información da poder y conduce a realizar
acciones eficientes.
Comenzar
en pequeña escala, tener presente el dinero. Conseguir la
financiación del proyecto en tiempo y forma. Informarse, pedir de ser
necesario, asesoramientos a terceros. El proceso de expansión, de crecimiento,
sucederá luego.
Errores
frecuentes que los emprendedores deben evitar
La
emoción genera acciones pero de no ser mantenidas con
perseverancia, se diluyen en el intento o ante las primeras turbulencias del
mercado. Los errores más comunes que pueden evitarse son:
Postergar:
No
llevar los pensamientos a la acción, quedarse en el miedo o incertidumbre
No pedir ayuda, quedarse en
la autosuficiencia. Las dificultades relacionadas con trámites, inscripciones,
obligaciones fiscales deben ser cubiertas con información y asesoramiento en
gestión empresaria.
En la era emprendedora, se
sabe que una de cada cinco empresas subsiste un año y una de cada diez superan
los dos años. Solamente, las organizadas por mujeres tardan más en formarse
pero tienen más éxito y permanencia en el mercado. Debido al perfil y liderazgo
femenino, basado en una estructura horizontal, menos jerarquizada, más flexible
y versátil.
Fuente:Suite101.net


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