domingo, 5 de septiembre de 2010

Las empresas asiáticas y sus nuevas técnicas de adquisición


Por: Universia Knowledge@Wharton
Empresas de Europa y EE.UU. quieren tener más presencia en las economías mundiales de rápido crecimiento, al tiempo que las compañías asiáticas, que cuentan con monedas locales fuertes y amplio acceso al crédito, se esfuerzan por entrar a nuevos mercados o consolidarse en aquellos que ya se han conquistado internamente.
Asia es la región donde, hoy en día, hay más fusiones y adquisiciones. Empresas europeas y americanas quieren tener más presencia en las economías mundiales de rápido crecimiento, al tiempo que las empresas asiáticas, que cuentan con monedas locales fuertes y amplio acceso al crédito, se esfuerzan para entrar en nuevos mercados o para consolidarse en aquellos que ya se han conquistado internamente. El hecho es que en el primer trimestre las actividades de fusiones y adquisiciones (F&A) aumentaron más del doble en relación a hace un año, mientras que en EE.UU. y en Europa se produjo un descenso, según informa Dealogic, empresa especializada en el mercado de fusiones.
Como los mercados emergentes asiáticos están saliendo de la recesión global mucho más de prisa que los desarrollados, "la situación económica actúa como agente catalizador", señala Saikat Chaudhuri, professor asistente de Management de Wharton, destacando que la tendencia se manifestó más pronto debido "a la globalización de los mercados emergentes, en la medida en que sus empresas han empezado a buscar nuevas oportunidades de crecimiento. Las empresas asiáticas quieren tener presencia en todo el mundo. Ese es el siguiente paso en su evolución".
Harbir Singh, profesor de Gestión de Wharton y vicerector de proyectos globales, dice que el apetito por F&A varía según el país. La recesión económica mundial, por ejemplo, ha tenido un mayor impacto en China que en India porque su exportación de productos manufacturados se ha visto afectada. Además de eso, debido a la paridad del yuan con el dólar, las empresas chinas no pudieron contar con el empujón de la moneda para ayudarlas a comprar de forma agresiva.
En general, las actividades de F&A en Asia están moviéndose de prisa hacia los mismos niveles observados en EE.UU. y Europa. En el primer trimestre de 2010, Dealogic señaló que las F&A de la región Asia-Pacífico, excluyendo a Japón, registraron un aumento del 126%, alcanzando los US$141.000 millones en un volumen global récord del 23% de F&A. Antes, ese porcentaje era de sólo un 10% al año y del 13% en el primer trimestre de 2008. Si se incluye Japón, donde la mayor parte de las F&A tienen lugar dentro del país, el volumen de la región Asia-Pacífico suma US$166.000 millones, un 79% más que hace un año y más que los US$162.000 millones de Europa, que retrocedió el 3%. El mercado americano, el mayor del mundo, cayó un 11%, llegando hasta los US$220.000 millones en el trimestre. El total de Asia se vio incrementado por la inclusión del mayor negocio del trimestre: la adquisición por parte de la compañía de seguros British Prudential PLC, del negocio de seguros para Asia de American International Group por US$35.500 millones. La metodología de Dealogic para hacer sus cálculos se basa en el lugar donde se sitúa la operación adquirida. Aunque se excluya ese negocio, las actividades observadas en Asia crecieron, mientras que en Europa y en EE.UU. se produjo una disminución.
Cambio de estrategia. Durante muchos años, las empresas asiáticas se resistieron a la estrategia de hacer adquisiciones fuera de sus fronteras. O bien no tenían el capital o no estaban en condiciones de obtener préstamos para hacer grandes compras. Además de eso, países como India, China y Japón siempre impusieron muchas dificultades a las empresas del mundo desarrollado interesadas en comprar compañías asiáticas.
Pero algunas empresas asiáticas mostraron que las grandes adquisiciones internacionales podían salir bien. Mittal Steel, de India, comenzó a hacer adquisiciones en el exterior en 1989. En 2006, cuando la empresa adquirió la europea Arcelor, se convirtió en la mayor siderúrgica del mundo. El Grupo Lenovo, de China, dio a conocer su nombre después de comprar el negocio de ordenadores de IBM, en 2005.
Desde 2000, la participación de países asiáticos en el mercado mundial de F&A pasó del 10% al 26%, porcentaje registrado el año pasado. Parte del aumento de esa participación refleja una caída en el mercado. En 2007, el sector registró un récord de US$728.000 millones, hasta hoy su mejor marca. El año pasado, la cifra en Asia fue de US$625.000 millones, según datos de Dealogic.
De acuerdo con Lawrence G. Hrebiniak, profesor de Gestión de Wharton, las empresas asiáticas ven en las adquisiciones una forma de superar en tamaño a la competencia. Cada vez más pueden sacar ventaja de la fuerza de sus monedas locales y de los préstamos bancarios disponibles para hacer adquisiciones, tanto en sus propios países como en el exterior, dice. "Muchas empresas tienen dinero, y los intereses más elevados de los mercados en desarrollo fortalecen sus monedas" en relación al dólar y al euro. Desde finales de noviembre a mediados de abril del año pasado, por ejemplo, el dólar se depreció un 7,6% en relación a la rupia de India, un 5,6% en relación al won surcoreano y un 6,6% frente a la rupia de Indonesia.
Contar con monedas más fuertes dan a las empresas asiáticas un colchón protector para su estrategia de adquisición. "Las fusiones no salen bien porque las personas pagan un precio demasiado alto", dice Hrebiniak. "Si su moneda es fuerte, puede conseguir una ganga". Las compañías asiáticas se enfrentan a las mismas dificultades que otras empresas a la hora de lograr que la fusión funcione, añade, pero "no hay duda de que una moneda fuerte ayuda. Todo sale más barato". La ventaja de la moneda salta a la vista cuando una empresa asiática hace una oferta por una compañía occidental que necesita obtener préstamos o emitir acciones en moneda local para, a continuación, hacer una adquisición en un mercado de moneda más fuerte.
Las empresas asiáticas solían considerar las F&A como algo "arriesgado", dice Singh. "Ahora, ellas la consideran una estrategia aceptable de crecimiento". Esto se explica, entre otras cosas, por el hecho de que cuando las empresas crecen "en algunas industrias no hay otra opción". Las telecomunicaciones inalámbricas son un ejemplo clásico de un sector en que es evidente que "las economías de escala son de tal orden que no tiene sentido tener centenares ni decenas de empresas". Otro ejemplo de eso son las industrias de productos químicos especiales y de farmacia, que también se han consolidado gracias a las economías globales de escala, observa Singh.
Otra tendencia que ha impulsado las compras por parte de empresas asiáticas es la decisión del inversor de aceptar los conglomerados, dice Hrebiniak. "En EE.UU. no nos gustan las empresas diversificadas. No valoramos esa estrategia. Los países asiáticos consideran importante el crecimiento procedente de la adquisición". Empresas muy diversificadas, como Tata Group, de India, y LG Corp., de Corea del Sur, están entre las más poderosas de esos países, añade.

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