miércoles, 29 de septiembre de 2010

Gastos que puedes evitarte

Un euro por aquí otro euro por allá. A veces son céntimos pero al cabo del año, esos gastos tontos que no percibes se van acumulando y suponen una cifra considerable. Lee estos consejos para estar alerta.

Por: Carlos Salas

Un día, te das cuenta de que te han quitado unos céntimos de tu cuenta corriente por el servicio de mensajería telefónica. Otros, por sacar dinero en un cajero. Otro día te pasan la factura del teléfono y ves unos cargos extraordinarios por usar un servicio desconocido como conexión multimedia. Enhorabuena: has entrado en la cofradía de los que no miran las facturas y ahora lo lamentas. ¿Qué hacer?

Banco. Llama o acude a tu banco y pide que te expliquen todas las comisiones que te están cargando. Algunas parecen nacer por generación espontánea. Espontánea gracias a las astucias de los banqueros. Pide que te eliminen esas comisiones por un servicio de avisos por sms, o por enviarte un mail. Paga sólo lo necesario. Recuerda: todo se puede negociar y renegociar con los bancos y las cajas. Su mayor temor es perderte de vista.

Cajeros. No hay una política regular con las comisiones que se llevan los bancos por el hecho de que uses los cajeros. Es más, esos cajeros les han resultado muy útiles pues gracias a ellos tienen menos empleados en tareas de atención al cliente (por cierto, ¿qué hace el resto ahí sentado mirando el ordenador todo el día?).

Pero como los bancos necesitan sacar dinero por donde sea, algunos te cobran por sacar dinero, tu dinero. Usa nada más que los cajeros de tu tarjeta. Por cierto, desde 2003, el sistema financiero está obligado a informarte de las comisiones antes de que te las cobren. Cuidado si estás en el extranjero: te pueden cobrar un 6% de la cantidad extraída, según la OCU.

Efectivo. Cuando viajas, estás obligado a pagar tus gastos con tarjeta de crédito o en efectivo. Si estás en la Zona Euro no tendrás problema con la cantidad porque lo que te cobran es lo que te cargan en la cuenta corriente. Pero en otro país, fíjate bien en la conversión de divisas: puedes llevarte un susto.

Agua embotellada. Hasta hace pocos años, nadie bebía agua embotellada. Ahora, medio mundo. El agua embotellada procede de los mismos manantiales que el agua del grifo. ¿Por qué vamos a gastar en botellas? Además, los plásticos son contaminantes. Cuando comas, pide agua de grifo en una jarra. Nuestros padres no murieron por beberla.

Parquímetros. ¿Te compensa más pagar por la ORA de tu ayuntamiento que un aparcamiento privado? A veces sí, especialmente en las zonas azules. Y dentro de la ORA, es mejor usar las tarjetas de prepago porque puedes poner la cantidad que te apetece. No tienes por qué pagar de más. Por cierto, hay ayuntamientos que permiten pagar enviando un sms. Muy cómodo cuando sabemos que se nos agota el tiempo.

Seguros. Por no revisar tus seguros, al final vas a pagar de más. Puedes obtener rebajas sustanciales en el seguro del hogar, del coche o cualquier otro si negocias con tu compañía. La guerra de tarifas y la caza de clientes te benefician. Reúne tus facturas y entra en internet para comprobar cuánto están cobrando otras compañías

Fuente: El rincon de Carlos Salas

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