miércoles, 8 de septiembre de 2010

El problema no es lo que hacemos, sino cómo lo hacemos

El principal problema de la profesión de Coaching no es el desconocimiento que existe en el mercado, no son los clientes que vienen a nosotros sin saber qué es el coaching, no son los “intrusos” que dicen llamarse coaches, ni las escuelas que mezclan sin distinción PNL, Coaching, Eneagrama, Constelaciones, etc., no… esos son, en todo caso, simples síntomas de una problema más grave.
El principal problema somos nosotros, está dentro nuestro, y se llama incoherencia metodológica. Hoy en día, prácticamente todos los coaches hemos llegado a un acuerdo respecto de lo que es el coaching. Todos podemos asumir, con matices muchas veces irrelevantes, definiciones como las de la ICF u otras asociaciones e instituciones internacionales del mundo del coaching. Sin embargo, este aparente consenso es peligroso, dado que aún no nos hemos puesto de acuerdo en cómo se hace eso que decimos que hacemos. Prácticamente el 90% de las definiciones de coaching no incluyen en su descripción los aspectos metodológicos, o bien se decantan por mezclarlo con metodologías propias de la consultoría, asesoría, formación, psicología positiva, y demás. En otra oportunidad profundizaré sobre este problema metodológico y explicaré las raíces históricas, teóricas y éticas del Coaching No Directivo ® como metodología coherente y eficiente para nuestra profesión, así como sus diferencias con cualquier otro tipo de coaching que ignora la importancia que en todo proceso de ayuda tiene la propia metodología, deviniendo en un proceso, por contra, incoherente y deficiente. Por el momento os dejo el dibujo animado de arriba, que pretende explicarnos, según Coach Meg & Wellcoaches, CÓMO funciona el coaching. A muchos coaches les resulta imperceptible, e incluso irrelevante, el hecho de que el coach disponga de una caja de herramientas a través de las cuales guía al cliente permitiéndole, incluso, “salvarle la vida” al protagonista (coachee) con una red que amortigua su peligrosa caída de la escalera. Sin embargo, y al margen de que las etapas o fases descriptas en el video son esencialmente correctas (Reunión para explicar el problema u objetivo; clarificación de lo que se quiere conseguir a través de un ejercicio de visión; determinación del plan de acción; y el viaje propiamente dicho que le llevaría al “éxito“) la forma de proceder de este “coach” es metodológicamente incoherente e ineficiente (reitero que sobre este asunto profundizaré próximamente). Esta es la definición de coaching de Wellcoaches que explica la forma de trabajar del coach del video: “Coaches provide instruction and mentoring to their clients, and help them set goals, define an action plan, and navigate the path until they reach their goals. Coaches facilitate learning and help clients put the learning into action”. Fuente aquí. “Los coaches proveen instrucción y mentoring a sus clientes, y les ayudan a definir objetivos, planes de acción y recorren el camino que les llevará a conseguir sus objetivos. Los coaches facilitan el aprendizaje y ayudan a sus clientes a que los pongan en acción“. Si la esencia metodológica del coaching es la instrucción y el mentoring, entonces en términos metodológicos nuestra profesión no se diferencia ni del asesoramiento, ni de la formación. Algo está fallando dentro nuestro, y el asunto no es baladí en absoluto. Fuente: http://leoravier.wordpress.com/

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