jueves, 5 de agosto de 2010

Tratar a cada colaborador como si fuera el único

Lo último en recursos humanos: tratar a cada empleado como si fuera el único
Los expertos en marketing sostienen que la empresa debe adaptar al máximo sus productos a las necesidades específicas de cada consumidor. Ahora, la ultra personalización también está llegando a la gestión del capital humano...
Las empresas invierten muchísimo dinero en descubrir y poner en práctica los procesos de capital humano necesarios para una máxima performance. Los profesores de las escuelas de negocios, por su parte, se enfrascan en extensos debates sobre los mejores métodos de motivación: ¿Incentivos por objetivos, trabajo flexible…?
Sin embargo, todavía no se ha llegado a un consenso. Incluso, la evidencia sugiere que muchos de los programas basados en las más modernas teorías, terminan fracasando.
En el artículo The Workforce of One, los investigadores de la consultora Accenture pretenden inaugurar un nuevo paradigma en métodos de gestión del trabajo.
En los últimos años, los hombres de negocios hablan cada vez más de la importancia de tratar a cada consumidor como si fuera el único. Muchas empresas han incorporado técnicas de gestión para personalizar al máximo cada producto: "¿Quiere el tapizado de su auto en piel de leopardo? No hay problema, se lo hacemos"
Ahora bien, si los consumidores son únicos e irrepetibles, ¿por qué no creer que los trabajadores también lo son?
Al fin y al cabo, ¿usted tiene los mismos intereses que su colega de la oficina de al lado? ¿Tiene exactamente las mismas habilidades, el mismo plan de carrera y las mismas expectativas de remuneración?
Si la respuesta es afirmativa, posiblemente usted y su colega sean robots fabricados en serie.
Pero si los trabajadores no son todos iguales, ¿por qué tratarlos como si lo fueran?
Esta es la esencia del método que propone Accenture. En lugar de ofrecer a todos los empleados el mismo set de beneficios, ¿por qué no dejarles elegir los que ellos consideren más importantes?
Algunos preferirán un mayor salario. Otros estarán dispuestos a sacrificar remuneración a cambio de una semana extra de vacaciones.
Las políticas de capital humano deberían ser lo suficientemente flexibles para brindar a los jefes de área poder de decisión sobre sus empleados.
Ellos son quienes mejor conocen a los trabajadores a su cargo. Por lo tanto, deberían tener el poder de personalizar los paquetes de compensación que se ajusten lo máximo posible a las necesidades del empleado sin necesidad de lidiar con la burocracia del departamento de recursos humanos.
En definitiva, advierten los investigadores de Accenture, uno de los mayores obstáculos para el máximo rendimiento del capital humano es el típico esquema corporativo de "son todos iguales".
¿El resultado? Posiblemente, los mejores talentos terminarán abandonando la organización en búsqueda de oportunidades que se ajusten mejor a sus necesidades.
Fuente: MateriaBiz

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