lunes, 23 de agosto de 2010

Motivación, La clave de un clima laboral proactivo

Ustedes pueden lograr maravillas de su gente, todo es cuestión de querer hacerlo, y de poner en práctica la mejor actitud
“A mí no me pagan para motivar a nadie, sólo para hacer trabajar a la gente” ¿Patética esta expresión, verdad?
Sobre todo en nuestros días, cuando la mayoría de los empresarios están conscientes de la importancia de tener un personal motivado y dispuesto.
En efecto, esta frase no fue extraída de ningún texto de la mafia organizada o de una obra de terror, sino que brotó como lava de un ardiente volcán, de los labios de un mal llamado “líder”.
Uno de esos que aún piensa que el látigo es la estrategia idónea para mover y hacer más productivos a los trabajadores.
Un conductor de gente que desmerita el verdadero perfil de un líder, que desconoce que la motivación es la clave para que la gente sienta que pueda desempeñarse sin miedos ni presiones y esté en la mejor disposición para trabajar en equipo, colaborando para el logro de los objetivos, puesto ninguna persona que se autoestima quiere trabajar con esas condiciones improductivas
Crear un ambiente favorable y motivante debe ser tarea de todos los líderes de una empresa, para que su personal quiera ir a trabajar, se sienta comprometido, labore con alegría y disposición, especialmente cuando el entusiasmo se contagia y produce excelentes dividendos.
Lamentablemente todavía quedan personas de este tipo. ésas que reman en sentido contrario al rumbo marcado por las empresas, que no creen que exista un lugar privilegiado para las emociones en el trabajo.
No obstante por fortuna, los que sí están embarcados en la nave de la excelencia integral cada día que pasa, comprenden que deben humanizarse más y más, porque de ello depende su éxito y su prolongación en el mercado.
De hecho, el clima laboral se fortalecerá en la medida en que los gerentes, supervisores y jefes, reconozcan que si las habilidades de percibir y escuchar son claves para la eficacia en lo relacionado con el asunto laboral, más lo es aún el manejo de los sentimientos, pues la misión de un buen líder es guiar a sus trabajadores para que den lo máximo de su potencial y lo pongan al servicio de la empresa.
En la relación jefe - subordinado debe haber respeto, consideración, estima y confianza. Un jefe no es aquel que se limita a mandar. Debe ser un amigo más de sus trabajadores, que colabore con ellos, que les imparta motivación, fortaleza y entusiasmo, pues así los supervisados se sentirán confiados y responderán con más ahínco a las tareas encomendadas.
¡Cuánto cuesta una palabra de aliento? ¿Cuánto, un reconocimiento verbal o escrito? En verdad, no cuesta nada, pero sí genera muchos beneficios para el personal, y por ende para la Organización
La fórmula CONFIANZA = MENOS ERRORES, debe ser bien atendida por todas las personas que quieran mayor productividad de su gente, porque con miedo y presión, el ser humano mengua sus capacidades y se torna resentido y reactivo.
Señores gerentes, amigos supervisores, los tiempos han cambiado. En sus empresas todos son miembros de un gran equipo que debe remar hacia el mismo horizonte para asegurar el éxito organizacional. Todos son seres con emociones y sentimientos.

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