miércoles, 25 de agosto de 2010

"Los jefes más inseguros son los que tienen miedo del talento ajeno"

¿Emprender?, ¿Llegó tu momento?, ¿Cómo lo sabes?
Cuando estás en tu empresa y sientes que tienes como alergia, que hagas lo que hagas tienes la cabeza en tu proyecto, en ese sueño que se ha transformado en idea y en tu cabeza es viable, como le paso a la entrevistada, cualquier señal es el detonante o la excusa para arrancar.
Por: Ángeles Caballero
Dice una de las cubiertas de su libro que aparcó una brillante carrera en los puestos más altos de la empresa para escribir. Ahora, compagina la literatura con la docencia y en menor medida con la consultoría. Veamos si se arrepiente y si es verdad eso de que si eres buen padre o buena madre, esa bondad se traslada a la empresa.
¿Cómo y por qué tomó la decisión de aparcar una carrera de ejecutiva para escribir? Un día estaba cenando con mi prima y mi hermana. Mi hermana había pasado por una entrevista con un cazatalentos y le habían preguntado: "¿Si te dieran carta blanca, a qué te dedicarías?" Y ella contestó de inmediato: "Directora de marketing del Real Madrid". Entonces pensé qué habría contestado yo. Llegué a la conclusión de que no me veía en una empresa, sino escribiendo. Días después me llegó publicidad en el buzón de un taller literario. Me apunté y lo dejé todo.
Ya ha pasado un tiempo. ¿Se arrepiente?
Me siento más pobre, pero también más libre (risas).
¿Cómo reaccionó su entorno? Al principio hubo gente que me preguntaba si estaba segura. Pero en mi entorno tuve apoyo total. Es que ya no me divertía en la empresa. Ahora veo a gente que siente envidia de la buena.
Es que el miedo al riesgo...
Desde luego, la gente que no lo hace es por miedo. Pero creo que si eres trabajador y tienes ímpetu las cosas al final salen. No creas, a mí me ha costado, me separé, tengo cuatro hijos. Pero siempre pensaba que si las cosas salían mal estaba la posibilidad de volver atrás y regresar a la empresa. Ya sabes que de lo que más se aprende es de los fracasos. Además, creo que en los padres se suma un factor muy importante que es el sentido de la responsabilidad. Siempre he pensado que sacaría a mis hijos adelante (tengo custodia compartida así que no me pasan ni un duro), y si a eso le sumas que vivimos en un país con una sanidad y una educación públicas buenas... Otra cosa es que estés dispuesto a renunciar. Para mí, desde luego, primero está el ser, no el tener.
Buen padre, buen jefe. Buena madre, buena jefa. ¿Cuánto hay de usted en este libro? Lo cierto es que he hecho mi propio análisis y he publicado muchos de los errores que he cometido.
¿Por ejemplo? En el tema de las formas soy muy tajante, quizá hasta brusca. Pero he aprendido y creo que ahora comunico de forma mucho más pacífica. Es cierto también que delego pero que encuentro un fallo a la primera de cambio (risas). Ahora lo veo no tanto como un error sino como distintas perspectivas.
Su otro libro se titula 'Rodéate de gente como tú'. ¿No cree que eso le da miedo a muchos jefes? Lo que creo es que son los jefes inseguros los que tienen miedo del talento ajeno. Los seguros todo lo contrario, se sienten orgullosos. Que es justo lo que nos pasa con los hijos, que te encanta que sean listos. En la oficina nos debería pasar igual.
La de veces que habremos dicho que no seremos como nuestros padres y luego... A veces te encuentras con que eres un calco de tus padres y hasta de tus jefes. Lo que tienes que darte cuenta es de que se puede cambiar y pensar que el mayor enemigo en el trabajo es la soberbia.
¿Se puede ser buen jefe y aprender liderazgo en una pyme? Es cierto que es más complejo gestionar equipos de 3.000 personas, pero todo empieza por equipos pequeños. Uno de los cambios más notables es que las empresas se han vuelto mucho más flexibles. Ahora puedes trabajar desde casa y en el trabajo también se pueden hacer gestiones personales. Tenemos esa capacidad. En cualquier caso, en la familia y en el trabajo lo interesante no es tener jefes, sino líderes.
¿Cuántos buenos y malos jefes ha tenido? Porque de los malos también se aprende, aunque sólo sea para saber en qué no quieres convertirte... Yo es que los mejores jefes que he tenido no son conocidos. Recuerdo uno que tenía que era sumamente estricto con los horarios porque le daba mucha importancia a la familia, cosa que me parecía fenomenal. Estábamos todos tan motivados que los resultados fueron buenísimos. En cuanto a los malos jefes, sería mejor que no hubiera, pero lo interesante es ser capaz de ver si nos parecemos a ellos. He tenido dos o tres malos jefes en mi carrera, pero me gusta más hablar de personas que han sido capaces de sacar lo mejor o lo peor que hay dentro de ti.
¿Se ve haciendo lo mismo en diez años? Me veo compaginando docencia y escritura. Tengo una novela escrita y lo que de verdad me gusta es la ficción, pero no tengo ninguna prisa. Eso es lo que más me ha costado. En la literatura los tiempos son otros, así que o bajas el tempo o no puedes con ello.
Fuente: El Economista

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