viernes, 20 de agosto de 2010

Lo que no debes hacer en una entrevista de trabajo

Hacerte el gracioso, tratar de tú, apretar la mano como un flan o cruzar las piernas en cuatro.
Lo siento: no te van a contratar si sigues por ese camino.
Llega septiembre, el mes de las entrevistas de trabajo. Los recién licenciados o los que tienen su título en FP salen como locos a buscar puestos de trabajo.
Su primer error es pensar que son únicos, magníficos y que les contratarán al primer encuentro.
No saben que ese primer encuentro es el que certifica que no les van a contratar.
¿Por qué?
Porque no se han preparado. No han ensayado.
He aquí una serie de errores que se cometen al primer encuentro.
Lleva otra copia de tu CV
En primer lugar, quizá tu jefe no lleve una copia del currículo en su bolsillo. A pesar de que el reclutador ya tiene tu CV, quizá lo haya extraviado. Si no tienes otro a mano, darás una pobre imagen. Te lo podrías haber evitado.
Actitudes que dicen mucho de ti
Cuando te extienden la mano, la dejas caer como un pescado muerto. Hay muchas formas de dar mal la mano. Para los entrevistadores, una mano floja o resbaladiza es signo de que la persona no tiene voluntad.
Te sientas, y cruzas una pierna sobre otra en forma de cuatro. Aunque no lo creas, estás dando la suela a tu entrevistador, una suela sucia, por supuesto, o peor aún, con la etiqueta de la zapatería, pues te los acabas de comprar. No cruces las piernas o haz descansar una sobre otra, nunca cruzadas en cuatro.
Apoyas los codos sobre su mesa. ¿Qué más? ¿Por qué no coges un boli y te limpias los dientes? Cualquier signo que no respete el espacio personal del entrevistador será considerado como un exceso de confianza. Pensarán que eres de los que muy pronto pedirán plaza de garaje, o librar los viernes por la tarde.
Hacerte el gracioso no siempre sale bienCuentas un chiste para hacerte el gracioso. Es un error. Puedes ser simpático, pero no te hagas el gracioso. Los entrevistadores pensarán que te los intentas ganar con trucos baratos, y se opondrán a contratarte.
Eres mujer y has ido con tu mejor escote, llena de pulseras, y muy emperifollada. ¿Es que no quieres que te valoren por su inteligencia? No conseguirás nada así en la inmensa mayoría de las empresas, o al menos en las empresas serias.
Quedar como un pardillo
Preguntas cuándo se sale. O sea, que ya te quieres marchar y no has empezado. Nunca hagas esa pregunta porque es la que pone más nervioso a los entrevistadores.
No tienes ni idea de la empresa. Cuando te preguntan qué sabes de ellos, respondes con cara de ignorancia. No sabes qué hacen en esa empresa. Tómate tiempo y antes de ir a una entrevista, empápate de todas las cosas que hacen: su pasado, su presente y su futuro.
Tratar de tú. En España, es normal tratar de tú a la gente, pero en una entrevista de trabajo y si eres muy joven, tienes que respetar el trato y anteponer el usted. Solo cuando te digan que les trates de tú, puedes hacerlo.
Por: Carlos Salas
Fuente: El rincón de Carlos Salas

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