Cargando...

domingo, 18 de julio de 2010

Lecciones de Mou para emprendedores

José Mourinho fue uno de los peores jugadores de fútbol de Portugal. Ahora es uno de los mejores entrenadores del mundo. El mundo de la empresa puede sacar algunas lecciones de sus éxitos y fracasos.
La vida futbolística de José Mourinho está inevitablemente ligada a este deporte gracias a su padre Félix Mourinho: fue portero de la selección portuguesa durante 15 minutos. El joven José quiso seguir la tradición familiar y se enroló en varios equipos. Pero su carrera como jugador, central o medio defensivo, se fue pronto al garete al no poder siquiera destacar en los equipos de Tercera que entrenaba su padre, cuenta el diario El País en un perfil del entrenador.
Mourinho nació en Setúbal el 26 de enero de 1963. Tiene 47 años. Empezó jugando al fútbol en el centro del campo en los equipos que entrenaba su padre. Descubrió que encantaba hacer informes sobre el rendimiento y los resultados de esos equipos.
Pronto se dio cuenta de que no servía para ser futbolista pero podía ser entrenador. Estudió en Escuelas de Educación Física en Lisboa, y perfeccionó sus estudios en Escocia, donde consiguió el título UEFA de director deportivo.
Primera lección: conocer tus limitaciones es tu gran virtud
Al regresar a Portugal, se dedicó a entrenar equipos de Educación Secundaria. Luego, le ofrecieron varios puestos en equipos de poco calado, hasta que Bobby Robson lo llamó para que le ayudara a traducir sus instrucciones pues era el entrenador del Sporting y luego en el Oporto.
Segunda lección: aprende inglés, el idioma universal.
Robson fue fichado por el Barcelona y el portugués le siguió. Lo cual demuestra que la lección número dos te ayuda a conocer el mundo. Aprendió español. Robson se fue, pero Mourinho se quedó con el nuevo entrenador, Van Gaal. Terminó la temporada y Mourinho regresó a Portugal. Le esperaba una gran sorpresa. Le ofrecieron entrenar al Benfica, el mejor equipo del país. Cuando ya llevaban nueve sesiones de la liga portuguesa, un cambio en la dirección del equipo acabó con su estela de victorias. Le despidieron a mitad de camino.
Tercera lección: los fracasos en la vida, son trampolines a futuros éxitos.
Pero ese futuro éxito tardaría un poco en llegar. Mou entrenó equipos de medio pelo como como el Uniao de Liria, pero el entrenador le dio un empujón en la tabla y lo puso en puestos destacados. Asombrados por los progresos que era capaz de imprimir a un club, le ofrecieron la varita mágica: entrenar al FC Oporto, el mejor club del país. Mourinho aplicó técnicas de medición de los entrenamientos que no se había visto nunca en Portugal. Trataba de convertir el rendimiento de sus jugadores, en variables que se podían medir y comparar, y publicaba los resultados en la web. Aplicaba técnicas científicas. Sus estrategias estaban muy calculadas. Muchos se reían de Mou pero sus triunfos callaron a los más críticos. Ganó la Superliga Portuguesa. También la Copa Portuguesa y la Copa UEFA.
Cuarta lección: si te dejas influir por las críticas, no darás ningún paso.
Luego siguió ganando copas en Portugal y en 2004, ganó la Liga de campeones contra el Mónaco de Francia, en un partido que se jugó en Alemania. Todos los ojos de los clubes se fijaron en Mou. Este portugués confesó que le encantaría entrenar al Liverpool, y desdeñó al Chelsea, que acababa de comprar el millonario ruso Abramovich, porque decía que esos equipos con mucho dinero al final acaban fallando porque igual que entra dinero a borbotones, sale a espuertas. Ese año empezó a entrenar el Chelsea. Se supone que el argumento que empleó Abramovich fue el dinero: 4,2 millones de libras al año, (más de 6 millones de euros).
Lección número cinco: no hables mal de ninguna empresa porque acabarás tragándote tus palabras.
Los británicos le llamaron "The special one" (el especial) porque Mou se presentó ante la prensa británica diciendo que no era arrogante sino especial. Aquel año, el club ganó la Carling Cup, el equivalente a la Copa del Rey en España, pero no pudo ganar la Liga de Campeones al Liverpool. De todos modos, Mourinho siguió ganando copas para el Chelsea en los años siguientes, hasta que se despidió de forma extraña en septiembre 2007, al parecer, porque dos meses antes le habían impuesto un técnico que no deseaba: Avram Grant.
Sexta lección: cuando tienes dinero y fama, tienes libertad de irte de la empresa cuando te dé la gana.
Poco después le fichó el Inter de Milán por 9 millones de euros por temporada. Consiguió muchas copas pare este equipo italiano pero sin duda nada como la temporada 2009/2010, pues obtuvo el triplete: Scudetto, Coppa Italia y Champions League. Hace una semana, dejó ese equipo para entrenar al Real Madrid, históricamente, el mejor equipo del mundo por el número de trofeos ganados. Ganará 10 millones de euros por temporada.
Séptima lección: cuando llegues a la cima de la montaña, recuerda los fracasos que cometiste cuando estaba en las cuevas subterráneas.
Fuente: El Rincon de Carlos Salas, Carlos Salas

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada