Cargando...

domingo, 18 de julio de 2010

El increíble imperio de Red Bull

A pesar de estar prohibida en algunos lugares, Dietrich Mateschitz dio en el clavo cuando lanzó esta bebida energética en 1987. Con 4.000 millones de latas vendidas en 120 países y unas ventas de 3.300 millones de euros, su principal promotor hoy tiene un fortunón. A él, Red Bull sí que le dio alas.
Dietrich Mateschitz ha lanzado la marca austriaca más popular del mundo después de Arnold Schwarzenegger: se llama Red Bull.
En la nueva ronda de los campeonatos de Fórmula 1, los bólidos de Red Bull ocupan las primeras posiciones, algo que nunca había pasado. Para la gente joven, Red Bull es un viejo conocido pues patrocina deportes de riesgo, deportes de acción, y hasta deportes raros. El torito rojo sobre fondo azul es además el logotipo de una bebida energética que sirve para estudiar sin cansarse y para conducir sin dormirse.
¿Cómo se le ocurrió a Dietrich Mateschitz el nombre de este producto? ¿Cómo nació esta bebida?A principios de los años ochenta del siglo pasado, este empresario austriaco trabajaba para Blendax, un fabricante de pasta dental encuadrado dentro de Procter&Gamble. Parte de su trabajo consistía en viajar, y en uno de estos traslados a Asia, en 1982, Mateschitz descubrió una bebida que le quitaba el jet lag, ese cansancio corporal que se produce cuando se cruzan en avión muchos husos horarios. Los conductores asiáticos compraban en las gasolineras una bebida tan energética que les mantenía despiertos y les evitaba accidentes.
El toro rojo
En Tailandia esta bebida se llamaba Krating Daeng, que significa algo parecido a "toro rojo". No sólo los conductores sino los albañiles y hasta los agricultores asiáticos la bebían para mantenerse en plena actividad. Su contenido está basado en un ingrediente llamado taurina, ácido aminoetano sulfónico, que, en teoría, otorga al consumidor un vigor inusual. Si se le añade guaraná y ginseng, los efectos son aún mayores.
Mateschitz se alió en 1984 con el empresario tailandés Chaleo Yoovidhya para fundar la empresa.
Con una inversión entre los dos que no superó el millón de dólares lanzaron por fin en 1987 Red Bull en Austria. Diseñaron un logotipo que representaba a un toro rojo sobre fondo azul y poco a poco, los europeos descubrieron los efectos potenciadores de esta bebida.
Muy pronto la bebida se extendió por Europa e incluso por EEUU pero desde el principio ha recibido muchas críticas porque le la asoció con el insomnio, el nerviosismo, el dolor de cabeza y la taquicardia.
En muchos lugares está prohibida
En once estados de la República Federal de Alemania está prohibida. En Francia no se puede beber. En EEUU, las autoridades escolares no la recomiendan a los atletas jóvenes que deseen hidratarse pues no es una bebida isotónica.
Red Bull aclara que, según los informes científicos, la bebida no tiene efectos negativos sino que ayuda a aumentar el rendimiento corporal. Pero, desde luego, el marketing de la empresa no duda en establecer paralelismos entre sus efectos y los deportes más aguerridos o llenos de adrenalina como la Fórmula 1 o el esquí extremo.
Desde su lanzamiento, el consumo de la bebida ha sido imparable y ya en 2008 Mateschitz fue considerado como el poseedor de la fortuna número 260 del mundo, según la revista Forbes, lo cual equivalía a una riqueza de 4.000 millones de dólares.
Mateschitz cumplirá 66 años.
Los especialistas consideran que Red Bull es el producto austriaco que ha tenido más éxito en el mundo después de Arnold Schwarzenegger. Sus ventas mundiales en 2009 se acercaron a los 3.300 millones de euros (casi iguales que en 2008), aunque la compañía no ofrece datos de los beneficios. Según su página web, tiene 6.900 empleados en 160 países, y en 2009 produjo casi 4.000 millones de latas de múltiples productos.
Fuente: El Rincón de Salas, Carlos Salas

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada