lunes, 21 de junio de 2010

PEDIR UN AUMENTO DE SUELDO SIN QUE PAREZCA UN DESAFÍO

¿Harto de trabajar un montón de horas sin ver recompensa? ¿Harto de ganar lo mismo desde hace años? Si pones estos trucos en marcha, dejarás de quejarte.
Todos nos merecemos ganar más dinero. Pero mientras no abramos la boca, los jefes no hablarán de dinero. Y claro, tú sientes vergüenza de hablar de algo tan material como la pasta. Si sigues así, serás el empleado más tonto del mes.En primer lugar, tienes que demostrar que te mereces un aumento y eso no se improvisa. Tienes que argumentarlo. Prepara una lista de tus cualidades, tu dedicación, tu horario, tus virtudes, tu actitud…
Tienes que demostrar que contigo la empresa ha hecho una buena inversión porque eres eficiente y productivo. Hechos, hechos, hechos. Escribe esos hechos en una lista y memorízalos para soltarlos en el encuentro decisivo. Y por supuesto, para dejarle una copia al jefe por si se le olvidan tus propuestas.
Busca el momento adecuado
Suele ser a primera hora del día, mejor que a última hora. ¿Por qué? Porque a primera hora la mente todavía está obtusa y puedes convencer mejor. En cambio después de un día de trabajo, quizá el jefe esté de mal humor. Que sea una reunión oficial. Nada de improvisación en los pasillos. Ese gran momento tiene que tener su liturgia adecuada.
Hablando de momentos, trata de aprovechar uno en el que sepas que el jefe está de buen humor. A lo mejor un viernes. O quizá después de que haya llegado una buena noticia a la empresa.
La web Laboris.net recomienda buscar incluso el mes adecuado, por ejemplo, aquel donde las empresas todavía no han cerrado sus presupuestos del próximo año: septiembre. Después, ya será un poco tarde.
Ensaya tu encuentro frente a un espejo
Para ser convincente tienes que aparentar estar convencido. Cuida los movimientos de los ojos, esto es, que no vayan del techo al suelo. No desvíes la mirada. Pon tus globos oculares justo en los ojos de tu jefe y así lo convencerás mejor. Y mueve las manos con suavidad. Trata de que acompañen tus gestos. Tienes que apoyar las frases decisivas con un movimiento de manos sólido, como hacen los actores cuando quieren enfatizar algo.
Si quieres conseguir más seguridad, ensaya este encuentro frente a una cámara y corrige tus errores. Entre esos errores están los tics como decir "aaahh", "mmmm", "ooohhh", "buenooo", "esteeee"...Trata de usar frases con afirmaciones. Excluye las negaciones. Usa la imitación neurológica. Esto quiere decir que, sin que tu jefe los sepa, vas a imitar todo lo que hace. Si su tono de voz se eleva poco a poco, elévalo tú también. Si inclina la cabeza a un lado, inclínala tú también. Acompasa tus movimientos con los de tu jefe, y el tono de tu voz, con la de él. Sonríe cuando sonría, o pon gesto serio cuando él se ponga serio. Esto se llama "llevarle al huerto" sin que lo advierta, aunque científicamente recibe el nombre de Programación Neurolingüistica o PNL.
Nunca olvides recordar a cada momento que te encuentras a gusto en la empresa, pero que, con tanto trabajo, a veces la empresa no tiene tiempo de pensar en gente como tú que necesita sentirse valorada. Tú te valoras y esperas el mismo trato de tus jefes.Tienes que saber perfectamente cuánto vas a pedir. Nada de "bueno, más o menos, estaba pensando entre un 5% y un 30%". Tienes que tener una cifra concreta. Los expertos recomiendan subirla un poco para que tras el regateo salgas recompensado como esperabas.
Tu primer argumento tiene que ser la eficiencia y tus virtudes laborales como he dicho antes, así como lo que significa tu puesto para la empresa, pero añade la cantidad de gastos nuevos que debes afrontar cada mes como el cole de los niños, tus estudios de inglés, o tu nuevo hijo. Los argumentos demasiado materialistas como "necesito pagar mi Porsche Cayenne" no cuelan.
¿Hay que usar las comparaciones con otros compañeros, aunque parezcan odiosas? No es lo más recomendable. Aunque estés ganando menos que otras personas de tu departamento, no digas que quieres ganar lo mismo que Fulanito pues tu jefe siempre dirá que ahí existe un sistema meritocrático, que no sois un ministerio. No hables mal de los compañeros, sino trata de ponerte a la altura de los mejores para que vean que "tú lo vales".
Descarto por supuesto que ya sabes cuánto ganan tus compañeros porque el salario de toda la plantilla es el rumor más verdadero que corre por las empresas. Pero verifica tus datos no sea que te lleves un chasco con el jefe. Tienes que tener información de primera mano cuando empiece a hablar de cifras. No recomiendo pedir aumento cuando la empresa está en crisis. Pero puedes aprovechar una reunión para exponer que cuando la empresa mejore su situación económica, tú te mereces cierta consideración.
No chantajees a la empresa. No se te ocurra decir que si no te pagan lo que te mereces, te irás a otra empresa porque a lo mejor te encuentras solo ante tu propio desafío (¿ah, sí? Pues ahí tienes la puerta).
A veces un aumento de sueldo se puede hacer en especie. Eso quiere decir que en lugar de dinero puedes solicitar ayudas de estudios, cursos de inglés, o una plaza de garaje.Pero antes de concederte el aumento, te preguntará qué va obtener a cambio, y aquí es donde tú le dirás que piensas hacer mejor tu trabajo, o ganar más tiempo para ser eficiente, o que se te ha ocurrido una idea que puede representar menos costes o más productividad.
Por último, no te pongas a contar tu aumento de sueldo a todo el mundo pues tu jefe se enfadará ya que vendrán más personas a pedir aumentos. Compórtate de forma discreta.
Más info: el profesor Alex Pentland tiene un libro sobre este aspecto de la comunicación que se titula "Señales honestas". Editorial Milrazones.
O bien este otro: "PNL para Rookies", de Katherine Russell y Becky Mallery. Editorial Lid.
Por: Carlos Salas
Fuente: Noticias Yahoo

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