sábado, 26 de junio de 2010

HARLEY DAVIDSON: CUANDO LA MARCA SE CONVIERTE EN LEYENDA

Tres días de adrenalina, diversión y pasión al estilo Harley Davidson
Unas 18.000 motocicletas invadieron Barcelona en la segunda concentración urbana mundial
Un olor a monte y a sal. Esa mezcla embriagadora de montaña y mar que bordea a Barcelona, recorrida sobre la rotundidad de una Harley Davidson. Tres horas de pura adrenalina por la costa del Garraf, por unos acantilados con sinuosas curvas que erizan la piel y aceleran los latidos del corazón. Son los Barcelona Harley Days. Unas 18.000 motocicletas del mundo invadieron el pasado fin de semana la capital catalana para celebrar la segunda edición de esta concentración urbana europea. La primera tuvo lugar en 2008.
Un millón de personas, aficionados o no, participaron del homenaje, celebrado en el recinto ferial de Montjuïc, a esta mítica leyenda nacida en Milwaukee (Estados Unidos) hace 107 años. ¿Por qué tanta pasión por las Harley? Su filosofía trangresora, liberal, y esa necesidad de recorrer el mundo y conocer gente es lo que embruja. "Es más que una moto, un estilo de vida. Significa vivir experiencias", dice emocionado Josep Grañó, director de la marca en España y Portugal.
Exposiciones, rutas guiadas por toda Barcelona, desfiles de moda, pruebas de motocicletas y espectáculos de motos customizadas (aquellas que se confeccionan con un toque personal) fueron algunos de los atractivos de la feria. Harley cuenta con más de un millón de propietarios en el mundo, 7.000 en España. La gama de modelos comienza con precios a partir de 7.800 euros, y termina con la CVO. Motocicletas éstas de serie limitada, hechas a mano, con 15 a 17 capas de pintura, "verdaderas obras de arte" para coleccionistas, que cuestan unos 42.000 euros.
El diseño y el sonido es lo que manda.
Aunque cambie la tecnología y la seguridad de la Harley el producto sigue siendo igual en esencia. "Tiene que transmitirte algo", dice un motero. "Nuestra intención es disfrutar de los viajes, no correr como con las motos japonesas", opina otro aficionado. No hay que tener una moto para vivir la experiencia. Basta con llevar una camiseta, un pañuelo o una gorra. Pero los más adictos sostienen que es imprescindible la Harley y una mujer.
"Queremos más mujeres conduciendo motos"
Josep Grañó, director de Harley Davidson para España y Portugal, ha convertido el Barcelona Harley Days en el encuentro de referencia en Europa. Este amante de las motos afirma que hay una conexión especial entre la ciudad y la marca: "Ambas comparten un estilo de vida mundial".
El español que compra una Harley, ¿cómo es?
Atraemos muchísima gente joven. El consumidor medio se sitúa en 37 años, la edad más baja de Europa. El 92% es hombre y el 8%, mujer. De una clase media, media alta. El 50% son profesionales liberales, autónomos, médicos, notarios, arquitectos, abogados, empresarios. Pero queremos más mujeres conduciendo, que no sean sólo pasajeras.
¿La crisis ha apagado la pasión por las motocicletas?
Esa locura no se ha reducido. 2009 fue un año difícil y pese a la caída del 60% de las ventas, Harley no perdió ninguno de sus concesionarios (30 en España y cuatro en Portugal), con lo cual mantenemos los puestos de trabajo.
¿Estadounidenses y europeos comparten el mismo valor de marca?
La Harley en Europa es una marca premium. Para el mercado americano es la moto por definición, es un pedazo de la historia.
¿Cómo cree que evolucionará el mercado este año?
En 2010 las cosas van muchísimo mejor. Esperamos vender 3.000 motocicletas, 800 más que el año pasado. El mercado de la moto grande, que es donde estamos nosotros, está creciendo un 42%, y Harley Davidson lo hace a más de un 70%. Esto se debe, además, a la calidad del producto, la fórmula de distribución a través de dealers exclusivos y a la propia marca. El pico máximo de venta fue en 2007 con 4.750 motos.
A partir de estas estimaciones, ¿prevé una mayor expansión?
Tenemos un plan limitado al respecto. Vamos a abrir un concesionario en Murcia, en una semana. En septiembre en Valencia, y para el próximo año estudiamos crear otros dos.
Por: Denisse Cepeda
Fuente: Cinco Días

No hay comentarios:

Publicar un comentario