domingo, 13 de junio de 2010

EL MUNDO DE LOS NEGOCIOS ES SENCILLO, NOSOTROS LO COMPLICAMOS

Ram Charan, consultor
Para Charan la solución a un problema suele llegar del sentido común, sólo hay que pararse a averiguar qué queremos y a quién nos dirigimos. Una vez aclarado, podremos trazar una estrategia que guíe nuestros pasos.
Con más de setenta años, Ram Charan, permanece plenamente en activo asesorando a empresarios de todo el mundo. El motivo de que sea tan reclamado se debe a que sus consejos son claros, factibles y efectivos. Charan ha defendido siempre que "el mundo de los negocios es sencillo, somos nosotros los que lo complicamos”. Esta premisa, basada en la filosofía hindú de la simplicidad de las cosas, es la que guía sus trabajos de asesoramiento que se caracterizan por inducir a los responsables de las compañías a algo tan sencillo como:
1.- Usar el sentido común,
2.- Observar su entorno,
3.- Tener curiosidad por descubrir todo lo que les rodea y atreverse a poner en práctica sus ideas.
Este experto, del que dicen que su método es el no método, afirma que ante un revés o nuevo proyecto empresarial los directivos deben hallar la pregunta adecuada, la que les permitirá encontrar la solución.
Un vez que se haya determinado y delimitado el problema se podrá trazar una línea de actuación y comenzar la parte más importante: la puesta en práctica. "Sin ejecución, de nada valen las grandes ideas, los procesos de cambio o de reestructuración", puntualiza.
La falta de determinación para pasar del dicho al hecho, de la teoría a la práctica es, para Charan, uno de los grandes males de los directivos. "Actuar, ejecutar lo que se ha proyectado es una disciplina que debe ser aprendida por los CEO de grandes empresas, por gerentes novatos o por cualquier profesional que tenga personas a su cargo".
El líder crea líderes
Para Charan los directores de recursos humanos desempeñan un papel fundamental en la consecución de los objetivos empresariales. "Ellos deben conseguir que el equipo de profesionales con los que cuentan conviertan las grandes decisiones de los comités en grandes proyectos". El esfuerzo y el entusiasmo tiene que partir de la cúpula directiva y contagiarse a toda la empresa.

Destaca que "es esencial la confianza plena en cada miembro del equipo. En su inteligencia, sus habilidades y su capacidad para buscar y crear nuevas alternativas".
Para el consultor, la confianza que un jefe deposita en un empleado es clave para que éste dé lo mejor de sí mismo, se sienta implicado y parte del proyecto y, de esta forma, crezca profesionalmente.
El ejecutivo que actúa de esta manera está demostrando que es un buen jefe, porque "el líder que no ayuda a la aparición de nuevos responsables no es un gran líder", defiende Charan. Una de las tareas vitales de los directivos es descubrir cuáles son los talentos naturales o los dones de Dios –como les llama Ram Charan–, de cada persona. En concreto, afirma que estas capacidades innatas son: la destreza para averiguar qué es lo que quiere el consumidor al que nos dirigimos; el ingenio para desarrollar la tecnología más adecuada y la capacidad de diseñar la propuesta necesaria en el momento preciso.
Fuente: E&E

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