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viernes, 19 de marzo de 2010

CHINA + INDIA = CONQUISTARÁN EL MUNDO

China e India no son rivales: conquistarán juntas el mundo
Cada vez son más los autores que reniegan de la tesis oficial de que el siglo XXI comenzó en términos históricos en 1989 con la caída del Muro y señalan el arranque de las reformas económicas emprendidas por Deng Xiaoping en China, en 1978, como el inicio de la nueva centuria. El calado, presente y futuro, de esa apertura económica es ya evidente.
El extraordinario vigor económico de China, que se traducirá en influencia política, revolucionará el juego de poder en las relaciones internacionales en las próximas décadas. Nuestro mundo multipolar de hoy, aún asimétrico muy a favor de Estados Unidos como única potencial global, cambiará de rostro (de rostros) durante este siglo. El eje de poder va desplazándose hacia Asia. Las nuevas caras del futuro sistema global serán China y también India.
China se erigirá este año en la segunda economía mundial, superará a la de Estados Unidos entre 2025 y 2030, y el PIB chino acabará duplicando el norteamericano en 2050, según el informe prospectivo de Goldman Sachs, considerado por muchos la biblia de las previsiones macroeconómicas. La India no le irá a la zaga. La hoy décima mayor economía mundial adelantará a Brasil durante este año, a Canadá y Rusia en 2012, a España e Italia en 2018, a Francia en 2020, a Reino Unido en 2021 y Alemania hacia 2022. A 2050 la economía indica llegará disputándole, en empate técnico, la segunda posición a Estados Unidos.
"China e India van a dominar el mundo en el siglo XXI", asevera con gravedad Pablo Bustelo, investigador principal para Asia del Real Instituto Elcano y autor de Chindia. Asia a la conquista del siglo XXI, editado por Tecnos y Elcano. "Y lo harán antes, más y mejor si se ponen de acuerdo".
El interés común se impone a las rivalidadesEn las relaciones entre ambas potencias asiáticas aún pesan algunas fricciones heredadas del pasado (disputas territoriales en la frontera común, los vínculos de China con Pakistán, desconfianza mutua por la modernización milita...). Pero en los últimos años han emprendido una mejora sustancial de las relaciones con un progresivo acercamiento y un mejor entendimiento: se han multiplicado las visitas de alto nivel, han crecido el comercio bilateral y las inversiones cruzadas y, sobre todo, se va consolidando una visión compartida en política exterior (cambio climático, seguridad alimentaria, ronda de Doha, nueva arquitectura financiero...).
Las economías de China e India son complementarias, con pocos solapamientos y competencia decreciente en exportaciones y captación de inversión extranjera
Según Bustelo, las economías china e india son plenamente complementarias, con pocos solapamientos, y competencia decreciente, en sus exportaciones (aunque persiste la pugna en textil y confección, China se está especializando en hardware electrónico e informático, mientras que India lo hace en materias primas, medicamentos y software) y en captación de inversión extranjera (China la busca fundamentalmente en la región e India en EEUU y Europa). El futuro lo dirá, pero de momento parece que la complementariedad entre ambos gigantes asiáticos irá a más.
Condenados a entenderse..., y lo harán"China e India están condenados a entenderse, sería beneficioso para ambas", apunta Bustelo. La cooperación entre los dos gigantes asiáticos podría acelerar sustancialmente el desplazamiento hacia Asia del centro de gravedad económica del planeta e incluso, según algunos analistas, dar lugar a una nueva forma de globalización, alternativa a la basada en la hegemonía de Occidente. Y el nacimiento del nuevo polo de poder dará a luz un nuevo modelo de las relaciones internacionales.
"El auge de China e India marcará el ocaso del medio milenio de predominio europeo en el mundo. Su complementariedad económica y la convergencia en política exterior e intereses estratégicos los convertirán en un gran tándem», augura Eugenio Bregolat, ex embajador de España en China.
"Hoy parece claro que el eje del siglo XXI será el formado por Beijing y Delhi. Esa nueva distribución de poder va a conllevar una transición hacia un mundo multipolar", abunda Bustelo en su libro. Y, dado que el ascenso chino e indio se basa en su pujanza económica y (de momento) no militar, "ese entendimiento será un factor estabilizador de las relaciones internacionales".
Un vaticinio que comparte Bregolat. "Tengo la esperanza de que las potencias asiáticas, gracias a su cultura ancestral, sepan aportar un input de pacifismo. Ellas nos pueden llevar a un siglo mucho más pacífico que el XX", indica el diplomático.
Por: David Page
Fuente: Expansión

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