martes, 12 de enero de 2010

LA INDUSTRIA DEL MOTOR: DETROIT AÑO CERO. VOLVER A EMPEZAR

Salón Internacional del Automóvil
La industria del motor de EE UU trata de renacer en 2010 tras la catarsis de 2009, el peor año de su historia
Como cada año, General Motors, Ford y Chrysler se dan cita en los pasillos del Cobo Center en Detroit para explicar a rivales, clientes y periodistas sus planes futuros. Unos proyectos con los que las compañías buscan recuperar parte del esplendor de antaño, tras el lento pero inexorable declive de los grandes nombres de la industria.
En enero de 2010, las cosas parecen distintas en el Salón Internacional del Automóvil de la capital de la mítica ciudad del motor, que ayer abrió sus puertas a la prensa y que se prolongará hasta el próximo día 24. Este ejercicio parece estar predestinado a convertirse en el año cero de Detroit, el de un cierto renacimiento de sus empresas, después de un 2009 que ha supuesto su nadir. "Éste es un nuevo día", aseguró el secretario de Transportes del Gobierno estadounidense, Ray LaHood, quien inauguró el certamen. "Hoy asistimos a un nuevo comienzo, realmente", aseguró.
En 2009, por primera vez, las marcas asiáticas coparon más cuota de mercado que las domésticas (un 47,5% frente al 44%, según Autodata). Hace 10 años controlaban cerca del 70% de las ventas. El año pasado, además, China desbancó a Estados Unidos como primer mercado mundial del automóvil, con unas ventas totales de 13,6 millones de unidades, frente a las 10,4 millones del país norteamericano, la cifra más baja en 27 años.
Así las cosas, éste será el primer ejercicio completo tras la catarsis experimentada por la industria del motor y que, según la industria auxiliar, ha costado 82.555 millones de euros al erario público. Será la presentación en sociedad de la nacionalizada General Motors, que se ha dejado por el camino a la mitad de sus marcas (alguna de ellas legendarias como Pontiac) tras emerger de uno de los mayores concursos de acreedores de la industria de EE UU. Ayer, el presidente de la compañía, Ed Whitacre, aseguró que el grupo cerrará Saab, dado que aún no ha recibido ninguna oferta viable.
Este enero también será el primero para la nueva Chrysler, la compañía fundada en 1925, en cuyas cadenas de producción llegó a trabajar Bob Marley y que ha pasado a estar controlado por Fiat. La compañía de Auburn Hills presentó ayer los primeros frutos de esta nueva situación. El Lancia Delta se venderá en EE UU bajo la marca Chrysler. Ford se desmarcó de sus rivales, dado que no ha necesitado de la intervención pública y su cúpula directiva ha permanecido estable en los últimos tres años.
Como cada año, las muestras de optimismo se despliegan por los stands. El consejero delegado de Ford, Alan Mulally, anunció ayer que prevé que las ventas en el mercado crezcan hasta totalizar entre 11,5 y 12,5 millones de unidades. La compañía aprovechó la feria para presentar la nueva generación de su modelo Ford Focus, que se empezará a fabricar de forma simultánea en Europa y Norteamérica a finales de 2010. La prensa especializada premió ayer a los modelos Fusion Híbrido y Transit Connect con los títulos de mejor turismo y mejor camioneta del año.
El responsable del negocio norteamericano de GM, Mark Reuss, afirmó por su parte que la marca necesita "mejorar las relaciones de la compañía con los sindicatos, los concesionarios y los clientes". El vicepresidente Bob Lutz aseguró que la compañía será rentable si las ventas en EE UU superan la barrera de los 11 millones de unidades. BMW se mostró ayer "precavidamente optimista" respecto al nuevo año y prevé una vuelta al crecimiento para la industria, que será de un dígito para el propio grupo.
Por: Guillermo Sánchez Vega
Fuente: Cinco Días

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