lunes, 25 de enero de 2010

ASÍ SERÁ EL EMPLEO DEL FUTURO

El escenario laboral de la próxima década debe afrontar desafíos como el paro, la transformación del modelo productivo y el envejecimiento de la población.
En los próximos diez años, el mercado de trabajo afrontará notables transformaciones, que no siempre se traducirán en un avance de las condiciones laborales. Para empezar, el escenario en materia de creación de empleo parte de una situación desoladora. En apenas tres años, el mercado nacional ha retrocedido hasta sus niveles de 1993, cuando la tasa de paro rondaba el 20%, y los pronósticos de los analistas para la próxima década son poco alentadores. Por una parte, según un informe presentado esta semana por Caixa Catalunya, el empleo perdido desde el inicio de la crisis económica no se recuperará hasta entrado 2016. «Y esto en el mejor de los casos, es decir, si se consigue que a partir de 2011 se vuelvan a crear unos 300.000 puestos de trabajo por ejercicio», matizan sus autores. Además, la esperanza de acabar con la contratación temporal, que ha sido la principal -y casi única- vía de flexibilidad de las empresas para adaptarse a las necesidades de una economía globalizada y competitiva, parece una pretensión casi utópica, aunque existen varias propuestas encaminadas a paliar este tipo de contratación. Por ejemplo Sandalio Gómez, profesor del IESE, defiende la creación de un nuevo tipo de contrato estable, con una duración de entre cinco y diez años, y con una indemnización pactada previamente entre empresario y trabajador.
Claude Viala, consejero delegado de MOA BPI Group, cree, además, que en los próximos diez años el mercado de trabajo sufrirá una importante transformación. «La crisis actual ha mostrado los límites del modelo de desarrollo español, basado en industrias que requieren mucha mano de obra y en sectores tradicionales, como el de la construcción. Por eso, algunas zonas afectadas por la desvinculación industrial tendrán que reconvertirse para atraer negocios de mayor valor añadido».
Más mayores
Por otro lado, la población del planeta envejece a un ritmo imparable y en un «proceso sin precedentes en la historia de la humanidad», de acuerdo con las conclusiones del último informe de la división de población de Naciones Unidas. Una de cada nueve personas tiene hoy más de 60 años, y los investigadores del estudio esperan que esta situación afecte a uno de cada cinco habitantes en el año 2045. En este contexto, los expertos defienden que la población inmigrante cobrará un nuevo protagonismo laboral. «Sin mano de obra extranjera, será imposible que España mantenga su nivel medio de PIB», advierte Krista Walochik, presidenta de Norman Broadbent. Almudena Corral, directora general adjunta de Ray Human Capital, coincide con este planteamiento y relaciona el nuevo papel del trabajador inmigrante con la escasez de talento: «La integración de los profesionales extranjeros cualificados en las organizaciones será absoluta y, sin duda, a medio plazo se convertirán en recursos imprescindibles y muy valorados», explica. En su opinión, «los cambios demográficos que se están produciendo en España van a requerir no sólo captar trabajadores procedentes de otros países, sino optimizar su retención». En concreto, España y el resto de países desarrollados verán como, en los próximos cinco años, Colombia, Brasil, India, Oriente Medio y China se convertirán en los grandes receptores de talento.
En consecuencia, la movilidad internacional resultará clave en los próximos años. Pablo Sánchez, director de Catenon, cree que las compañías tenderán a internacionalizarse cada vez con más intensidad, y apuesta por la dispersión geográfica de los equipos de trabajo: «Las herramientas de reuniones virtuales y las videoconferencias fomentarán que la empresa tenga profesionales en todo el mundo, aumentando su productividad a un menor coste».
Articulo completo.............. Así será el empleo del futuro
Por: Beatriz Elías y Tamara Vázquez
Fuente: Mercados / Expansión y Empleo

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