viernes, 6 de noviembre de 2009

¿Y QUE ES ESO DE UN DOCTORADO EN DIRECCIÓN DE EMPRESAS?

El autor explica en su artículo qué es un doctorado en dirección de empresas, aclara el significado de investigar en esa área y presenta una serie de reflexiones sobre cómo la formación doctoral de los profesores marca una diferencia para una escuela de negocios.
Mi hijo el dotor. en dirección de empresas
¿Cómo sabe lo que sabe un profesor de escuela de negocios?
UNA DE LAS PREGUNTAS MÁS FRECUENTES que le han hecho en los últimos tres años ha sido: «¿Y qué es eso de un doctorado?». La respuesta que típicamente he ofrecido ha sido: «Es un programa a través del cual se adquieren unas habilidades y un cierto entrenamiento para investigar .en mí caso. en el campo de la administración de empresas». Pero, evidentemente, la respuesta no ha sido suficientemente buena porque a ésta le siguen inmediatamente preguntas más difíciles: «¿Y qué significa investigar en dirección de empresas?» o «¿Para qué sirve hacerlo?».
Por alguna razón, mientras el significado de un doctorado en dirección de empresas resulta claro para quienes han obtenido esta calificación -o están en camino de obtenerla-, permanece como una incógnita para los no iniciados, incluso para aquellos que supuestamente son los usuarios del conocimiento adquirido o generado por el novel graduado, lo cual resulta particularmente irónico.
Por ejemplo, como pacientes, todos entendemos el significado de un «doctor» en medicina o, como clientes en apuros, el de un «doctor» en leyes; sin embargo, como empresarios, gerentes y organizadores no entendemos el significado de un «doctor» en dirección de empresas.
Dirección de empresas como disciplina Una de las razones que explican este desentendimiento se encuentra en el propio carácter de la dirección de empresas como ciencia o arte. La dirección de empresas como disciplina académica, es una ciencia social. Repasemos brevemente cuáles son las diferencias con las ciencias «duras» o «científicas»2. En cualquiera de las disciplinas científicas, los profesionales practicantes de la ciencia (arquitectos, ingenieros, médicos, químicos) tienden a aprender todos los aspectos técnicos, desde los más fundamentales hasta los más refinados, de manos de los expertos. En general, ninguno de estos profesionales se lanza a ejercer y deja el aprendizaje para el camino (lo cual no significa decir que no haya aprendizaje en el camino). Y la razón no es simplemente un requerimiento formal por parte de ciertas autoridades; ese aprendizaje inicial resulta casi siempre imprescindible para practicar esa disciplina.
En cambio, en el campo de la dirección de empresas, los profesionales practicantes (empresarios, gerentes, directores, jerarcas) pueden perfectamente ejercer su «profesión» sin la necesidad absoluta de aprender de los expertos; consultar a los expertos podría ayudar, pero no es imprescindible. En las disciplinas sociales en general parece ocurrir lo mismo: como individuos podemos practicar nuestra «profesión» -vivir nuestra vida- sin necesidad de recurrir a los expertos para aprender. Por ejemplo, la mayoría de las personas aprende a relacionarse con otras personas sin la necesidad de psicólogos, o a alimentarse sin la necesidad de recurrir a nutricionistas...
Articulo completo............ M´hijo el dotor. en dirección de empresas
Por: Adrián Edelman
Fuente: Revista de antiguos alumnos IEEM

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