lunes, 23 de noviembre de 2009

INNOVAR POR SISTEMA

Gestión por iniciativas estratégicas
«Para competir, innovar.» Éstas y otras afirmaciones similares invaden en los últimos tiempos el vocabulario de empresarios y políticos preocupados por incrementar la competitividad de las organizaciones. Sin embargo, los buenos deseos de los líderes empresariales se ven superados por las inercias de sus compañías. ¿Cómo otorgar un papel clave a la innovación sin morir en el intento?
No basta con buenos deseos. Las empresas que apuestan por la innovación deben ser conscientes de que es un proceso que requiere algo más que ideas o tecnología. Es necesario impulsar un cambio de rumbo en la empresa que implique a todas las personas que forman parte de ella en la innovación.
Hasta hace pocos años, la innovación era una actividad aislada en el conjunto de la empresa. En algunos casos, dependía de un directivo funcional (el director de nuevos productos). En otros, tenía alcance limitado y se centraba en traducir oportunidades –muchas veces de carácter tecnológico y no relacionadas directamente con el mercado– a nuevos productos y procesos, a través de un sistema sostenido de forma errática y desconectado de la estrategia de la empresa. En la actualidad, sin embargo, no cesa de crecer el número de empresas sensibilizadas con la innovación, conscientes de la necesidad de traducir ideas en nuevos lanzamientos.
Se establecen procesos ordenados que, como tales, pueden ser gestionados, y se fijan objetivos, tareas, personas y responsabilidades en cada una de las etapas del proceso, desde la detección de una oportunidad hasta la llegada de un nuevo producto al mercado. Innovar es una necesidad, así lo entienden la mayoría de las empresas, pero la gran cuestión es cómo implantar procesos verdaderamente eficaces que permitan ganar en competitividad, ligados a los objetivos que marca la estrategia.
Los cambios en el entorno (clientes cada vez más exigentes; la competencia cada vez más agresiva en frentes distintos; un acelerado ritmo de cambio que deteriora los éxitos pasados; las amplias posibilidades que abren las nuevas tecnologías y que alguien aprovechará...) indican que en la actualidad el enfoque tradicional de innovación es insuficiente para dar un salto cualitativo en competitividad y facilitar una renovación de la empresa. El futuro exige que la innovación rompa esa concepción y se convierta en un amplio compromiso de toda las capas de la empresa, una realidad que empape todas las actividades y ofrezca respuestas a las necesidades y retos del mercado. Es necesario, por tanto, crear un sistema que genere innovación de forma continuada, y no sólo avances erráticos y esporádicos.
Articulo completo....................... Innovar por sistema
Por: Joaquim Vilá y José M. Muñoz-Nájar
Fuente: Revista AA Iese

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