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domingo, 29 de noviembre de 2009

GESTIÓN DE ALTA RESOLUCIÓN

IMAGINE QUE ESTÁ A PUNTO de lograr un importante avance en zoología.
Está convencido de que en alguna parte existe un mamífero volador aún no descubierto, y un día, mientras está dando un paseo, toma una fotografía de un impresionante paisaje. Sin saberlo, en la esquina superior izquierda ha captado la imagen del mamífero volador que está buscando. De regreso a casa, tras una inspección más minuciosa, se da cuenta de que ha conseguido sin querer la demostración de su teoría.
Con gran excitación descarga la foto en su computadora. Está convencido de que la fotografía editada será su trampolín a la fama científica mundial. Amplía la foto en Adobe Photoshop e intenta recortar la imagen del animal. Pero se encuentra con un problema: la resolución de la foto es demasiado baja. Cuando amplía la zona en la que el animal está volando, sólo se observan píxeles borrosos. Sus sueños de alcanzar la fama en el mundo científico se disipan inmediatamente.
Ahora piense que se encuentra en un almacén. Imagínese miles de productos trasladados entre el muelle de embarque y la zona de almacenamiento. Imagine que hace una foto de la situación con la misma cámara. ¿No se encuentra con el mismo problema? ¿Es incapaz de distinguir el detalle de lo que está ocurriendo? ¿Puede distinguir el cien por cien de los productos del almacén? Con esta fotografía, ¿es capaz de definir con qué precisión se reciben, almacenan, envían y comprueban? Lo que acaba de presenciar de forma momentánea e hipotética es un problema que padecen todo tipo de empresas. ¿Cuántas veces ha oído a un compañero decir “la información de la que disponemos no tiene ese nivel de precisión, por lo que tenemos que hacer cálculos estimados”? Según el paradigma actual, a veces es imposible profundizar y comprender lo que está ocurriendo a un nivel muy detallado:
un estudio de la Harvard Business School sobre un importante minorista de Estados Unidos concluyó que el 65% de todos los registros de inventario eran incorrectos. Pero imagine que tuviera acceso a esos detalles, que pudiera localizar en cualquier momento y en cualquier lugar exactamente el producto en cuestión. Bienvenido a la gestión de alta resolución No estamos hablando simplemente de salir y comprar una cámara nueva con mayor resolución. En vez de eso, existen diversas tecnologías y sensores, como las etiquetas de identificación por radiofrecuencia (RFID), sistemas de posicionamiento geográfico (GPS) y videocámaras digitales, que le permiten acceder a información detallada en tiempo real sobre la ubicación, la frecuencia y el contenido de un producto en concreto.
Un nuevo paso: la gestión de alta resolución
En la actualidad disponemos de múltiples herramientas a nuestro alcance, incluido el acceso a las más recientes herramientas de seguimiento como la RFID, el GPS y las videocámaras digitales (presentes ya en nuestras ciudades: en Reino Unido se calcula que ya están distribuidos unos cuatro millones de cámaras en lugares públicos). Creemos que la adopción de estas herramientas contribuirá decisivamente a conducir la evolución desde la lean producción hasta la siguiente generación en gestión: gestión de alta resolución. ¿Da la impresión de que somos partidarios de un mundo robotizado en el que la máquina controla al ser humano? No, no es así.
Problemas en la cadena de suministro:
roturas de stock, merma, errores de inventario...
Un estudio de mercado estima que el comercio minorista experimenta un índice medio de rotura de stocks de un 8,3%. Se tarda más de 24 horas en reponer aproximadamente el 55% de los productos agotados, lo que se traduce en una disminución de ventas del 4%. Además, la tasa de error en los envíos al almacén se encuentra entre el 1% y el 3%, y entre el 10% y el 15% de los envíos de los proveedores son objeto de alguna disputa por parte del minorista.
Cuando no hay problemas de rotura de stocks, prevalece el problema del exceso: una empresa típica de productos envasados de gran consumo tiene ¡once semanas de stock! El exceso de existencias inmoviliza los fondos y limita la capacidad de una empresa para convertir el inventario en flujo de caja positivo. Si a esto se añaden otras dimensiones temporales, como la estacionalidad y la caducidad de alimentos frescos y artículos farmacéuticos, la gestión de inventario se convierte en un problema fundamental.
Retos de almacenamiento aparte, los fabricantes también se enfrentan a problemas en la cadena de suministro como la merma, los productos falsificados y el posible desvío hacia otros mercados. En un estudio reciente sobre fabricantes de bienes de consumo se descubrió que la merma representa entre un 2% y un 3% de las ventas.
Se calcula que si la merma se redujera a la mitad, los beneficios de los minoristas podrían incrementarse un 30%. Además, más del 50% de la merma es consecuencia del fraude por parte de empleados y proveedores. El resto es debido a daños sufridos y robos. ¿Cuánto tardaría en desaparecer el robo si pudiéramos enfocar al ladrón con precisión microscópica? La falsificación de productos también causa estragos.
En la industria farmacéutica mundial se calculó que los productos falsificados representaban un 10% de los 500.000 millones de dólares en todo el mundo. La merma, la falsificación y el desvío dañan, además, la relación entre proveedores, empleados, empresas de transporte, minoristas y consumidores...
En definitiva, tras este rápido examen a la cadena de suministro, podríamos concluir que si se tratara de un paciente, habría que llevarlo a toda prisa a la unidad de cuidados intensivos. Nuestras investigaciones evidencian la causa de todos estos males: la falta de información adecuada.
Artículo completo ................... "Gestión de alta resolución"
Por: Brian Subirana, Sanjay Sarma, Elgar Fleisch
Fuente: Ieem / Revista de antiguos alumnos

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