viernes, 30 de octubre de 2009

SEGUNDO EN EL MANDO: EL INCOMPRENDIDO ROL DEL DIRECTOR DE OPERACIONES

Cuando larry ellison, fundador y CEO de Oracle, y Ray Lane, su director de operaciones, se separaron en 2000, el hecho inspiró el tipo de cobertura periodística incesante que normalmente se reserva a los divorcios de celebridades. El reportero de Forbes.com, David Einstein, se preguntó en un artículo “¿Renunció Lane o lo despidieron?” y confesó su deseo de tener “una pista de por qué el número dos de Ellison durante los últimos ocho años repentinamente estaba desocupando su oficina”. Poco después, CNET News.com escribió lo siguiente: “La historia del trance de Lane en una de las empresas tecnológicas más poderosas es una de orgullo desmedido, codicia, traición y epifanía personal…”.
Los lectores quedaron con dos interrogantes por resolver. Primero: ¿Por qué Lane estaba abandonando su cargo, considerando lo que parecía ser una cadena ininterrumpida de logros admirables? Y segundo: ¿Por qué la noticia fue rodeada de tanto drama? Los ejecutivos cambian de empresa todo el tiempo, pero la historia, con sus tintes de intriga palaciega y choques titánicos, resultó inherentemente cautivadora. Para nosotros, se trató de un ejemplo más que sugería que el rol del director de operaciones ó COO (Chief Operating Officer) es, bueno, diferente.
La investigación desde entonces ha permitido precisar esa diferencia. A través de conversaciones en profundidad con decenas de ejecutivos que han ocupado el cargo y con CEO que han trabajado con directores de operaciones, obtuvimos una percepción sobre un tema que ha sido ampliamente omitido por los expertos organizacionales. Los descubrimientos arrojaron una luz no sólo sobre los dramáticos quiebres entre ejecutivos que cada cierto tiempo hacen noticia, sino también sobre las experiencias exitosas de muchos COO no reconocidos. En este artículo, los autores comparten los factores de éxito y fracaso que han identificado, así como el análisis sobre cuestiones relacionadas tales como: ¿Existen circunstancias en las cuales el rol de número dos es especialmente útil? ¿Hay situaciones en las que inevitablemente producirá tensión y discordia?
Comprender lo que se requiere para que un director de operaciones sea exitoso resulta vital, porque la eficacia de los COO (o de los ejecutivos principales de operaciones, cualquiera sea el nombre que reciban) es crucial para los destinos de muchas empresas, y podría serlo para muchas más. Como sugeriremos, el rol de segundo ejecutivo al mando es uno que en justicia debería volverse cada vez más frecuente. Si ello no ocurre, es quizás porque sigue siendo muy incomprendido.
Según los autores existen siete razones básicas de por qué las empresas deciden contratar a un director de operaciones, y de ellas surgen siete roles que los COO pueden desempeñar cara a cara con sus CEO.
- El Ejecutor
- Agente de cambio
- Mentor
- La otra mitad
- El Socio
- El heredero aparente
- El profesional más valioso

Por: Nathan Bennett y Stephen A. Miles
Fuente : HBRAL

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