domingo, 1 de noviembre de 2009

MODAS EN LA GESTIÓN: SURGIMIENTO, EVOLUCIÓN E IMPLICACIONES PARA LOS DIRECTIVOS

Las modas en la gestión suelen suscitar un gran interés. ¿Deben interesarse los directivos por la última novedad en la gestión o, por el contrario, es una pérdida de tiempo? En la literatura de esta materia se ha prestado una considerable atención a las nuevas tendencias y modas en la gestión: han aparecido numerosos libros especializados además de artículos en diarios y revistas A diferencia de muchos conceptos académicos originados en esta literatura, los directivos actuales conocen muy bien todas estas modas y novedades.
El presente artículo se centra en cinco modas de gestión típicas de finales del siglo XX, cada una de las cuales responde a una tendencia de la gestión registrada en un determinado decenio del siglo XX: la dirección por objetivo (años 50); la formación para el trabajo en equipo (años 60); los círculos de calidad (años 70); la gestión de la calidad total (años 80) y los equipos autogestionados o autodirigidos (años 90).
En todos y cada uno de los casos, en el artículo se analizan los orígenes de la moda y su evolución hasta convertirse en una herramienta aceptada de gestión. Además, se examina cada tendencia con el objeto de establecer su importancia para la praxis de la gestión actual. En este artículo, se ofrece unas directrices prácticas respecto a qué moda deben suscribirse y cuándo.
¿QUÉ ES UNA MODA EN LA GESTIÓN?
Modas de gestión y novedades de gestión son términos habitualmente intercambiables. La moda se suele considerar una especie de manía, un fenómeno cultural pasajero, como la manía del hula hoop en los años cincuenta y la minifalda en los setenta. Las modas que se dan en la gestión constituyen un fenómeno más serio, si bien suelen ser tan compulsivas y pasajeras como las otras.
Cierto autor ha definido las modas en la gestión como "unas creencias colectivas relativamente transitorias que difunden quienes las dictan" Según una definición más reciente, las modas constituyen "innovaciones en la gestión que se presentan como innovadoras, racionales y funcionales, orientadas a promover un mayor rendimiento de la organización". Las lecciones aprendidas, asociadas a la efectividad de la moda pueden determinar la retención o el abandono de la propia moda. En todo caso, la moda pierde en algún punto su identidad específica como estrategia de intervención, lo que lleva a la merma de su relieve individual. Sin embargo, el contenido de la moda se convierte en parte de la experiencia global de gestión, lo que implica que las nuevas modas deben situarse en un nivel igual o superior a los procesos precedentes.
Esta base empírica global de la gestión se puede considerar una práctica de gestión. Estimamos que las modas en la gestión constituyen intervenciones innovadoras en la praxis de la organización, diseñadas para mejorar algún aspecto del rendimiento. Las modas, o se convierten en nuevas prácticas de gestión o se desechan por ineficaces.
Por: Jane Whitney Gibson, Dana V. Tesone
Fuente: Revista de Empresa

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