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lunes, 10 de agosto de 2009

Comunicación y productividad, Tetro

Publicado el 07-08-2009
Por: Ignacio García de Leániz, consultor de comportamiento humano
Fuente: Expansión y Empleo
Aún cuando la última película de Coppola sea su obra fallida, la historia que cuenta nos ofrece una lúcida reflexión sobre la gestión de la comunicación humana y su relación con la eficacia productiva.
Una película de Coppola, aunque sea una de las menos logradas, siempre arroja luz sobre la condición humana en alguna de sus vertientes. En este caso, el drama familiar que supone Tetro expone las dificultades que se dan en la comunicación interpersonal y la posibilidad, difícil pero real, de superarlas.
Para establecer mejor los paralelismos entre la película y las realidades profesionales podemos acudir a una herramienta muy útil para la gestión de la comunicación en el trabajo como es la Ventana de Johary, creada en su día por los psicólogos Jose Luft y Harry Ingham. Su esquema sistematiza muy bien el proceso de acercamiento que en la película se da entre un escritor en crisis creadora al borde del fracaso existencial, Tetro, y su joven hermanastro Bennie que acude a verle diez años después de su separación.
Opacidad comunicativaLa matriz de la Ventana en cuestión posee cuatro áreas que resultan de las combinaciones entre cuatro variables principales: el Yo y los Otros; el Conocimiento y Desconocimiento entre ambos. De todo ello surgirán los siguientes cuadrantes:
Zona Abierta: se caracteriza por el conocimiento mutuo y por el intercambio libre y abierto de informaciones entre el yo y los demás. De su extensión depende la comunicación eficaz con nuestros colegas: aquí surge la espontaneidad y la confianza mutua. En la primera parte de la película la zona abierta del novelista es extremadamente reducida: rehusa dar información y feedback de sí mismo a las incesantes preguntas de su hermanastro, que guardaba una imagen mitificada de su hermano mayor.
Zona Oculta: contiene informaciones que uno mismo sabe respecto de sí, pero que son desconocidas por el grupo o la otra parte. La zona oculta del propio Tetro domina esta parte de la película, abortando cualquier intento de confidencia con su joven visitador. Lo que calla es más elocuente que lo que dice.
Zona Ciega: contiene informaciones sobre nosotros que ignoramos, pero que son conocidas por los demás. La zona ciega de Tetro es igualmente amplia al inicio del film. Todo lo que su hermanastro sabe de él y de su padre no puede fluir ante la baja predisposición del protagonista a dar el primer paso en el canje de información. La paradoja reside en que, al no comunicarse con su hermano, el novelista se pierde muchas claves de sí mismo y una gran dosis de autoconocimiento.
Zona Desconocida: contiene factores de nuestro yo de los que no somos conscientes pero tampoco los demás. Coppola sitúa aquí de forma sutil las potencialidades y competencias dormidas que posee Tetro como novelista, pero que ignora y tampoco pueden, por ahora, adivinar los demás, en este caso su joven hermano. Al mismo tiempo, ubica aquí la vocación profesional todavía desconocida del joven hermano.
Del análisis se deduce que la comunicación es hasta aquí francamente baja, quedando bloqueadas la espontaneidad, el conocimiento mutuo y la posible creatividad.
Ahora bien, gracias a la mediación de Miranda (Maribel Verdú), se va ir produciendo un desbloqueo en ese universo hermético. Al suministrarle información sobre sucesos críticos vividos por su novio Tetro, el hermanastro empieza a reducir la zona oculta del protagonista. Cuando más adelante acceda al manuscrito de la novela inconclusa de su hermano mayor, comprenderá entonces muchas interioridades e incongruencias de éste: iremos asistiendo al crecimiento de la zona abierta entre ambos en detrimento de las áreas restantes.
Desbloqueo y comunicaciónPor esta razón, el hermano menor puede continuar la novela interrumpida y presentarla a un certamen literario: ha logrado restaurar la vocación de su hermano además de descubrir la suya propia. Tetro aprendió a conversar y Bennie a escribir. Y es que la comunicación humana es algo más que un mero proceso idiomático: Coppola nos muestra que es más bien un proceso interpersonal capaz de habilitar potencialidades perdidas y objetivos pospuestos. Verdad a menudo muy olvidada en nuestras conversaciones profesionales.
TetroDirector: Francis Ford Coppola
Nacionalidad: EEUU, Argentina, España e Italia, 2009
Género: Drama

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