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lunes, 1 de junio de 2009

Liderar con el máximo ejemplo

Actuar como modelo a seguir es una de las funciones más importantes de un líder eficaz, " el Líder da ejemplo" y los miembros de la organización siguen el ejemplo del líder, no de lo que dice sino de lo que hace.
Cada miembro del equipo está vigilando al jefe, el líder siempre está en un techo de cristal y esa posición es muy solitaria. Las personas prestan atención a lo que el jefe dice y prestan aún más atención a lo que hace. Las personas se fijan atentamente en las cosas que reciben la atención del jefe, que preguntas hace, que reportes pide y los que lee, las prioridades que establece, que tipos de recursos asigna a cada parte de la empresa, el dinero bueno, a quien critica y por que , que le molesta, que le preocupa, a quien promueve, a quien asigna los proyectos, a quien visita o con quien sale.etc.
Las personas observan estas cosas y sin importarle las palabras del jefe, sacan conclusiones acerca de que es lo que realmente importa. Basándose en sus propias experiencias, por esta razón se considera que dar el ejemplo es el papel más importante del líder.
Los líderes que dan ejemplo o que modelan el camino tienen la mayor credibilidad e influencia entre la gente que trabaja con ellos. Pero si hay diferencia entre el sonido del líder y el comportamiento en el vídeo, el desempeño y la moral o motivación se irán desplomando.
Podemos enviar todos los e-mail que queramos, firmar todos los procedimientos, dar todas las charlas de motivación, pero si los miembros de la organización no ven que el líder pone toda la carne en el asador día a día, ellos tampoco lo harán.
El líder es el principal modelo a seguir, podemos exigir un cambio a gritos, pero si no cambia el líder queda todo en papel mojado, podemos pedir reducir costes, pero si el líder no predica con el ejemplo y no ahorra costes queda todo en papel mojado.
Lo mismo se aplica con los intangibles de la empresa, los valores, las normas. Lo que el líder predica con la boca lo debe hacer con los pies y las manos, porque sino perderá credibilidad y mermará la confianza.
Hay que dar siempre lo mejor porque siempre nos estarán observando, si el liderazgo nos obliga a convivir con la soledad, la soledad que muchos lideres no aceptan.
A fin de cuenta, el liderazgo es responsabilidad, la responsabilidad de vivir los valores que se defienden.

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